El gay que quiero llegar a ser

on 7:55

Mi ideal, mi objetivo de gay a alcanzar es el de un chico que no tiene problemas en reconocer su homosexualidad frente a los demás. Es el de un chico masculino, discreto, serio, gracioso, confiable, compañero... muchas características que hacen que se gane el respeto de los demás, así como tambien ser quien respeta ante todo. Es de un chico que se sinceró consigo mismo y con su entorno para ser realista con su identidad y con la imagen que los demás pueden ver de él. Es de un chico que en Facebook se anima a publicar una imagen de un hombre que realmente le gusta, con algún comentario de elogio al idolatrado, y nadie comentaría algo en contra del "comentario homosexual" porque este chico es respetado.

Ojalá pudiera. Bah... en realidad, puedo. A veces me pregunto si ahora es cuando debo, si ahora es el momento.
Siento que soy una persona buena, no le hago mal a nadie, no me gusta hablar mal de nadie, siempre traté de ser agradable con la gente... nada de falsedad, ni doble discurso ni nada de eso, simplemente siempre fue una característica mía, como la amabilidad. Siento que me ganaría la comprensión de mucha gente si dejara de esconder mi homosexualidad (ya no estoy hablando de confesar, sino de dejar de esconderlo).

Me gustaría saber que si fuera el caso, si dejara de esconderlo, aquel chico hetero que no tiene mucho contacto con gente gay pueda verme y entender que no somos bichos raros, como algunos creen. Porque esa persona que me conoce, sabe como soy, y así como yo la respeto quiero que me respete. Porque esa persona me tiene aprecio, ahora lo va a pensar dos veces antes de hacer un comentario que pueda ofender a un gay, por el simple hecho de que esa persona no quiere ofenderme, porque esa persona me respeta y le importo. Y esa persona va a entender que los gays estamos presentes, no solo en El Mundo en general, sino en su mundo tambien.
Ese sería mi mayor objetivo como gay.

¿Todos buscamos amor?

on 8:11

¿Qué buscamos? ¿Qué estamos buscando? ¿Todos buscamos lo mismo? ¿Todos necesitamos lo mismo? Me refiero al afecto, al cariño, al amor. Claro que a todos nos gusta eso, quienes lo hemos experimentado podemos recordar lo bien que se siente recibir amor, en cualquiera de sus formas, quienes no lo han vivido (o no han identificado como tal) quizás sientan deseos instintivos de dar y recibir amor. Pareciera que el ser humano lleva en su instinto crear relaciones afectivas con su mundo externo y hacerlo parte de sí.

Sin embargo, yo he llegado al punto de preguntarme "hoy por hoy ¿necesito realmente esto? ¿necesito una relación amorosa en mi vida?". Quizás la pregunta sea más bien una excusa para escapar del hecho que no me estoy animando (hace ya bastante tiempo) a construir una relación con alguien, por diversas causas.
Me he convertido en una persona muy solitaria y que quiere aparentar ser autosuficiente. Todos me conocen como me han visto siempre, solo. Cuestiones amorosas he tenido pocas, mi vida sentimental ha tenido ciertos momentos en actividad, esos en los que el corazón late mas apresuradamente, pero por lo general he alcanzado un punto en el que mi vida sentimiental es tan llano como un gráfico de constante nula (quizás esa sea una buena manera de definirlo, matemático, frío).

No creo estar haciendo las cosas mal. Tengo varias razones para no establecer una relación afectiva con alguien. En primer lugar, la vida de estudiante me tiene muy atareado y si bien sé que no estoy cumpliendo como debería, agregar una relación amorosa creo que no ayudaría mucho; es la razón que explicito inmediatamente cuando me preguntan por mi "vida amorosa"... no sé si lo justifica, para algunos no, pero de por sí sé que cualquier influencia externa altera totalmente mi rutina (empezando por mis amistades... y aunque es triste que sea así, es por eso que dejo de verlos por un tiempo).
¿Otra razón por la que sigo "soltero"? Pues, no me es facil conocer gente. Las relaciones sociales no son mi fuerte, quizás ya lo he expresado. Y si conozco a alguien me puedo sentir presionado por mí mismo a desenvolverme bien y a agradarle a la otra persona, tanto que termino poniéndome quizás tenso o incapacitado de reaccionar de la forma en que quisiera. Y sí, sé que lo más aconsejable es relajarse y ser uno mismo cuando uno conoce a alguien. Son cosas en las que (ya desde hace tiempo) vengo trabajando para ver si es que algún día logro ver un cambio, una mejoría.

