Cada vez que me encuentro nuevamente con el concepto de identidad de género se me vienen ciertos recuerdos lejanos. No es algo que ocurra seguido, pero de vez en cuando aparece en televisión una explicación del concepto, o veo en Internet que alguien cuenta su experiencia en primera persona.
Es sabido que como humanidad tememos a lo desconocido, y en el afán de querer conocerlo todo tenemos que ponerle un nombre, una etiqueta, una clasificación, y así sentirnos un poco más tranquilos y menos temerosos. Es una práctica que no considero mala, aunque usada de mala forma o de manera extrema sí puede tener sus malas consecuencias. Y pienso en todo esto porque hace algunos años (una década y un poco más) estos conceptos no existían... o por lo menos no estaban en boca de la sociedad tan abiertamente. Hoy los medios de comunicación (sobre todo Internet) masifican la información de manera increíble, y hay palabras o ideas que hasta alcanzan a ser moda y se utilizan en cualquier contexto.
En fin. El punto de todo esto es que yo antes no sabía de identidad de género. De hecho, en su momento apenas sabía de la homosexualidad. Cuando me sentía mal conmigo mismo porque me gustaban los chicos (chicos de mi edad que eran varones como yo) me sentía terriblemente mal y no podía manifestar mi sufrimiento y todo se hacía más terrible. Sin embargo, recuerdo tambien otro sentimiento que me hacía sentir culpa por mi manera de ser: el sentimiento de ser una mujer atrapada en el cuerpo de un hombre. Ha pasado tanto tiempo que apenas puedo hablar de ello como una experiencia vivida en carne propia, porque ya no lo siento así. Pero recuerdo que así me sentía, y así me sentí por mucho tiempo. Debo decir que en aquella época yo era muy chico, previo a la etapa de la adolescencia, pero sentía que era una certeza, una de las pocas cosas sobre las que no sentía duda, más sí me causaba mucha vergüenza.
Hablar de esto me provoca una mezcla de sentimientos. Las veces que he recordado esto he sentido en primer lugar vergüenza y/o culpa. Pero desde la distancia del tiempo transcurrido, tambien siento pena por haber atravesado todo ese dolor tan solo.
Me he llegado a preguntar dónde quedó ese sentimiento. No es que quiera volver a experimentarlo, pero es algo que me identificaba, que lo sentía parte de mí y que de repente ya no estuvo más. En parte siento que maté esa parte de mí cuando empecé a reprimir muchos aspectos personales porque sentía que me alejaban de la posibilidad de ser aceptado por los demás (un miedo que nunca me dejó en paz). Pero es imposible "matar" la esencia de uno, por eso es que me pregunto a dónde fué a parar.
Para terminar, puedo decir que reprimir los aspectos de mi personalidad nunca me ha dado la seguridad ni la aceptación que yo buscaba frente a los demás. Hoy todavía me persiguen los miedos pero hoy tengo la tranquilidad de aceptarme como soy, aunque con algunas batallas internas.
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viernes, 26 de junio de 2015
martes, 22 de marzo de 2011
Me siento raro respecto a este blog. Ahora no siento tantos deseos por continuar con él. Me replanteo lo que obtengo al escribir en él y la dedicación que quiero poner en esto.
¿Con qué fines inicié este blog?
Había leído otros blogs personales de chicos gays y me pareció algo genial. Una buena forma de expresión y tambien de comunicar algo a un grupo de gente interesada al respecto, que tienen la opción de hacerte una devolución de lo que uno expone.
Hubo épocas donde recibí comentarios de gente que se sentía identificada por mis posts (o "entradas") y me pareció algo postivo para quienes están del otro lado, más allá del beneficio que siento al desahogarme escribiendo. Últimamente no ha sido tan así, quizás sea por los tópicos que trato a diferencia de épocas anteriores, quizas solo es algo que ocurre inevitablemente sólo porque sí. Me he mudado y ahora que me instalé en casa, con posibilidad de conectarme frecuentemente, he escrito relativamente seguido aunque ya no veo mucha respuesta de los "supuestos" lectores.
Esto no es una cuestión de marketing, yo tampoco anduve publicitando mi blog en otros lugares como para que se convierta en el más leído; pero es un gran aliento recibir mensajes de quienes siguen el blog de uno.
Y ese feedback con los lectores es gustoso. De hecho, uno los objetivos al escribir mi blog era dar a conocer un poco de mi vida y mis pensamientos, recibir opiniones y de a poco ir formando amistades con quienes compartir algo, aunque sea a traves de e-mails o chat. He conseguido un poco de eso, pero todavía quiero un poco más y ya no veo este un medio que me lo haga tan facil como esperaba en un principio.
