De todas formas, esta época me viene bien para sentarme a estudiar. Pronto debo rendir un exámen, antes de empezar con las clases habitualmente. Además puedo dedicarme a hacer algunas tareas que tengo pendientes en casa y ver a alguno de mis amigos. Es cierto, tener novio consume mucho tiempo; la relación entre dos personas que se quieren se vuelve tan cálida que se quiere exprimir cada segundo que puedan pasar juntos. Y afortunadamente él puede pasar en mi casa varios días, ahora que vivo "solo" (relativamente, porque la casa de mi madre está detrás de la mía).
Ansío el momento en que él regrese, en tenerlo conmigo como fue hace pocos días atrás. Sin embargo, he tenido miedo tambien, porque la vez anterior que él tuvo que viajar, en esos días que no estuvimos juntos se creó una gran distancia sentimental, algo ilógica, pero que yo me atrevo a justificar que es porque no sabemos estar separados. Aquella vez, llevó tiempo y esfuerzo reconciliarnos, y reconocer que es característico de los dos llegar a ese punto, si mantenemos cierto orgullo que genera ese vacío entre los dos.
Fue algo que conversamos antes de que él partiera. Pero me dijo que esta vez no sería así, que cuando volviera estaría todo bien. Incluso dijo que mientras estuviera de viaje, me escribiría todos los días.
El día anterior a irse empezó muy bien, nos divertíamos. Pero en cierto momento se generó un silencio de su parte, que me atemorizó. Tardó varios minutos en decirme qué le ocurría. Yo me sentía abatido por su partida, pero si ese era el sentimiento que tenía debía compartirlo. Y por fin habló. Y yo le hablé.
Me dió mucha ternura saber que no quería viajar. Yo tampoco quería que se fuera de mi lado, pero era algo más que sabido, por lo que no lo expresé en palabras... solamente le dí el ánimo para que hiciera este viaje que necesitaba para completar sus estudios.
Es raro encontrarme solo entre las paredes de mi casa. Es raro saber que no lo voy a encontrar disponible en internet o en su celular, para buscar una oportunidad de verlo. Es increible que mi vida cambiara tanto cuando lo conocí. Pero ahora, en este tiempo de soledad, intento tomarme tiempo para mí mismo, para re-encontrarme y saber donde estoy parado. Mi vida sigue, y sé que con esta relación amorosa he dejado de lado muchas cosas que ahora debo retomar, y debo aprender a hacerlo a la par de mi relación con mi amado.
Esto lo tomo como una gran experiencia y una prueba del amor que los dos nos tenemos para que siga creciendo nuestra relación.
- ¿Qué me decías? ¿Que qué me pasaba? - Me dijo, volviendo al tema.
- Ah, recien, si. Porque te veo medio caiducho.
- Nada, pasa que a veces siento que estamos muy distanciados. De a momentos perdemos el hilo y no hablamos ni una palabra. No sé por qué.
- Te entiendo, yo tambien siento lo mismo.
- Y es raro, porque a veces está todo bien entre nosotros y a veces pareciera que algunas cosas fallan.
- Si, y no sé por qué es. Eso me preocupa.
- Es como que a veces yo estoy re pila y te veo y estás re callado, con tus preocupaciones. O sino al reves, vos venís re bien hacia mí y yo estoy en otra.
- Pero siendo ese el caso, que puede ser, no es problema de la relación, es que nos encontramos en distintas circunstancias entonces. No habría de qué preocuparse.
Medianamente cerré con el tema diciendo eso, despreocupándolo de la inquietud que compartíamos. Si bien puede que haya algo de razón en eso que yo le decía, fue más que nada un comentario para dejarlo tranquilo. Sin embargo, yo realmente creo que la cosa no viene por ahí. Me cuesta sentirme "en conexión" con Agustín. Pareciera que siempre estamos en distintas sintonías. Pocas veces nos ponemos bajo la misma frecuencia y está todo bien; solamente recuerdo que eso ha sucedido cuando estamos solos.
Un poco me hago cargo de eso, porque personalmente no termino de acomodar en mi cabeza la situación de que tengo novio y es algo que no está mal que quede a la vista de los demás. Es decir, implica un esfuerzo para mí, porque creo que la cosa viene por ahí. Algo muy parecido al "qué dirán" pero no tan así.
Creo que ya lo mencioné, pero tiene que ver con el trato que tenemos en distintas situaciones con distintas personas. En algunos momentos tenemos que ser mas discretos que en otros y debemos aparentar ser amigos únicamente - por ejemplo frente a mi madre o frente a Daiana (ahora que ella sabe que soy gay no habría problema, pero personalmente no me deja tranquilo que lo sepa, y es claro que tiene que ver con lo que ella significa para mí). Entonces, tener que cambiar nuestro trato me confunde y directamente pongo distancia con él, de manera permanente; pero eso no nos ayuda, y sé que lo debo cambiar. Y es que en esta situación, no conseguimos tener un momento para nosotros, estar tranquilos, juntos, compartiendo las caricias, los besos y el cariño que se comparte en la pareja para alimentar nuestra comodidad y placer en la relación.
Por ejemplo, cuando él viene a casa a verme yo no estoy tranquilo, porque sé que mi mamá y mi abuela están constantemente entrando y saliendo de casa, y tengo que remarla. Por ahí veo que de a momentos tiene ganas de abrazarme y quedarse a mi lado, pero yo no permanezco tranquilo y la situación se vuelve tensa.