¿Hay mas razones? Quizás sí, pero deben ser menores. Principalmente esas dos: la razón (o excusa) de que mi vida de estudiante no me permite establecer relaciones y la dificultad que llevo en mi forma de ser.
Entonces me pregunto: ¿vale la pena complicarme la vida pensando si debería tratar de darle fuego a mi vida sentimental?. Pareciera que todos buscan eso... yo en lo absoluto estoy queriendo hacer lo que todos hacen, simplemente noto que lo hacen y a veces yo tambien quiero (y necesito) un poco de eso. Sé que no soy auto-suficiente, sé que tengo que superar muchas cosas mías, sé que tengo dejar de ser tan estructurado conmigo mismo... pero tengo miedo que todo se me vaya al carajo, porque me da la sensación que con mi forma de ser es como mantengo todo bajo control (pero eso no quiere decir que todo esté marchando del todo bien).

Es cierto que tambien, cuando necesito pensar en alguien, cuando necesito tocar ese punto frágil de mi corazón, cuando necesito recordar lo que es el amor, pienso inmediatamente en mi última (y en realidad única) relación amorosa, con Daiana (hace ya 5 años atrás). Es cierto, fue hace mucho tiempo, tambien es cierto que fue lo mejor que me pasó. Pero por ahondar en esos recuerdos, a veces pareciera que estoy atascado en un bache que debió haber quedado ya muy atrás en mi vida. Superar lo superé, pero todavía me queda el "que pasaría si...", y creo que se debe a que no le he dado oportunidad a nadie más de entrar en mi vida de esa manera.

Todos necesitamos amor. ¿Pero eso justifica lo que veo? Tantas personas buscando el amor. ¿Cómo pueden vivir sus vidas con las presiones que implica y encima jugarse toda esa energía que el corazón demanda cuando se entra a un terreno tan íntenso como lo es el de la vida sentimental?. Sigo con esa duda.

Por lo pronto... ya me voy yendo, que se me hizo la hora de estudiar xP

¿Introspeccion? ¿confusión?

on 16:38

Me ha pasado veces anteriores de sentir un vacío en mí o en mi vida. Me ha pasado cuando era pleno adoscente. Me he compuesto de esas crisis, siempre se puede. Sin embargo, y sin explicación alguna (tanto no se necesita de una, son cosas que nos pasan), vuelvo a adquirir esta sensación tan neutra y monótona.
No siento que las cosas estén en marcha. Tampoco siento entusiasmo por nada. Me vivo cuestionando las cosas que hago y cómo las hago. Seria buenísimo poder dejar de hacerlo, pero es lo que no puedo dejar de hacer. Vivo encerrado en mi rutina, cumplo mis horarios, voy a clases, estudio en casa entre ciertas horas (ok, varias veces me distraigo), me tomo mi tiempo para relajarme con otras cosas... pero sigo en el mismo circulo, no salgo de mi casa, ni de la computadora. No quiero hecharle la culpa a la computadora, porque al contrario, me salva bastante, me conecta al mundo y si no fuera porque tengo conexión a internet, creo que me sentiría aún más solo. El problema soy yo y no es novedad.