Siento que en este afán de querer conocer gente (hacer que usuarios de internet me conozcan y se animen a comunicarse conmigo) y hacer "ciber-amigos" convertí este blog en una carta de presentación y un cuento de lo que va ocurriendo en mi vida, pero sin enfocarme mucho que tambien quiero escribir para mí. Al contar cosas que me suceden, soy muy entusiasta de dar lujo de detalles y exponer todo tal cuál fue, y puedo suponer que no siempre es facil captar la idea general para algunos lectores que quizás no me han seguido con frecuencia o simplemente quienes se pierden en mi (quizás entorpecida) narración. Pero siento que ahora necesito escribirlo para mí, de manera personal y reflexiva, sin pensar en querer explicar todo para que lo entienda alguien más.
Como si fuera poco, no me alienta el hecho de que los pocos blogs que me gustan seguir no continuan con la frecuencia con la que me gustaría tener novedades de ellos, puesto que son inspiración y aliento para animarme a seguir con esto, que si bien lo que hago por gusto personal implica cierta dedicación con la que quiero sentir satisfacción.
¿Y si pruebo con un diario íntimo?
A mi amigo Esteban le recomendó su psicólogo empezar a escribir en un cuaderno lo que iba ocurriendo en su vida y las reflexiones que iba haciendo, para aclarar sus pensamientos y todo ese rollo emocional por el que atravesó hace menos de un mes.
Siempre me gustó eso de escribir en un diario. Lo hice varias veces de chico. No siempre tuve constancia (algo así como con el blog), pero lo hice. Y releer lo escrito lo considero muy provechoso, para reflexionar, analizar, sacar conclusiones y visualizar el progreso que uno tiene en su vida, a nivel personal. Saber que ahora Esteban escribe de esa forma tan personal, me remueve las ganas de querer hacerlo.
Muchas veces ocupo mi mente sin querer hacerlo con pensamientos o "sueños despierto" que me quitan tiempo de descanso cuando me dispongo a dormir en la noche. Quizas es parte de toda la actividad emocional que necesito expresar. (A veces pienso que me gustaría escribir historias sobre todo lo que imagino, pero si doy un mínimo intento de llevarlo a cabo es como que me quedo en blanco y siento que no podría transmitirlo de la misma forma en que lo sentí al tenerlo en mi mente).
Hasta hace no mucho tuve un diario intimo virtual, usando un blog privado para escribir lo que ocurria en ciertas circunstancias, ciertos días especiales. No tuve mucha continuidad para escribir, pero redacté varias cosas en determinadas ocasiones. De todas formas, ahora siento que me gustaría intentarlo en papel, como si fuera diferente de transmitir, como si cambiara la fluidez de las palabras y el sabor que se tiene al leer esos textos personales; es raro pensarlo así, porque yo siempre prefiero conservar mis cosas personales en computadora por sobre elementos físicos, porque es mas facil de "esconder", de mantenerlo privado y de ser transportado.
No sé que hacer. Tampoco creo que tome una impulsiva decisión que defina el cierre o la continuidad de este blog. Pero siento que es un momento para ponerme a pensar en la forma en que voy a dedicarme a expresar todo lo que me pasa y que necesito que desemboque en palabras.
Como siempre, acepto sugerencias y opiniones.
miércoles, 2 de marzo de 2011
Las cosas con Agustín vienen raras. Él está re enganchado conmigo, pero me doy cuenta que yo no tanto con él. Más allá de lo que me atraiga suyo, me resulta confuso la forma de tratarnos que tenemos. Y en esto tiene mucho que ver el hecho de que no estoy acostumbrado a estar en pareja, me resulta raro compartir una estrecha relación con alguien, que difiere con la relación que tengo con los demás dentro de nuestro grupo de amigos.
Cuando estamos en grupo, somos muy distantes entre nosotros, Agustín y yo. Creo que él nomás lo hace por imitar mi forma de actuar; por mi parte, no me gusta estar "en pareja" frente a los ojos de mis amigos porque me hace sentir incómodo, aunque de a poco voy cambiando de idea. De todas formas, si somos 3 (Agustín, otro amigo más y yo) no da como para que nos hagamos caricias y toda la boludez de novios porque es muy incómodo para la otra persona (y para mí tambien). Pero la distancia que impongo con él es excesiva creo.