Entonces, me gustaría poder estar en mi pieza con él tranquilo, por ejemplo, mirar pelis, conversar, besarnos y que todo fluya, pero no es tan facil. Esto me lleva a pensar que si de verdad ahí está el problema y esa es la solución, entonces debería asumir frente a todos que estoy de novio y necesito compartir una relación. Eso implicaría decirle a mi mamá y a mi abuela que Agustín es mi novio y quiero mi espacio para estar con él (pobre mi abuela que ni siquiera se ha enterado que soy gay). Entonces, alcanzar esta supuesta "solución" es una piedra más en el camino.
Aunque tengo ganas de seguir mi relación con él, a veces tengo otras cosas en la cabeza, o estoy compartiendo otras cosas con amigos (sea Daiana o quien fuere) y sé que en ese momento no le doy la importancia que por ahí el espera, por ejemplo, si no le contesto un mensaje cariñoso que me escribe (y que yo creo innecesario de contestar; lo cual puede resultar cruel para él). O en ese momento en que estoy "en otra" ni me molesto en pensar qué hace, o no me dan ganas de juntarme con él si me lo pidiera. Creo que esto se debe a que todavía me cuesta creer que estoy compartiendo algo con alguien, que esa persona se entregó a mí y necesita de mí, mientras que yo sigo conservando mi integridad, mi independencia y no puedo dejar ciertas cosas que hago cuando no estoy con él (o por ejemplo, cuando él aparece en mi casa y yo estoy estudiando, o me dice de salir a pasear).
No sabía todo lo que iba a acarrear para mí entrar en una relación. Pero no me arrepiento, porque de no pasar por esto no iba a saber las tuercas que iba a tener que ajustar. Quiero mejorar todo esto para poder vivir a pleno todos los momentos de mi vida por los que me toque atravezar.
Una vez más pude disfrutar de estar con ella, de reirnos de nuestras cosas, hablar nuestros temas, cerrarnos en nuestra burbuja, nuestro entendimiento del que todo el mundo es ajeno, algo que nos encanta compartir y tan bien nos hace (reconocimos explícitamente en cierto momento).
Recuerdo que ese día Agustín me había pedido juntarnos porque quería verme y yo le dije que no justificandome con que al día siguiente me tocaba trabajar (lo cual es pura verdad). Pero cuando Daiana apareció y me pidió salir fue diferente. Con ella no me cuesta decir que sí, al contrario, me divierto mucho con ella (si no me toca ponerme celoso por algún chonguito que tenga cerca), encima pasando un momento a solas, mejor aprovechamos el momento para divertirnos.
Me llegaron varios mensajes de Agustín mientras yo estaba con Daiana. Me llegaba uno, lo leía y seguía conversando con Daiana, no quería interrumpir el momento respondiendo el mensaje de mi novio que aclamaba por mí. Luego se enteró que salí; al día siguiente lo ví y se enojó pero de una manera muy caprichosa, lo cual me molestó. Al verlo hice como que no pasaba nada pero mantuve la distancia que él impuso, hasta que cedió. No me hizo reproches de ningún tipo, simplemente quedó todo bien, pero Esteban me dijo que le molestaba que yo habia salido y sin invitarlo siquiera (pero yo descansaba mi conciencia bajo el pensamiento de que a mi me habian invitado y no podía salir a invitar a quien quiera).
Pero así fue. Y sentí culpa al día siguiente por actuar así: obviar el mensaje de Agustín y seguir conversando con Daiana. Me hace sentir como que la elijo a ella antes que a él. Y tengo varias razones para que sea así. Como fuera, ella es mi amiga y está por encima de muchos, y con ese razonamiento no tengo por qué sentir culpa. Ahora, si tuviera que preguntarme si todavía prefiero algo con ella... prefiero pasar a otro tema.
El viernes, cuando lo escribí en la red social, Daiana se encontraba en una sala de maternidad esperando a nuestra amiga que iba a dar a luz. Ella se encargó de avisarme, mensaje que me llegó mientras escribía el post donde contaba mi estado tras haber hecho la publicación en Facebook. Entonces, ella no sabía nada, porque desde aquel lugar no tenía acceso a internet, ni era el momento oportuno para conectarse. Por lo cual me sentía incómodo: yo había hecho pública mi verdad y ella todavía no lo sabía.
Horas despues de haber visto a nuestra amiga dar a luz a su hermoso varoncito, nos despedimos todos y yo me vine a casa. Sorpresivamente aparece ella con la idea de salir a una feria donde queria ir a ver a su primo tocar en una banda de música. Mientras haciamos tiempo hablamos de todo un poco. En un momento ella ingresa a su Facebook. En ese momento empecé a sentir incomodidad, sabía lo que se venía, aunque me hacía el desentendido. Ella miraba notificaciones, estados de sus amigos y en cierto momento entró a mi perfil. Allí estaba, mi gran confesión. Lo lee
-¿Qué? ¿Y eso? -me dice-.
-Algo que tenía que escribir -le contesto-.
-Ah, no sabia.
Luego nos quedamos en un pequeño silencio y comenzamos a hablar de otra cosa, como si no hubiera pasado nada, como si no tuviera importancia (pero sé que la tiene).
Todavía no hemos tenido oportunidad de abordar el tema, pero en algún momento creo que voy a tener que charlar con ella sobre cómo fue este proceso y tratar de que lo adopte como algo natural, aunque para ella pueda sonar descabellado, que no está tan familiarizada con la realidad de los homosexuales.
Que Agustín es mi novio debe estar sospechando, porque me ve mucho con él. De todas formas es increíble cómo elijo conversar con ella cuando estamos los tres presentes en un grupo de amigos. Es que no hay caso, conexión como la que tengo con ella es incomparable... mientras que con Agustín, bueno, se hace lo que se puede.