- ¿Cuál es el problema?
- Buena pregunta, ¿cuál es el problema? No conozco "el problema", pero siento que todo esto son sus desencadenantes.
- Debés de estar cansado de la rutina.
- Si, yo creo que es eso y algo más. Ya estoy cansado de muchas cosas.
- ¿De cuáles?
- Vivo sólo: me baño, me hago de comer, me acuesto y me levanto cuando quiero, hago mis compras, me voy de paseo si quiero; no me puedo quejar, lo disfruto. Pero tambien estudio solo: si, ok, eso es bueno porque no tengo quien me interrumpa, pero tampoco tengo quien me mantenga concentrado y puedo distraerme facilmente. Los ratos libres los paso solo: en la semana, mis ratos libres se centran en estar en la computadora y distraerme con todas esas cosas que me gustan y me hacen sentir bien. Los fines de semana, muchas veces tambien estoy solo: y me quedo en casa o salgo a dar una vuelta solo, puede ser relajante un rato, pero para estar solo, prefiero volver a casa.
- Ok. Vamos por parte. ¿Que hacés en esos ratos libres frente a la computadora?
- Hmm... últimamente puede ser que me ponga a leer un rato o jugar con un videojuego, pero tambien me gusta mirar alguna serie de anime. Por sobretodo, me estuve dedicando estos meses a participar en distintos foros y contactar gente de distintos lugares.
- Parece interesante. ¿Y conociste gente?
- Si, un poco. Tenía como idea fija conocer gente por internet, ya que me cuesta hacerlo tanto en persona. Pensé en anotarme en foros y tratar de ser constante, apareciendo y comentando. Tener quienes me vieran y me escriban. Tener interrelación, aunque sea en el mundo virtual.
- ¿Y lo conseguiste?
- Si, por supuesto. Son pocos, pero por lo menos tengo con quien conversar un rato. En uno de los foros tengo contacto con algunos usuarios; incluso con uno de ellos nos contamos cosas por mensaje privado, me resulta divertido. Unos pocos tengo agregado a mi Messenger, pero pocas veces coincidimos para charlar. Con ellos apenas me conozco, así que tendremos que conocernos un poco más antes de poder decir que son mis amigos virtuales. Si, en parte es eso lo que quiero conseguir. Es eso lo que vine a buscar a internet, con este blog y con estos perfiles en los foros.
- ¿Querés reemplazar tu vida real con tu vida virtual?
- No, no quiero, ni creo que sea posible. Deberían poder complementarse. Pero fuera de mi casa, en la calle, las cosas son distintas, no soy quien soy y no me siento muy bien. Quiero llegar a casa y saber que del otro lado del monitor alguien tendrá unas palabras de aliento para confortarme. Y más que eso, quiero tener con quien compartir cosas con la gente con la que me pueda comunicar.
- ¿Qué tipo de cosas te gustaria poder compartir?
- No sé, lo que sea, lo que pueda ser. Pero necesito sentirme conectado con alguien, tener intereses en común, tener un confidente y esas cosas.
- ¿En tu "vida real" no tenés eso?
- No. Esos amigos no están acá conmigo. Hoy por hoy serían Esteban y Daiana, pero vivimos separados los tres. Con ellos compartí mi infancia y siento que despues no pude entablar semejante amistad con nadie más.
- ¿Y cómo has sobrellevado la ausencia de su amistad?
- No sé, pasaron muchas cosas y mucho tiempo desde que me tuve que venir a vivir acá, sólo. Pero este último mes me aferré mucho al recuerdo de las cosas que compartí con ellos y es por eso que estoy involucrándome nuevamente con las historias de fantasía de los anime que nos gustaba mirar y jugar. A veces me pregunto si estoy siendo infantil con eso, pero sé quién soy y sé lo maduro que soy, es la situación la que me lleva a respaldarme de mis viejos sueños de un mundo ideal.
- ¿Te gustaría poder seguir compartiendo eso con ellos?
- Si, de hecho cuando nos vemos siempre hablamos sobre los anime que nos gustaban, y hace tiempo que llevo bajando las series anime que mirabamos juntos de chicos, para ver algunos cierres de las historias que no alcanzábamos, y ellos tambien se interesaron y me pidieron que les pasara esas series.
>> Tambien me gustaría poder compartir estas cosas con alguien más, porque a ellos los tengo lejos y no siempre puedo hablar, pero siendo sinceros, no es común que gente de mi edad se interese por eso. Aunque creo que tampoco es tan raro, pero no es el caso de la mayoría.
- ¿Y solamente se trata de compartir estas historias de fantasía (del anime)?
- No, para nada, pero es lo único que traigo conmigo desde tiempo atrás. Tambien me pasa con los videojuegos, y me pongo a jugar viejos juegos para recordar. Lo que ocurre es que no disfruto tanto de las cosas si no las comparto con alguien. Si yo tuviera con quien compartir música, videojuegos, cine o diferentes intereses, creo que no necesitaria recurrir a la nostalgia de las cosas que ya pasaron.
- ¿Tan dificil puede resultarte compatibilizar gustos/intereses con alguien?
- No soy una persona dificil, no soy riguroso con mis gustos. Por el contrario, soy bastante flexible y dispuesto a conocer. Me pasa con la música, escucho por lo general música pop, pero si alguien me invita a escuchar otra cosa lo más seguro es que haga caso y es raro que termine no gustándome.
- Y entonces... ¿cuál es el problema?
- No, por favor no. Esa pregunta nos lleva de nuevo al comienzo.
- Jaja. Ok, entiendo. ¿Estás exhausto?
- Si, me cuesta poder explicar todo esto y me esfuerzo por saber si me entienden.
- Creo que te entiendo.
- Bueno, gracias. Por cierto ¿quién sos?
- Deberías saberlo mejor que yo. Por eso estoy acá, ¿o no?
- Si, es cierto. Espero que sigas conmigo.
- No existe otra manera, soy parte tuyo.
- Y ¿tenés nombre?
- Si vos no me das un nombre, no.
- Hmmm... ok. Te voy a decir Leevoh.
- ¿Que? ¿No tenés mejor nombre para darme?
- ¡Ahh! no sabía que tambien te quejabas. Jajaja.
- ¬¬
- Bueno, voy a cerrar el post acá. Chau y gracias Leevoh.
- Chau.