Y esa distancia que marco en reiteradas ocasiones, en distintos contextos, frente a distintas personas (gente que sabe o de nuestra sexualidad, gente que sabe o no de nuestra relación) ha provocado que yo constantemente actúe de esa manera, incluso cuando estamos solos.
Ayer estuvo de visita en mi casa y me propuso pasar un día del fin de semana en una playa cercana de por acá, solos. La verdad que no me desespero por pasar un día sólo con él, sería raro, sobretodo despues de haber compartido tanto entre amigos, pero a nuestra relación le hace falta. Ojalá pueda recuperar un poco el placer de disfrutar solamente en pareja. Al mismo tiempo quiero ver qué tanto podemos compartir juntos, porque si bien compartimos cosas en común porque yo conozco y entiendo sus gustos e intereses, él no da mucho lugar a conocer los míos, que notablemente son distintos porque vivimos diferentes etapas de nuestras vidas -nomás falta un poco de interés de su parte-.
El contraste con la química que tengo con Daiana
Los pasados días estuve viendo a Daiana y fue divertido. Volver charlar, hablar de nuestras cosas, cosas con las que nadie más hablo, códigos que nosotros solos manejamos... nuestra química sigue siendo especial. Tambien hay cosas que con ella no comparto y trato de enfocarme en eso para marcar una distancia apropiada del pasado que tengo con ella de la amistad que sostenemos hoy. Pero es muy notable la confidencia que podemos tener nosotros, a los ojos de quienes nos observen; como así le pasó a Agustín, quien nos vió conversar sin poder opinar del tema en cuestión (fuera de su conocimiento e interés - porque así es, Agustín y Daiana se conocieron la semana pasada, lo cuál me resultó muy incómodo).
Siento que eso es lo que me falta con Agustín, pero quizás lo pueda conseguir con el tiempo, limando nuestras diferencias y puliendo nuestra relación.
lunes, 21 de febrero de 2011
Si, anoche me lo dijo. No podía creerlo.
"Te amo. Eso es lo que te quería decir este último tiempo, pero me daba vergüenza".
Inmediatamente sonreí y lo abracé. Por dentro sentí el peso de esas palabras, y recordé el respeto que le tengo a esas cinco letras, porque dejaron una marca de fuego en mi vida.
Hoy le dije que yo tambien lo amo. ¿Qué hice? ¿Fui sincero? Siento que desconozco el sentimiento del amor. ¿Será que despues de tanto tiempo de haberlo sentido, o de haber sido correspondido al amor, ya no sé de qué se trata? Como fuere. Lo dije sin saber si es amor lo que siento por él. Sí estoy seguro que lo que siento por él no es el mismo sentimiento que puedo asegurar fue amor la vez anterior (la única), con Daiana. Y es que son dos personas diferentes, la relacion que tengo/tuve con cada uno de ellos es diferente, en mi vida representan algo diferente, y yo soy diferente a lo que fuí la vez anterior.
Lo único que me inquieta es saber si estoy menospreciando al amor (o al amor que le tuve a Daiana) al llamar "amor" a esto que me pasa con Agustín. El resto, será lo que venga con el tiempo.
"Te amo. Eso es lo que te quería decir este último tiempo, pero me daba vergüenza".
Inmediatamente sonreí y lo abracé. Por dentro sentí el peso de esas palabras, y recordé el respeto que le tengo a esas cinco letras, porque dejaron una marca de fuego en mi vida.
Hoy le dije que yo tambien lo amo. ¿Qué hice? ¿Fui sincero? Siento que desconozco el sentimiento del amor. ¿Será que despues de tanto tiempo de haberlo sentido, o de haber sido correspondido al amor, ya no sé de qué se trata? Como fuere. Lo dije sin saber si es amor lo que siento por él. Sí estoy seguro que lo que siento por él no es el mismo sentimiento que puedo asegurar fue amor la vez anterior (la única), con Daiana. Y es que son dos personas diferentes, la relacion que tengo/tuve con cada uno de ellos es diferente, en mi vida representan algo diferente, y yo soy diferente a lo que fuí la vez anterior.
Lo único que me inquieta es saber si estoy menospreciando al amor (o al amor que le tuve a Daiana) al llamar "amor" a esto que me pasa con Agustín. El resto, será lo que venga con el tiempo.
jueves, 11 de noviembre de 2010
El problema de mi rendimiento académico frente a la carrera universitaria que estoy estudiando no es temática nueva en mi blog, ni es cuestión reciente y me inquieta gradualmente todos los días.