Me propuse aprender de la homosexualidad, conocerla, familiarizarme, entender de qué se trata, reconocer que es algo natural, que es una característica más de mi persona y no me hace mejor ni peor. Como parte de ese trabajo de aceptación (si se puede resumir con esa palabra) tenía como objetivo hacer saber a mis familiares con mi propia voz y frente a frente lo que yo tenía para decir al respecto, confirmar eso que durante tanto tiempo tuve que ocultar, antes que tuvieran que enterarse por alguien más.
El año pasado tuve la oportunidad de charlar con mi hermano y contarle lo que me pasaba y cómo lo iba madurando.
De ambos tuve buena respuesta. En principio la aceptación y luego todo el apoyo de su parte. Nomás me quedaba un paso por dar: mi padre.
No sé si es el caso de la gran mayoría de gays que desean hablar con su padre, pero sé que un grupo grande tenemos una gran dificultad con esto. Claramente se debe a que él es quien representa (para quienes lo tenemos) la figura masculina que se encuentra en nuestras vidas desde que somos chiquitos y tiene mucho que ver con nuestro crecimiento y las formas que de él adoptamos.
Con mi papá la relación siempre fue distante. En mi familia siempre hubo falta de comunicación, pero desde la separación de mis padres que hubo un cambio positivo y ponemos esfuerzo en revertir eso y tratar de hablar las cosas. Entonces, con mi papá tambien traté de mejorar mi relación aunque no tengamos gustos en común para compartir. De todas formas, en mi vida nunca hablé con él (ni con mi mamá o mi hermano) de un tema que fuera personal, no era a lo que estaba acostumbrado. Sin embargo, yo me propuse hablar de mi sexualidad, así que el paso que me tocó dar fue grande.
Desde enero que venía buscando la situación para poder decirle. En su casa no podía ser porque está su mujer y siempre hay alguien más. Quería que hablaramos solos, frente a frente, nadie más. Lo invité varias veces a salir a tomar algo luego de que cerrara su negocio (comercio, donde trabajo con él) pero no pudo o se le pasó de largo. Pero ayer (martes, día de la mujer - de paso mando un saludo) tuve mi oportunidad: salimos a almorzar, como le especifiqué "solos los dos".
Tenía varias cosas para hablar con él ademas de mi sexualidad. Mi tema lo dejé para el final porque anteriormente había gente en las mesas cercanas del restaurant al que fuimos. Finalmente me tocó hablar. Se lo dije y enseguida me dijo que no tenía problemas, que estaba todo bien. De todas formas hice hincapié, como lo hice las veces anteriores, que conmigo se puede volver a hablar, me pueden preguntar lo que sea, que sé que no es lo más habitual hoy por hoy en la sociedad y por eso quiero darles lugar a conocer.
Listo, por fin lo conseguí.
Ahora me encuentro en una situación particular. Un momento que hace tiempo esperaba. Soy libre, me siento libre, no tengo la carga de decir "tengo que 'cuidarme' porque mis padres no saben nada". No, ya está. Puedo hacer lo que sea (que delate mi sexualidad) que si alguien les cuenta ellos ya lo saben por mí, y en los tres casos tuve una respuesta positiva.
Cuando pensaba sobre el momento de hablar con mi papá pensaba que sería muy facil hacerle saber a todos que soy gay, sin importarme lo que piensen. Todavía lo pienso, algo como una publicación en Facebook. De todas formas, ahora no tengo apuro; el apuro lo tenía por hablar con mi papá y eso ya está. Eso lo dejo para cuando me agarre el raye de querer hacerlo.
Que bueno es sentirse bien y tranquilo con uno mismo.
Oficialmente puedo decir que estoy fuera del armario.
"Te amo. Eso es lo que te quería decir este último tiempo, pero me daba vergüenza".
Inmediatamente sonreí y lo abracé. Por dentro sentí el peso de esas palabras, y recordé el respeto que le tengo a esas cinco letras, porque dejaron una marca de fuego en mi vida.
Hoy le dije que yo tambien lo amo. ¿Qué hice? ¿Fui sincero? Siento que desconozco el sentimiento del amor. ¿Será que despues de tanto tiempo de haberlo sentido, o de haber sido correspondido al amor, ya no sé de qué se trata? Como fuere. Lo dije sin saber si es amor lo que siento por él. Sí estoy seguro que lo que siento por él no es el mismo sentimiento que puedo asegurar fue amor la vez anterior (la única), con Daiana. Y es que son dos personas diferentes, la relacion que tengo/tuve con cada uno de ellos es diferente, en mi vida representan algo diferente, y yo soy diferente a lo que fuí la vez anterior.
Lo único que me inquieta es saber si estoy menospreciando al amor (o al amor que le tuve a Daiana) al llamar "amor" a esto que me pasa con Agustín. El resto, será lo que venga con el tiempo.
Así es. Luego de correr al baño a comprobar mis sospechas, pude corroborarlo. Despues de dos años y medio de haber pasado por esto, me toca vivirlo nuevamente. Esos bichitos molestos, piojitos del bello púbico.
En parte siento vergüenza porque me vuelva a pasar esto, pero en parte siento la tranquilidad de que no es la primera vez que me pasa (porque la vez anterior me las tuve que ingeniar para descubrir qué me estaba pasando, cómo se curaba y mantener la calma sin haberselo contado a nadie). Lo feo es que ahora estoy viviendo con mi mamá y mi abuela, y estas cosas -como otras tantas de mi intimidad- se vuelven difíciles para mantenerlas escondidas.