// Observará usted el punto al que me lleva la locura xD //

El poder y la fuerza entre mis manos

on 1:21

Este post tiene relación con ¿Juguete averiado?.

Era tarde. Sería la medianoche. Por fin en casa. Con el gusto de regresar a casa despues de haber estado una semana de visita en el sur a ver a mis familiares me fuí corriendo a mi habitación a acomodar mi ropa y demás cosas, mientras mamá hacía lo mismo con su bolso de viaje. De a ratos regresé con ella al comedor, charlamos y comimos un poco. Ya despues nos despedimos y continué ordenando cosas en mi pieza. Hasta que se me prendió la lamparita... estando de viaje, no tuve toda la tranquilidad de mi propia intimidad así que no me habia podido relajar para hacerme una paja tranquilo. Me lo merecía (y no hay nada mejor que sentir la calentura y poder saciarlo). Entonces, inicié alguna peliculilla en la compu y empece a disfrutar.

Había estado de viaje por una semana y media mas o menos. El día que me fuí, tuve que despedirme de Rubén, a quien había conocido una semana antes, pero desde ese entonces no nos habíamos despegado... e incluso se convirtió en una especie de "aventura de verano". Estuvimos muy apegados esa semana juntos. Fueron pocas las oportunidades que tuvimos de sentirnos piel a piel, pero fue en la primera vez que tuve que explicarle mis complicaciones con la erección. Él quería verme acabar, pero escapaba de mis posibilidades. Ni siquiera yo nunca me había visto acabar, nomás lo podía sentir cuando luego de frotarme el pene alcanzaba el pico de la excitación.

Luces apagadas, mi cama al lado de la compu, película porno en la pantalla y yo desnudo sacandome esa calentura que traia desde una semana y media atrás. Sentía la comodidad de estar solo, de poder estar desnudo y no tener que estar atento a si alguien se acercaba. Mamá estaba durmiendo, y su pieza estaba despues del patio, así que la privacidad estaba garantizada. Qué bien se sentía. Toda la fuerza y la energía que trae la erección, todo el placer y el sabor de la excitación. Los hombres que se tocaban y se penetraban frente mío, me invitaban a sentirme cómodo y a continuar. ¡Qué linda sensación!. Si, hasta ese momento era el momento en que me masturbaba. Uno de esos momentos, como tantas veces lo había vivido.
Y de repente se me ocurre intentarlo con las manos. No quería insistir en algo que sabía no me daba resultado, puesto que por intentarlo muchas veces perdía la "concentración". Pero quería hacerlo, me sentía muy bien conmigo y aunque no esperaba acabar, tenía muchas ganas de sentir mi pija entre mis manos. Las escenas de sexo transcurrían y yo no podía dejar de disfrutar... cerrar los ojos, tocarme, revolcarme en mi cama, abrir los ojos y calentarme con esas escenas, volver a cerrarlos y pensar en alguien que me acompañara a sentir ese placer que es glorioso de compartir.
¡No podía creerlo! Estaba excitado, excitadísimo mejor dicho. Estaba disfrutando de hacerme una paja con las manos. La sensación era extraña: en plena excitación me surgió una alegría que no sabía describir, tampoco lo intentaba. Me sentía re-caliente y que podía seguir así. Entonces seguía agitandome el pene erecto con las manos, sintiendo el poder y la fuerza que el deseo y el juego me habían dado para contener entre mis manos. Y así llegué al límite. ¡Sí, lo había conseguido!. Y por primera vez, lleno de orgullo (y quizás de algo mas tambien, jeje) acabé presenciando aquel acto, dándome la sensación que me elvaba, respiraba y, avatido por llegar al máximo deseo, dejaba que mi cuerpo se desplomara sobre el colchon. Así fue como por primera vez vi el momento de eyaculación al mismo tiempo que lo experimentaba, dandome la sensación más carnal que nunca antes pude sentir.