No me considero un mal estudiante, pero me someto bajo la presión de no ser tan responsable y cumplidor como lo he sido en educación primaria y secundaria. Es que siempre me destacaba por mis buenas calificaciones y mi buen rendimiento. Y ahora más que nunca creo que importa el buen rendimiento académico, porque ahora es cuando estoy adquiriendo las herramientas mas importantes que hacen a mi formación como profesional, eso de lo que voy a vivir.
Sin embargo las cosas no son tan fáciles. Y es que con con el inicio de mi etapa como universitario ocurrieron y ocurren muchas otras cosas en paralelo: venir a vivir a una ciudad que poco conocía, vivir solo por primera vez (con las responsabilidades, independencia, ventajas y desventajas que presenta), reconocer y asumir mi orientación sexual, re-descubrirme como persona y reconocerme como adulto... y seguro que hay más que podría enumerar. Y a todo esto, aprendí a relajarme un poco más, a disfrutar más de darme gustos y ser un poco más permisivo, a diferencia de mi forma de ser de cuando era chico, tan estructurado, metódico y cerrado. Creo que por ser tan cerrado al mundo ponía todas mis energías en el estudio y por eso podía sobresalir. Y ahora quisiera recuperar un poco de la predisposición que tenía frente a mis responsabilidades, pero las cosas son diferentes, y tampoco puedo desear dar pasos hacia atrás, porque reconozco y valoro mucho cómo avancé como persona. Ahora aprendí a disfrutar más las grandes y pequeñas cosas de la vida, a distenderme frente a las dificultades que se me presenten, a ser un poco mas optimista y sobretodo vivir el momento.
Creo que dejé en claro la forma en que fuí cambiando desde que era chico hasta llegar a ser como ahora, que si bien no soy la persona mas relajada, distendida, eufórica, alegre y social, he dado mis buenos pasos en esta dirección y me han ayudado a mejorar muchos aspectos (aunque todavía sé que me queda camino por recorrer), pero al mismo tiempo pareciera que he desmejorado en otros. Y no es fácil de asumirlo completamente para mí.
Veo compañeros que se aplican tanto con las materias, realmente se esfuerzan y le dedican tiempo, otros simplemente tienen la facilidad de que no les resulte tan complicado salir adelante con la carrera como a la mayoría, pero a todos les tengo una ligera envidia. Es cierto, quizás me quejo por demás, o tampoco me enfoco sobre la otra parte: no soy el peor estudiante entre mis compañeros, pero creo que es notable (y dado que llegué a este punto, puedo reconocer) que soy un poco exigente conmigo mismo, pero es la forma en que intento salir adelante con algo a lo que no puedo darle importancia menor.
A veces siento bronca e impotencia porque incluso cuando doy mis mejores esfuerzos para los exámenes de evaluación no alcanzo el aprobado, incluso cuando puedo reconocer que me he esmerado. Pero tiene mucho que ver que no siempre estoy en mis mejores condiciones cuando estudio, o mas que nada en el momento que estoy siendo evaluado. No quiero que parezca algo realmente grave, simplemente que a nivel personal tengo muchas inquietudes y creo que interfieren con mis propósitos. Cuando veo un examen que me han corregido, puedo ver que incluso me equivoco en cosas que yo tenía bien sabidas y que no supe aplicar (porque o bien me olvidé, o se me pasó de largo, porque me distraje, ... miles pueden ser las razones, pero todo suma y finaliza con estos resultados que tanto me preocupan).
Cuando mencioné que me influyen cuestiones personales en el rendimiento académico, me refiero a que además de ser buen estudiante, tengo en claro otros objetivos en mi vida en los cuales quiero mejorar (ahora que lo escribo, me doy cuenta que puede parecer que 'quiero todo y lo quiero ya', ¿podrá ser así?):
- hay días en los que me pesa la soledad y encima meto presión por el lado de mi dificultad de socializarme con la gente que me rodea [este punto tiene mucho peso], tanto desde lo cotidiano (mis compañeros de clases) como con mis amigos. Dejo de ver gente, dejo de tratarme con la gente o, peor aún, cuando intento comunicarme siento que no me salen las palabras, o al finalizar una frase ya no hay forma en que pueda continuar.
- no faltan los días en que la nostalgia y/o melancolía me realiza una visita y se queda conmigo para que yo me ahogue en pensamientos y canciones que me tiran abajo el ánimo. Muchas de estas ocasiones tienen como tema central los sentimientos que tengo (o tuve, no sé, porque por ahora vengo zafando bien) por Daiana.