Por otro lado, he pensado en que tengo que hablar con Agustín, mi chico (el chico con el que estoy enroscado ahora, por así decirlo). Él tiene 17 años, es menor que yo. Sé que le quedan muchas cosas por aprender y por vivir (más allá de que es algo evidente teniendo en cuenta su edad). Entonces queria explicarle que me está pasando esto, para informarlo -por si no sabe de qué se trata-, advertirlo si es que le pasa lo mismo sin poder comprenderlo, justificar un freno en nuestras prácticas sexuales y evitarme algún dolor de cabeza si su madre se entera que su hijo tiene ladillas y puede ser culpa mía (porque para la madre está más que claro que yo soy algo más que un amigo).
- ¿Y vos Alexis? ¿No pensas en tener pareja?
- Y... no sé. A veces sí y a veces pienso que mejor no por ahora. No sé si es mi momento. De verdad me gustaría poder compartir un montón de cosas con alguien muy especial en mi vida. Pero a veces siento que no estoy dispuesto a la responsabilidad y el compromiso de una relación. Y tambien siento algo de miedo.
- No quiero decir que seas inmaduro -dijo él-, pero pareciera como que te falta por pasar muchas cosas, muchas experiencias. Yo no me arrepiento de nada de lo que viví. Si graficamos tu vida, sería una linea recta. Sin embargo la mía es lo mas similar a un electrocardiograma -me causó gracia su comparación-. Vos sos un chico perfecto... -ahí lo interrumpí-.
- No, perfecto no...
- Quiero decir, sos muy correcto -se corrigió-. Sos simpático, lindo, inteligente... Pero pareciera que vivís en tu mundo encerrado y ahí no te pasa nada. Y es por eso que siempre estás bien.
- Yo no me arrepiento de nada de lo que me pasó, ni de la gente que conocí. Y es así que llegue a tener tantos amigos. No sé, cuando llegamos a esta ciudad a empezar la vida por nosotros mismos yo era tan diferente. Y siento que crecí.
Bueno, que descanses, te extraño amigo.
Como cuesta seguir al ritmo de la rutina. Presiones, horarios, sacrificios, esfuerzo... son todas las cosas que se ponen en juego para obtener un resultado. La cuestión es que me acuerdo de todo esto sobre la hora. Me dejo estar. Intento hacerlo bien... estudiar, vivir, ser yo, darme mis gustos, permitirme cosas que tengo a mi alcance.Vengo de situaciones límite en mi vida. Es increible todo lo que ocurrió desde que dejé de escribir en marzo:
- Despues de hacerme de nuevos amigos en febrero, uno de ellos "se enamoró" de mí y al rechazarlo (con toda mi sutileza y mi cuidado para no cortar con nuestra amistad) se distanció fuertemente y desde entonces las cosas no son las mismas hasta estos días que demostró un mínimo acercamiento de que "está todo bien" en la salida al bolcihe de hace dos fines de semana.
- Conocí a Victor a finales de marzo, entre otros chicos en la ciudad. Pero Victor es mas grande... aunque con él me sorprendí de la entrega que tuve al conocerlo y en las siguientes veces que nos vimos. Se convirtió en alguien importante para mí, porque rapidamente ganó terreno en mi vida, y fue a lo largo de abril mi compañero, a un peldaneo de ser mi novio.
- Llegó mi cumpleaños y como las cosas no estaban arregladas con él y con mi grupo de amigos en general (porque en paralelo surgieron otros asuntos), pese a que pusieron la voluntad de organizarme una fiesta de cumpleaños, hubo malentendidos y el conflictó se acrecentó. Pasé el peor cumple de mis 20 años de vida (el primero que no pasé en Ciudad1). La compañia de Victor y Franco fue realmente buena pasando yo por esa situación. Siguieron conflictos y pasé un mes muy especial, conviviendo, practicamente, con Victor en mi departamento.
- A 30 días de haber conocido a Victor se quiebra todo lo que fue nuestra corta pero enriquecida relación (enriquecida en cuanto al tiempo que pasamos juntos - algo que es difícil que yo permita). Franco me confiesa que estuvo con Victor (osea, que tuvieron sexo) y no aguantaba mas para decírmelo porque sentía que era algo que se le iba de las manos. En parte lo intuia, pero lo llevaba selocsamente escondido porque sentía al mismo tiempo que no lo conocía a Victor. Y en todo el tiempo que estuve con él, desatendí lo que hacía Franco, porque no quería confundirme, ni quería hacerlo responsable por nada... hasta que con el tiempo entendí que él era tan culpable como Victor. Los problemas que tuve con él pasaron a otro nivel tras descubrir otras cosas, y esa cuestión con Franco quedó en un nivel menor (... en la que me metí!).
- Con toda esta catombe, y más que nada por mi relación con Victor, revolee los estudios por la ventana. Me dediqué muy poco a lo que debía hacer y no estuve dándo lo mejor en los exámenes. Sigo en carrera, pero todavía pago el precio haber sido tan liberal con mis obligaciones hace dos meses atrás. No importa... lección aprendida y me siento conforme.
- Ahora estoy más estable. Me siento bien conmigo mismo. Me quiero ocupar de mí para sentirme bien y poder dar lo mejor. Me estoy ocupando mas de los estudios y no dejo que nada me preocupe demasiado. Veo poco a mis amigos, pero de vez en cuando se dá la ocasión. Estoy contento porque estoy viendo la última temporada de Queer As Folk. Lo había empezado a ver con Victor, bajando los capítulos. La verdad que me re sorprendió la serie... aunque todavía quedan algunos capítulos para llegar al final.