A mis 20 años recién pude decir que había "aprendido" a masturbarme. Me sentía pleno, como si estuviera "curado". No fue mi primera masturbación, pero era la que me hizo sentir más hombre y más a gusto conmigo mismo. Así empezó y desde entonces las cosas no volvieron a ser como eran. Era un gran paso... había tardado en darlo, pero ahora no viviría bajo la sombra de sentirme incapaz. Nunca supe las razones de por qué se dió justo en ese momento y no en mis tantas ocasiones previas... pero no importa, porque desde enero del 2010 que masturbarme me hace sentir más cómodo que nunca conmigo mismo y hay cosas que hasta el día de hoy me sorprenden en mi plena intimidad.

¿Juguete averiado?

on 7:58

Alguna vez hablé de mi dificultad para tener "intimidades" con otra persona. Es algo que me hizo sentir muy incómodo. Lo nombro en pasado, no porque no es que no sea vigente, pero ya no lo siento así. Es raro. Y no he visto que nadie hable del tema, por lo que he sentido incluso que soy el único al que le ha pasado algo como esto.

Nunca supe si es inseguridad, si es biológico, si es una maldición o qué. Pero siempre que quise tratar de acercarme a alguien, de tratar de subir la temperatura en alguna situación (la vez que me lo permitiera, porque soy bastante reservado y tímido, a pesar de que no me este expresando en ese contexto) no conseguía una buena respuesta de mi cuerpo. En concreto, no recibía respuesta de mi amigo. ¿Más concreto? no se me paraba.
He sentido vergüenza por eso y tambien por sentir vergüenza creo que se me ha hecho más dificil disfrutar del placer que dos personas que se desean pueden lograr.

Tuve varias en contra. Inseguridad por el lado de mi personalidad y encima sufrir de fimosis hablando sobre mi pene. Mis momentos privados de intimidad (yo conmigo mismo - entiendase masturbación) eran un poco diferente a lo que veía que frecuentaban los demás. Me generaba mucho placer frotarme el miembro contra algo, es la única manera en que conseguía disfrutar de una erección. Nunca conseguía placer similar siquiera utilizando las manos, como es lo más común. Supuse que era por la misma fimosis, hasta que me operaron. Despues de que me operaron, mi pene se encontró muy sensible durante varios meses y debía ser muy cuidadoso. Apenas podía tocarlo yo ¡cómo permitir que alguien más metiera una mano por ahí!. Pero incluso cuando sanaron las heridas de la operación, no pude disfrutar de una "manoseada".

Y me frustraba el hecho de no poder hacerme una paja como los demás, utilizando las manos. Era absurdo, pero así me sentía. Estar con alguien y que quisiera masturbarme... ¿cómo explicarle que eso no es lo que me daba placer? Como si yo tuviera que andar dando explicaciones. Pero es lo que sentía. ¿Cómo sería poder acabar de esa forma tan relajante y placentera que se ve en la expresión de un hombre cuando consigue alcanzar el pico máximo de excitación, tal que consigue desbordar semen de su pene? (porque de hecho, cuando yo conseguía acabar con "mi método", no lo disfrutaba tanto sintiendo que no era como debía hacerlo... sintiendo que algo andaba mal en mi cuerpo). Y tambien ¿cómo sería ver concretamente mi propio pene rebalsando de semen? hecho que nunca había ocurrido frente a mis ojos.

Lo intentaba y lo intentaba. Pero no había caso. Usando las manos no me funcionaba. Y "acabar" era el inicio de una angustia ilógica e inéxplicable.
Esto es una de las incomodidades más grandes que me tocó vivir con mi cuerpo. Y penosamente me tocó tener que explicárselo al chico que fue mi "aventura de verano", Rubén (de quien tengo pendiente contar). Pobre Rubén, tuvo que hacerse a la idea que estando conmigo, tendríamos que rebuscarnos cosas para hacer sin que yo acabara, simplemente no podía.
Si no estaba solo... no podía acabar. Nunca. Solo hubo alguien con quien lo había conseguido y lo había disfrutado al punto máximo... sí, él, quien hoy no me interesa nombrar (Ignacio).

El tema desarrollado en este post concluye en El poder y la fuerza entre mis manos.

¿Me gusta alguien? ¿puede ser?

on 21:40

Hace poco venía pensando, cuasi-preocupado, por el hecho de ver que no estoy interesado en nadie. No quiero creer que alguna chispa en mí se apagó. O será que estoy pasando por un momento muy personal. No sé. Me pongo a pensar y sí, me gustan algunos chicos: el del supermercado, el del lavadero, uno que va a clases conmigo... incluso una chica que va a clases tambien, es muy linda!. Pero todos de vista, con ninguno me trato. En fin, cosas que pasan.
Igual, ayer se me metió alguien en la cabeza y aunque es absurdo, ridículo e ilógico, pienso en que puede ser la persona en la que quiero pensar, la persona que quiero tener cerca. Aunque es dificil de explicarlo, porque es un sentimiento muy leve... pero es algo!