- la forma en que voy afrontando mi sexualidad, que si bien no es algo que me resulte tan dificil como fue en plena adolescencia, lo sigo madurando porque, como ya he mencionado, quiero llegar al punto de no tener que ocultarlo, sino hacerlo parte de las tantas cosas que me caracterizan como persona (y al mismo tiempo voy viendo que cuánto más frontal soy con estas cosas propias de mí, más original, transparente e interesante puede ser conocerme -siendo que yo no me considero la persona mas llamativa ni divertida que hay, todo lo contrario-).
lunes, 1 de noviembre de 2010
Antes que nada quiero decir: con todo respeto.
Porque es lo que me transmite una melodía para un par de historias que se ven reflejadas en estas letras, pero de ninguna manera se puede transmitir ese sentimiento tan profundo como la desolación.
Porque lamentablemente tuvo que irse. Tuvo que dejar este mundo sin elección. Hubo mucho daño de por medio y su cuerpo no lo resistió. Y dos estrellas quedaron en el planeta que apenas formaban parte propia sin su existencia.
Cuando se marchó dejó un vacío que la familia no supo enfrentar. Porque el recuerdo se convirtió en la única forma de dejar que ella siguiera presente. Ahora más que nunca les costaba ser felices.
Quiso disculparse, pedir perdón. Porque todo el amor que tenía para darle a sus dos criaturas eran lo más grande que tenían, la razón para seguir adelante. Pero hay cosas inevitables y se fue antes de poder despedirse. Pero el camino continúa y ellos tuvieron que aprender de alguna forma a salir adelante.
Ahora que en su cama sobraba ese espacio. Ahora que ya no estaba la persona que había elegido a su lado para el resto de su vida, se volvía más difícil encontrarse cada día con esta dificil realidad.
Y ahora se sintió tan solo y tan abrumado. Porque solo le quedaban dos inmensas razones para seguir con ellos, pero su deseo era compartir nuevamente la eternidad a su lado.
¿Podía regresar? Él no se podía ir, no los podía dejar. ¿Podría ella volver?, La felicidad se hizo algo tan inalcanzable como tomarla de la mano.
Por obra del destino su amor había sido desterrado del corazón. La vida parecía una condena a vivir sin ella. Y no quedaban fuerzas para pintar con colores cada día.
Porque es lo que me transmite una melodía para un par de historias que se ven reflejadas en estas letras, pero de ninguna manera se puede transmitir ese sentimiento tan profundo como la desolación.
Perdona que entre sin llamar
No esta la hora y menos el lugar
Tenia que contarte que en el cielo no se esta tan mal
Mañana ni te acordarás, tan solo fue un sueño te repetiras
y en forma de respuesta pasará una estrella fugaz
Y cuando me marche estara mi vida en la tierra en paz
Yo solo queria despedirme, darte un beso y verte una vez mas
Porque lamentablemente tuvo que irse. Tuvo que dejar este mundo sin elección. Hubo mucho daño de por medio y su cuerpo no lo resistió. Y dos estrellas quedaron en el planeta que apenas formaban parte propia sin su existencia.
Promete que seras feliz
Te ponias tan guapo al reir
Y asi, solo asi quiero recordarte
Así como antes, asi, adelante
asi vida mia mejor sera asi
Cuando se marchó dejó un vacío que la familia no supo enfrentar. Porque el recuerdo se convirtió en la única forma de dejar que ella siguiera presente. Ahora más que nunca les costaba ser felices.
Ahora debes descansar
Deja que te arrope como años atras
¿Te acuerdas cuando entonces
te cantaba antes de ir a acostar?
Tan solo me dejan venir
Dentro de tus sueños para verte a ti
Y es que aquella triste noche
no te di ni un adios al partir
Quiso disculparse, pedir perdón. Porque todo el amor que tenía para darle a sus dos criaturas eran lo más grande que tenían, la razón para seguir adelante. Pero hay cosas inevitables y se fue antes de poder despedirse. Pero el camino continúa y ellos tuvieron que aprender de alguna forma a salir adelante.
Ahora te toca a ti
Solo a ti seguir nuestro viaje
Se esta haciendo tarde
Tendre q marcharme
En unos segundos vas a despertar
===============================================
Extraño más que núnca
Y no se qué hacer
Despierto y te recuerdo al amanecer
Espero otro día por vivir sin tí
El esepejo no miente te veo tan diferente
Me haces falta tú
Ahora que en su cama sobraba ese espacio. Ahora que ya no estaba la persona que había elegido a su lado para el resto de su vida, se volvía más difícil encontrarse cada día con esta dificil realidad.