Es incríble, pero me estoy acostando 22:30. Ocurre que a las 6:30 ya me levanto para desayunar y prepararme tranquilo para asistir a clases a las 8. Y como paso todo el día allá, es lógico que me sienta cansado si no duermo lo suficiente (y más si me acostaba entre las 24 y la 1 hs). Todo junio va a ser para rendir exámenes, pero con eso voy a demotrarme cuánto quiero estudiar mi carrera, cuanto quiero continuar con esto, cuanto puedo llegar a dar y cómo puedo seguir adelante con mi vida sin descuidar otros aspectos.Me estoy tomando todo como un reto y espero así me ayude.
Estuve pensando en escribir, tenía varias cosas para contar. Generalmente me pasa lo mismo. Quería contar en un post lo bien que la estaba pasando estos días; me estuve juntando con un grupo de amigos (la mitad de ellos ya lo eran, la otra mitad los conocí en este mes) y la pasamos muy bien. No es cosa diaria, pero cada 3 o 4 días nos juntamos de noche… y llego a casa de madrugada, eso me trastorna el horario de dormir con lo tanto me cuesta tomar el sueño. Otro post quería hacer porque el domingo me nombraron una persona que no tenían que nombrar… no al menos ese día, no al menos en esa tarde. Y eso desencadenó un estado anímico que no experimentaba hace mucho, pero no calló en profundidad, sólo fue una probada como para recordar “viejas tristezas” – y hoy, esa persona apareció (como muy muy pocas veces) con una ventanita de online en el Messenger, y un saludo por chat... por suerte no perdí la calma.
¿El estudio? Cierto, me vine el 2 de febrero a Ciudad2 porque “tengo que estudiar” para
rendir una materia. La iba a rendir el miércoles, primera mesa de examen propuesta, pero el lunes en la clase de consulta, conversando con otros estudiantes que rendían (yo intentando sociabilizar), me dí cuenta que me faltaba más todavía por estudiar (incluso había temas que había pasado por alto… ¡qué descuidado!). Sigo estudiando, pero me tienta mucho juntarme con estos amigos que nombré en cada ocasión que se presenta. Voy a intentar seguir “llevándola” a ver si puedo rendir sin enclaustrarme en el dpto (cosa que es muy deprimente).¿Hoy?... si, hoy hablé con un contacto del Messenger. Es de esos que tengo ahí apartados porque alguna vez me agregaron, chateé con ellos contadas veces (o ninguna) y no sé (y dicen no saber) como obtuvieron mi correo. Conversando, ví que estaba interesado en conocerme. ¿Pero cómo? Me había agregado a mi “cuenta de correo heterosexual” (osea, donde tengo a quienes no saben que soy gay), y de repente me dice “¿activo o pasivo?”. Ahí me mató la duda para saber que era un hecho, estaba confirmado: él también era gay. Me preocupa saber de dónde sacó mi correo (que, sobretodo “el hetero” no lo tengo publicado en cualquier lado). De todas formas el dedujo de mi homosexualidad en medio de la charla, no es dato que tenía sabido previamente.
Eeen fin. Estas cuestiones ya no me preocupan tanto, no me persigo por esto. Sí me surgen muchas dudas, yo que quiero tener todo bajo control… pero no es algo que (a diferencia de antes) me quita el sueño.
(Es imposible, por mas que intente hacer algo corto y espontáneo, mis manos vuelan en el teclado y termino con algo así… Baah, no voy a dejar que nada me importe ahora. Estoy siendo espontaneo nomás).
En este grupo de chicos que mencioné, hay uno que tiene toda la fama de ser el que estuvo con un montón de chicos del ambiente (ambiente gay, los no-reservados, como quiera entenderse). Es un chico muy piola, simpático, muy divertido. Me da a pensar que me tira onda, pero yo nada (tengo razones, planteadas anteriormente, pero para desarrollar… en otra ocasión explicaré). Él es fanático de Britney Spears, y cuando nos vemos siempre hablamos algo de ella, o pone uno de sus cds, o los video-clips que tiene grabado. No es que a mí me re interese, pero como mi onda de música está dentro del pop, me prendo fácil. De todas formas, alguien que está muy interesado por algo, consigue fácilmente que me interese a mí también… por tanto estuve bajando unos cds de Britney: Circus, el último, me gustó mucho, bajé para recordar
único que compré de ella –en formato cassette- Oops I Did It Again (cuando tenía 12 años), y un par más para ver qué onda.Voy cerrando por hoy. No sé si vaya a leer unos blogs más, si cuelgue chateando, escuchando música, viendo algún video… o quizás estudiar. Esta noche, cena con el grupo de amigos (so exciting).
Dejó ahora el video-clip de una canción que no paraba de escuchar hasta estos últimos días (antes de empezar con doña Spears). Me gusta un montón por la letra y el estilo de música (que no es el que acostumbro a escuchar, pero no me desagrada – me recuerda un poco a Jack Johnson). Se llama I’m Yours, de Jason Mraz.
Hola hola. Acá estoy, escribiendo en mi casa, escuchando un poco de Bee Gees tranquilo, preparando esta entrada. La verdad que no es tan comodo como tener internet, escribir y postear enseguida, pero tampoco es para quejarse. Es cuestión de acostumbrarme.Anoche estaba escribiendo una entrada rápida desde la casa de mi prima para dejar mi saludo de Navidad... solamente me quedaba agregar un video y listo, pero justo me llamaron para la mesa, así que no pude terminarlo, y despues ya se hizo tarde. Así que solamente les dejo mis mejores deseos de festividad y prosperidad... no tiene que ser solamente para Navidad, ¿verdad?.