Mi prima, Tania, me pidió que le ayude para estudiar para un exámen de la universidad, porque ella se inscribió en la misma carrera que empecé yo. La amiga que vive con ella estudia algo parecido y tenía el mismo exámen. Entonces fuí y les expliqué un poco. Ya van dos veces que voy. Y además, dos veces que me invitaron a comer y a reunirme con su grupo de amigos, salir a bailar y esas cosas.
Resulta que me empecé a sentir ligeramente atraído por la amiga de mi prima, Sharon. Ella es muy simpática, muy agradable, muy amable y atenta. Además es re sencilla. No sé, me siento bien cuando estoy con ella... aunque por lo general, esas veces le explicaba sobre cómo programar en Pascal, pero aún así. Osea, tampoco es nada del otro mundo, pero es el tipo de chica (y generalizando, el tipo de persona) que me hace sentir bien... a eso se debe esta atracción que siento, creo yo; y ese tipo de persona no lo encuentro facilmente.
Ella tiene novio, y ha estado presente la mitad de las veces que la ví. Hace poco celebraron un aniversario. Se ve que llevan mucho tiempo juntos y se los ve bien. Por eso tampoco quiero precipitarme en nada. Pero bueno, me resulta curioso cómo de repente se me despertó un ligero interés por ella. Ultimamente me escribe mensajes en Facebook haciendo jodas (bromas) y cosas así... y un poco me persigo porque no quiero que el novio piense mal de mí, aunque me ha conocido y puede ver que soy imparcial con ella.

Pero bueno, es lo que me ha pasado y me resulta extraño. Sigo considerando la opción de que podría enamorarme de una chica - de hecho, ya me pasó con Daiana. Pero las dudas ya se fueron, sé bien que soy gay y si me interesa una chica es porque o bien físicamente me parece muy linda (lo cual destaco sólo en algunas, aunque no son una opción para mí estas) o bien son el tipo de persona que me hace sentir muy a gusto de tratar.

Un mail: Susurros de Dios

on 19:48

Me llegó esta "mail-cadena" a mi casilla de correo electrónico y lo ví, sin razón alguna (así como tambien descarto algunos otros). Algunos contienen mensajes alentadores, frases e imágenes preciosas. Quiero publicar este porque me pareció un lindo mensaje, mas allá de las creencias o el menosprecio de alguien por estas cosas insignificantes.

Susurros de Dios

Un hombre susurro: “dios hablame”. Y entonces cantó un pajarito. Pero el hombre no escucho.
Entonces el hombre gritó: "Dios, háblame", y entonces se oyeron truenos a través de un colchón de nubes. Pero de nuevo el hombre no escuchó.
El hombre miró a su alrededor y dijo: "Dios, déjame verte" Y una estrella brilló en el firmamento como nunca había brillado. Pero el hombre no miró al cielo y no la vio... 
Entonces el hombre indignado fuertemente gritó: "Dios, déjame ver un milagro" ¡Y nació su hijo! Pero el hombre no se dio cuenta de la nueva e irrepetible vida que comenzaba...

Entonces gritó desesperado: "Dios, tócame, déjame sentirte" En ese momento, Dios bajó del cielo y tocó al hombre en su mejilla suavemente. Pero el hombre quitó la linda mariposa de su mejilla y siguió su camino.

Esto nos debe recordar que Dios siempre está a nuestro lado, en todo, en lo grande y lo sencillo, al igual que en cosas a las que no le prestamos mucha atención. Inclusive en nuestra era electrónica. Por eso el hombre, cuando llorando gritó: "Dios, necesito tu ayuda", en ese momento le llegó un mensaje de correo electrónico con buenas noticias, dándole aliento, y con la oración y el abrazo de alguien que le quería. Pero el hombre no lo vio... El siguió trabajando y lo borró sin leerlo.

No te pierdas de una oración ni de un buen amigo porque la envoltura no es lo que tú esperas... Dios nos habla a través de las personas más sencillas y menos esperadas. 

¡Que Dios nos bendiga! ¡Que tengas un bello día!

Espero les haya gustado, como a mí.
:)

Cori