La genta pasa y pasa
Siempre tan igual
El rítmo de la vida me parece mal
Era tan díferente cuando estabas tú
Si que era diferente cuando estabas tú
Y ahora se sintió tan solo y tan abrumado. Porque solo le quedaban dos inmensas razones para seguir con ellos, pero su deseo era compartir nuevamente la eternidad a su lado.
No hay nada mas díficil que vivir sin ti
Sufriendo en la espera de verte llegar
El frio de mi cuerpo pregunta por tí
Y no se donde estas
Si no te hubieras hido seria tan felíz
¿Podía regresar? Él no se podía ir, no los podía dejar. ¿Podría ella volver?, La felicidad se hizo algo tan inalcanzable como tomarla de la mano.
La gente pasa y pasa
Siempre tan igual
El rítmo de la vida me parece mal
Era tan diferente cuando estabas tú
Si que era diferente cuando estabas tú
Por obra del destino su amor había sido desterrado del corazón. La vida parecía una condena a vivir sin ella. Y no quedaban fuerzas para pintar con colores cada día.
miércoles, 20 de octubre de 2010
Hace un mes mas o menos que estoy hablando con un contacto del messenger frecuentemente. Se trata de un chico que me agregó al messenger porque una vez me vio en un boliche. Él estaba en el grupo del novio de mi amigo Franco. Cuestión que me agregó y pocas veces habíamos charlado, hasta que el mes pasado empezó a ser un poco mas frecuente tener activa una ventana suya del messenger.
Este chico, Nestor, es muy simpático. Hemos tenido charlas variadas. Además es bastante tranquilo, no es escandaloso ni le gusta llamar la atención, por lo que no me cuesta llevarme bien con él.
La semana pasada nos juntamos para salir a caminar una tarde de domingo, con un día que exigía aprovecharse al aire libre. Fue la primera vez que nos encontramos (y hasta ahora la única). Creo que las charlas resultaron mucho más espontaneas por messenger que en persona (bueno, pero no me resulta novedoso), aunque de a momentos algunas boludeces del rato resultaban muy divertidas.
Ultimamente me estuvo invitando a salir, pero como siempre yo tengo prioridades antes que dedicarle tiempo a mi vida social. De todas formas, ya dejamos pendiente alguna salida y alguna juntada a ver una peli.
No tengo problema, me encanta hacer planes, además hay buena onda con él. Pero no quiero llegar a pensar que me quiere tirar onda o algo así. Igual, estoy casi convencido de que sí, aunque es muy cauteloso. ¿Por qué digo esto? porque apenas lo estoy conociendo. Por el momento, no me atrae, y el contacto que mantengo con él es simplemente por una cuestión de que lo veo candidato de considerarlo un buen amigo, pero nada más.
No es la primera vez que caigo en esta situación. De hecho, Nestor es bastante cuidadoso, pero he tratado con otros chicos que enseguida me tiran onda, siendo que no me gustan y si nomás les dedico tiempo es porque quiero llegar a una amistad... pero no, tooodo el mundo entiende lo que quiere (o soy yo el equivocado), y donde no pegaste media vuelta pareciera ser señal de que el otro puede avanzar sobre uno mismo en busca del "siguiente nivel".
Es bastante choto para mí esto, porque me cuesta conocer gente y además soy bastante tímido. Quiero tener nuevos amigos y soltarme un poco más... pero tras que la otra persona por lo general tiene otros intereses conmigo, se suma el hecho de que por mi forma de ser la situación se torna incómoda para mí y no sé que hacer. Esto termina siempre en que se pierde el contacto con la otra persona, y hay casos en los que si se vuelven a acercar es para probar de nuevo a ver si uno ablanda (y no es que me haga el dificil ni nada -cosa que creo que es lo que la mayoría creería, por lo menos los que no lo oyen de mí- sino que si dije "no" es "no").