En casa estuve ordenando muchas cosas, acomodando lo que traje desde Ciudad2 y las cosas que quedaron guardadas que necesitaban reubicación. Entre eso encontré muchas cosas que me trajeron recuerdos de viejos momentos, de mis amigos, de lo que hacía, fotos viejas, dibujos y cartas que conservo con mucho aprecio, juguetes que siguen siendo mi tesoro y tantas cosas con valores personales que solo yo puedo saber. Y entre todo encontré este texto que tenía guardado. Es una reflexión que invito a que hagan, la verdad que muy valorable. Recuerdo que me lo dieron en el colegio secundario, una profesora que siempre tenía algo especial y personal para darnos, algo que nos tocara a nivel individual y para mejorar como personas. Espero lo disfruten.
Baila como si nadie te estuviera viendo
Nos convencimos a nosotros mismos de que la vida será mejor después de casarnos, después de tener un hijo, y después de tener otro. Entonces nos sentimos frustrados de que los hijos no son lo suficientemente grandes y que seremos más felices cuando lo sean. Después de eso nos frustramos porque son adolescentes (difíciles de tratar).
Ciertamente seremos más felices cuando salgan de esa etapa. Nos decimos que nuestra vida estará completa cuando a nuestro esposo le vaya mejor, cuando tengamos un mejor auto o una casa, cuando podamos ir de vacaciones, cuando estemos retirados... La verdad es que hoy no hay mejor momento para ser felices que ahora, si no es ahora... ¿cuándo?.
Tu vida siempre estará llena de retos. Es mejor admitirlo y decidir ser felices de otra forma.
Ya lo dijo Alfred Souza: "Por largo tiempo parecía para mí que la vida estaba a punto de comenzar; la vida de verdad, pero siempre había algún obstáculo en el camino que resolver primero, algún asunto sin terminar, tiempo por pasar, una deuda que pagar, entonces la vida comenzaría. Hasta que me di cuenta de que estos obstáculos eran Mi Vida".
Esta perspectiva me ha ayudado a ver que no hay un camino a la felicidad. La felicidad es el camino. Así que atesora cada momento que tienes y atesóralos más cuando lo compartas con alguien especial, lo suficientemente especial para compartir tu tiempo y recuerda que la vida está hecha de ese tiempo, y que el tiempo no espera por nadie.
Así que deja de esperar hasta que termines la escuela, hasta que vuelvas a la escuela, hasta que bajes 10 libras, hasta que tengas hijos, hasta que te cases, hasta que te divorcies, hasta el viernes por la noche, hasta el domingo por la mañana, hasta la primavera, hasta el otoño o el invierno, o hasta que mueras para decidir que no hay mejor momento que este para ser feliz.
Pensamiento del día: Trabaja como si no necesitaras el dinero, ama como si nunca te hubieran herido y baila como si nadie te estuviera viendo.
Despues de haber escuchado estos párrafos cuando mi profesora lo leyó, sentía que estaba escrito para mí, porque es como yo sentía, lo que me pasaba. Siempre estaba esperando o creyendo que las cosas iban a empezar despues de cierto momento, que estaba esperando que llegara "eso" para creer que la vida de verdad iba a empezar, y todo iba a ser mejor. Y creo que desde ese entonces abrí la mente y empecé a vivir las cosas en el presente, en el ahora, y comprender que tengo si hay algo que quiero hacer debo hacerlo ahora.Hasta ahora los días acá en Ciudad1 los estoy disfrutando bastante. Ayer 24 salí a correr, me junté con mis amigos, anduve por la costanera, manejé el auto, estuve con mi mamá, ordené cosas y recordé momentos (como conté), estuve con mis mascotas... estoy disfrutando bastante, y sé que me queda mucho más.
Ahí me voy a cenar... Cuántas ganas tengo de poder leer los blogs que me gustan seguir. De todas formas sigo contestando en cuanto leo los comentarios que me llegan, y los aprecio.
Un abrazo. Hasta pronto!
Ahora sí, se viene el objetivo de haber traído un post de mi viejo blog. Y es que en los párrafos siguientes me voy a dedicar a hablar de él, y un encuentro que tuvimos hace unos días.Antes que nada vale decir que a Franco no lo veía desde... agosto me parece. Un fin de semana que Ariel y yo habíamos salido del boliche, nos fuimos a mi departamento a desayunar, tirar unos colchones y dormir. Creo que esa noche, antes de la salida, yo había hablado con Franco y habíamos acordado en juntarnos porque no nos veíamos desde hace unas semanas. Entonces, para el desayuno, planificamos que viniera él, que justo salía de trabajar.
Franco llegó. Ariel tenía bastante sueño, así que estaba recostado sobre mi cama durmiendo. Mientras Franco y yo hablábamos, Ariel de vez en cuando contestaba o me hacía gestos (dando a entender que yo estaba contento de la visita de Franco, insinuando que yo tenía algo con él).
Desde esa vez, con Franco he chateado pocas veces, y me ha contado que ha estado a trasmano entre el estudio y el trabajo. Además de todo, sobre cierta fecha había cortado su relación con el novio. Y había pasado por complicaciones sentimentales. Todo esto hizo que pase por unas semanas complicadas y estresantes, en las cuales una de su forma de descargue era conversar conmigo vía messenger (porque no había otra alternativa). Yo intentaba aconsejarlo, y apoyarle en todo lo que necesite, porque no me gusta saber que se encuentra mal. Al final de cada conversación, él siempre me agradecía por se tan comprensivo y escucharlo cuando él lo necesita.
Hace unos pocos días estuvimos conversando por messenger nuevamente. Me pedía disculpas porque decía que hace mucho tiempo que no me venía a visitar y que me tenía muy descuidado. Yo le contestaba diciendo que no había razón para tales disculpas y que en todo caso la "culpa" era de ambos, que anduvimos cortos de tiempo. De todas formas, con la llegada del mes de diciembre, iba a haber un posible encuentro, ahora que se supone disponemos de más tiempo (aunque su trabajo no lo deja muy libre).
Inesperadamente, el jueves pasado por la noche me manda un mensaje para ver si yo me encontraba ocupado y en mi departamento, porque quería pasar a visitarme, ya que andaba a unas cuadras cerca. Me tomó por sorpresa, porque no me lo esperaba, de hecho estaba a punto de cenar. Pero al final no cené y lo recibí.
Llegó, entró... trajo un poco de helado. Así que estuvimos conversando mientras tomábamos helado de chocolate, tramontana y dulce de leche. Nos contamos de todo un poco, de lo que había ocurrido ultimamente, de amigos, de cosas que pasan, "que pum, que pam". La estábamos pasando bien. Entre todo eso, mientras charlábamos, yo veía que daba vueltas en la cama.
Vale volver a decir que mi departamento consiste en una pieza y un baño nomás, por tanto recibo a mis visitas y tienen opción de sentarse en una silla o sobre mi cama, como acostumbran a hacer preferentemente. Y Franco tiene la costumbre de tomar las almohadas y usarlas de respaldo sobre la pared (una onda "manejate con confianza, estás en tu casa", pero sabe que es así, no me molesta). Pero ya para nuestra charla había adoptado otras posiciones y se había recostado de un lado, cambiado las almohadas de lugar, cambiarse de lado, ponerse boca abajo, de costado, etc. Y mientras charlábamos no me quería distraer, pero me llamaba la atención que se moviera tanto. Al mismo tiempo me daban ganas de ver si con todos esos gestos quería hacer que yo me le acerque. Pero desde que ya hace mucho tiempo empecé a tomar distancia de él y dejar de lado alguna posibilidad de que pase algo, niego cualquier posibilidad o anulo cualquier pensamiento sobre algún posible re-acercamiento. Y es que en la cama disfruté mucho con Franco, a tal punto de tomarle cariño, pero es algo que aprendí a dejar en el pasado (como a la fuerza aprendí a hacerlo con tantas cosas).
Sin embargo, en un momento me dijo que se tenía que ir. Era razonable, había dicho que al día siguiente tenía un exámen, y aunque era durante la tarde, tenía que estudiar un poco todavía y alistarse bien. Y es que en ocasiones anteriores que me ha visitado (entre las que ocurría algo durante la noche, y las otras veces que no ocurría nada) yo solía invitarlo a dormir. Pero esta vez no, y yo me quedaba con las ganas de ver si podía pasar algo más.
No entiendo bien por que, pero él despertó esas sensaciones en mí. Y luego de irse, me quedé con muchas ganas de que haya pasado algo interesante. Tenía ganas de que se hubiera quedado, de que nos acercáramos, de que nos acariciemos y entregarnos al deleite del placer. Pero no entendía por qué. Y no es la primera vez que Franco me hace sentir sensaciones que van en contraposición de mis actitudes corrientes. Yo no suelo ser un chico "calentón", del tipo que tiene a alguien cerca y enseguida se le despiertan los sentidos sexuales. Pero el cuerpo de Franco es un cuerpo al que no le "tengo miedo", no le guardo distancia porque es conocido para mí, y hasta me había encariñado con él, había llegado a extrañarlo.
En lo que siguió a ese encuentro (donde finalmente no ocurrió nada) las conversaciones por chat me daban a qué pensar varias cosas. Él comenzó haciendo chistes obsenos todo el tiempo, y terminando con un "cuak!" que me daba la pauta a pensar "es en joda pero vá enserio". No sé si es el hecho de que "me estaba tirando palos" o sólo mi parecer. Pero creo que la próxima vez que nos veamos lo voy a descubrir. Y es que como él todavía sigue complicado entre el laburo y los exámenes para rendir, acordamos una fecha para juntarnos, cosa de que yo tambien pueda reservar la ocasión de verlo. Entonces puede que el próximo 18 averigüe qué es lo que en verdad ocurre, aunque va a ser la última vez que lo vea en este año, pues el 21 (calculo yo) me estoy yendo de regreso a Ciudad1 por las vacaciones.
Empezamos diciembre, terminamos materias, terminamos exámenes, redondeamos números (calificaciones!)… El tiempo sigue corriendo (por fortuna o desgracia, pero al fin de cuentas menos mal).
Y yo no tuve mejor momento para darme con el rreeeegreso del blog… y es que mejor ponerme las pilas para estudiar porque después “no hay tu-tía” (o como sea el dicho ese). Me quedan dos exámenes para, por lo menos, alcanzar a cursar la materia más importante que me define el próximo año (que es probable a tan bendita materia le dedique un post próximamente). La cosa es que las cosas las sé, pero de ahí a poder aplicarlo como debe ser en el exámen de laboratorio… tengo un trecho de “lejitud”.