De todas formas, creo que debo ser el único (es una forma de decir) que busca hacer amigos encontrándose con "desconocidos"... cuando estos encuentros por lo general los realizan quienes buscan algún momento caliente. Y es que, pareciera ser, que los amigos surgen espontaneamente en las situaciones cotidianas... pero no es mi caso. Soy bastante cerrado para tratarme con la gente y en cuanto a comunicación me limito a lo justo y necesario. Intento cambiar, sigo intentando, pero sigo buscando tambien mis propios medios para conocer gente y ver si puedo hacerme de nuevas amistades, en lugar a esperar que por arte de magia aparezca una persona digna de llamarse amigo con quien me gustaría compartir muchas cosas que me limito a disfrutarlas solo.
domingo, 13 de junio de 2010
Mi ideal, mi objetivo de gay a alcanzar es el de un chico que no tiene problemas en reconocer su homosexualidad frente a los demás. Es el de un chico masculino, discreto, serio, gracioso, confiable, compañero... muchas características que hacen que se gane el respeto de los demás, así como tambien ser quien respeta ante todo. Es de un chico que se sinceró consigo mismo y con su entorno para ser realista con su identidad y con la imagen que los demás pueden ver de él. Es de un chico que en Facebook se anima a publicar una imagen de un hombre que realmente le gusta, con algún comentario de elogio al idolatrado, y nadie comentaría algo en contra del "comentario homosexual" porque este chico es respetado.
Ojalá pudiera. Bah... en realidad, puedo. A veces me pregunto si ahora es cuando debo, si ahora es el momento.
Siento que soy una persona buena, no le hago mal a nadie, no me gusta hablar mal de nadie, siempre traté de ser agradable con la gente... nada de falsedad, ni doble discurso ni nada de eso, simplemente siempre fue una característica mía, como la amabilidad. Siento que me ganaría la comprensión de mucha gente si dejara de esconder mi homosexualidad (ya no estoy hablando de confesar, sino de dejar de esconderlo).
Me gustaría saber que si fuera el caso, si dejara de esconderlo, aquel chico hetero que no tiene mucho contacto con gente gay pueda verme y entender que no somos bichos raros, como algunos creen. Porque esa persona que me conoce, sabe como soy, y así como yo la respeto quiero que me respete. Porque esa persona me tiene aprecio, ahora lo va a pensar dos veces antes de hacer un comentario que pueda ofender a un gay, por el simple hecho de que esa persona no quiere ofenderme, porque esa persona me respeta y le importo. Y esa persona va a entender que los gays estamos presentes, no solo en El Mundo en general, sino en su mundo tambien.
Ese sería mi mayor objetivo como gay.
viernes, 4 de junio de 2010
¿Qué buscamos? ¿Qué estamos buscando? ¿Todos buscamos lo mismo? ¿Todos necesitamos lo mismo? Me refiero al afecto, al cariño, al amor. Claro que a todos nos gusta eso, quienes lo hemos experimentado podemos recordar lo bien que se siente recibir amor, en cualquiera de sus formas, quienes no lo han vivido (o no han identificado como tal) quizás sientan deseos instintivos de dar y recibir amor. Pareciera que el ser humano lleva en su instinto crear relaciones afectivas con su mundo externo y hacerlo parte de sí.
Sin embargo, yo he llegado al punto de preguntarme "hoy por hoy ¿necesito realmente esto? ¿necesito una relación amorosa en mi vida?". Quizás la pregunta sea más bien una excusa para escapar del hecho que no me estoy animando (hace ya bastante tiempo) a construir una relación con alguien, por diversas causas.
Me he convertido en una persona muy solitaria y que quiere aparentar ser autosuficiente. Todos me conocen como me han visto siempre, solo. Cuestiones amorosas he tenido pocas, mi vida sentimental ha tenido ciertos momentos en actividad, esos en los que el corazón late mas apresuradamente, pero por lo general he alcanzado un punto en el que mi vida sentimiental es tan llano como un gráfico de constante nula (quizás esa sea una buena manera de definirlo, matemático, frío).
No creo estar haciendo las cosas mal. Tengo varias razones para no establecer una relación afectiva con alguien. En primer lugar, la vida de estudiante me tiene muy atareado y si bien sé que no estoy cumpliendo como debería, agregar una relación amorosa creo que no ayudaría mucho; es la razón que explicito inmediatamente cuando me preguntan por mi "vida amorosa"... no sé si lo justifica, para algunos no, pero de por sí sé que cualquier influencia externa altera totalmente mi rutina (empezando por mis amistades... y aunque es triste que sea así, es por eso que dejo de verlos por un tiempo).