Encima de todo estoy con la redacción a full, no por la excelencia, sino por la obsesión que me agarró. Y es que cuando le tomás el gustito a una práctica que se volvió ocio (no sé por que lo digo en 2da persona, si apenas me doy cuenta que eso ocurre en mí) –bloggear en mi caso- deeejo todo lo que sé que tengo que hacer, para eso. Pero si al fin de cuentas, ni tendría que estudiar (error en el pensamiento) porque las cosas las sé, y todo depende de ese momento en el que me encuentre frente a la máquina y una hoja que me pide programar un no-se-que en Java (ah, sí, probablemente una especie de Paint pero mas boludo que cuesta bastante si te estas iniciando en progrmación). “Sí, pero para tener más probabilidades de dar lo mejor de ti mismo, guey, debes estudiar previamente”. Saa saaa. ¿Quién mandó a que me salgan voces de la cabeza?.
I’m going crazy… I know.
Pero bueno… es así. Estoy leyendo blogs cada dos por tres, y puteo cuando veo que los blogs que sigo no actualizan, entonces me pongo a ver en la lista de blog-roll (de los que están en mi blog-roll) y encuentro cada cosa que digo “waoo, y yo tan cerrado en mi mundo” y me mato de risa con ciertas historias, o algunos videos… Al fin de cuentas, sigo descubriendo lo copado que tiene este ambiente cibernético. PERO NO ES MOMENTO DE DESCUBRIMIENTOS!.
Las cosas en los próximos días se resumen así (entiendo que esto capaz no tiene conexión con lo anterior – déjenme, estoy potencialmente sincronizado con el teclado y el cursor que espera que siga tecleando):
_ mañana jueves: exámen en laboratorio (el 2do), el cual (debo) VOY a aprobar terriblemente, porque las cosas las tengo re sabidas y voy a terminar mas rápido de lo que puedo (¿puedo?) chiscar los dedos. (Ah, me olvidaba también del último maldito exámen de ese curso de Armado Y Reparación de PC que se me viene postergando)
_ sábado: fiesta sorpresa por el cumpleaños (que fue la semana pasada, pero tuvo que viajar) de mi personal amigo (en reconciliación de un distanciamiento inexplicado) Ariel. Todavía tengo que avisarle a uno de sus amigos para que sepa qué tiene que hacer y decir para que la cosa siga siendo sorpresa.
_ lunes 8: feriado… no me afecta en nada porque las clases las termino pasado mañana (osea, si quería tomarme el día yendo al centro y visitar tiendas, ni eso podré hacer… bueno, a bloggear entonces xP).
_ martes, miércoles ó jueves (a confirmar): rindo el recuperatorio del 1er exámen en laboratorio. Que incisto, las cosas las sabía, pero aplicarlo en eso tedioso momento, con el tiempo limitado, los de al lado que nunca encaran para donde encaré yo y me confunde, y que no termino de interpretar la consigna, hasta que empecé a interpretarla y descubrir que la tengo que re-interpretar porque tengo todo a-medias-mal… me llevó al recuperatorio. Pero, solamente alcanzo esa instancia si apruebo (cosa que voy a hacer – no es exceso de confianza, lo juro, es optimismo). Y en esta instancia mejor aprobar, caso contrario pegarse un tiro: perder la materia en el último recuperatorio del último exámen, después de haberte comido todo este garrón y haber vuelto locos a todos los desdichados que tuvieron que bancarse estos textos (Nemo, de entrada me apeno por ti porque sé que estas en este conjunto… por mi parte gracias (Y)) y tratar de hacer la psicológica de que “las cosas las sabía, no lo supe aplicar” queda en la nada, porque es la materia que hace atrazarme un año en la carrera (como me ocurrió precisamente el año pasado para este) – instancia a la que NO VOY a llegar.
_ viernes 12: fiesta de egreso del secundario de una amiga (mejor amiga y amor a los 12 años durante los dos últimos años del colegio primario – Ana). Su fiesta de entrega de diplomas sería el martes anterior, pero como dije, puede que tenga el exámen recuperatorio (a aprobar obligadamente). Pero tampoco sé qué tan bien estoy para viajar a Ciudad1 entre estas fechas, porque todavía me queda rendir, esta vez, un final… (la primera parte):
_ martes 16: fecha tentativa para el exámen final de la materia que promocioné. Son dos instancias del exámen, y esta es con fecha fija. Pero dentro de todo, al parecer nomás rindo teoría de cosas que tengo bastante en claro (materia: Análisis Matemático II).
_ sábado 20: cumpleaños de Fabián. Algo vamos a organizar, por eso hago prolongada estadía en Ciudad2 pese a que para ese momento –espero- ya voy a estar de vacaciones.
_ domingo 21: sería la fecha de retorno a Ciudad1 y el inicio de mis vacaciones allá (nota: post de reserva que relata todo el bolonqui que se me viene en las vacaciones, pero que ante todo se va a disfrutar.. vamoo’ lokooo!).
=)
Ahora sí.. me descargué, y dejo el nuevo post xP (ayer estuve escribiendo choclo de texto como los que yo sólo consigo tras mi esquizofrénica manera de carburarme el bocho con los dedos en el tiki-tiki-teclado, pero lo guardo mientras para cuando me encuentre en estado de larva que no quiera ni mirar el mouse porque me dá fiaca hasta ver el correo nuevo, sabiendo que tengo que ver blogs, conectarme, estudiar, y bla bla bla.
Eeeen fin… HAPPY DAYS Y BUENA VIDA A TODOS
(vamos a ver cuanto me dura hasta que termine de avergonzarme por un post tan delirante como este… xP)