¿Otra razón por la que sigo "soltero"? Pues, no me es facil conocer gente. Las relaciones sociales no son mi fuerte, quizás ya lo he expresado. Y si conozco a alguien me puedo sentir presionado por mí mismo a desenvolverme bien y a agradarle a la otra persona, tanto que termino poniéndome quizás tenso o incapacitado de reaccionar de la forma en que quisiera. Y sí, sé que lo más aconsejable es relajarse y ser uno mismo cuando uno conoce a alguien. Son cosas en las que (ya desde hace tiempo) vengo trabajando para ver si es que algún día logro ver un cambio, una mejoría.
¿Hay mas razones? Quizás sí, pero deben ser menores. Principalmente esas dos: la razón (o excusa) de que mi vida de estudiante no me permite establecer relaciones y la dificultad que llevo en mi forma de ser.
Entonces me pregunto: ¿vale la pena complicarme la vida pensando si debería tratar de darle fuego a mi vida sentimental?. Pareciera que todos buscan eso... yo en lo absoluto estoy queriendo hacer lo que todos hacen, simplemente noto que lo hacen y a veces yo tambien quiero (y necesito) un poco de eso. Sé que no soy auto-suficiente, sé que tengo que superar muchas cosas mías, sé que tengo dejar de ser tan estructurado conmigo mismo... pero tengo miedo que todo se me vaya al carajo, porque me da la sensación que con mi forma de ser es como mantengo todo bajo control (pero eso no quiere decir que todo esté marchando del todo bien).
Es cierto que tambien, cuando necesito pensar en alguien, cuando necesito tocar ese punto frágil de mi corazón, cuando necesito recordar lo que es el amor, pienso inmediatamente en mi última (y en realidad única) relación amorosa, con Daiana (hace ya 5 años atrás). Es cierto, fue hace mucho tiempo, tambien es cierto que fue lo mejor que me pasó. Pero por ahondar en esos recuerdos, a veces pareciera que estoy atascado en un bache que debió haber quedado ya muy atrás en mi vida. Superar lo superé, pero todavía me queda el "que pasaría si...", y creo que se debe a que no le he dado oportunidad a nadie más de entrar en mi vida de esa manera.
Todos necesitamos amor. ¿Pero eso justifica lo que veo? Tantas personas buscando el amor. ¿Cómo pueden vivir sus vidas con las presiones que implica y encima jugarse toda esa energía que el corazón demanda cuando se entra a un terreno tan íntenso como lo es el de la vida sentimental?. Sigo con esa duda.
Por lo pronto... ya me voy yendo, que se me hizo la hora de estudiar xP
domingo, 30 de mayo de 2010
Me ha pasado veces anteriores de sentir un vacío en mí o en mi vida. Me ha pasado cuando era pleno adoscente. Me he compuesto de esas crisis, siempre se puede. Sin embargo, y sin explicación alguna (tanto no se necesita de una, son cosas que nos pasan), vuelvo a adquirir esta sensación tan neutra y monótona.
No siento que las cosas estén en marcha. Tampoco siento entusiasmo por nada. Me vivo cuestionando las cosas que hago y cómo las hago. Seria buenísimo poder dejar de hacerlo, pero es lo que no puedo dejar de hacer. Vivo encerrado en mi rutina, cumplo mis horarios, voy a clases, estudio en casa entre ciertas horas (ok, varias veces me distraigo), me tomo mi tiempo para relajarme con otras cosas... pero sigo en el mismo circulo, no salgo de mi casa, ni de la computadora. No quiero hecharle la culpa a la computadora, porque al contrario, me salva bastante, me conecta al mundo y si no fuera porque tengo conexión a internet, creo que me sentiría aún más solo. El problema soy yo y no es novedad.
- ¿Cuál es el problema?
- Buena pregunta, ¿cuál es el problema? No conozco "el problema", pero siento que todo esto son sus desencadenantes.
- Debés de estar cansado de la rutina.
- Si, yo creo que es eso y algo más. Ya estoy cansado de muchas cosas.
- ¿De cuáles?
- Vivo sólo: me baño, me hago de comer, me acuesto y me levanto cuando quiero, hago mis compras, me voy de paseo si quiero; no me puedo quejar, lo disfruto. Pero tambien estudio solo: si, ok, eso es bueno porque no tengo quien me interrumpa, pero tampoco tengo quien me mantenga concentrado y puedo distraerme facilmente. Los ratos libres los paso solo: en la semana, mis ratos libres se centran en estar en la computadora y distraerme con todas esas cosas que me gustan y me hacen sentir bien. Los fines de semana, muchas veces tambien estoy solo: y me quedo en casa o salgo a dar una vuelta solo, puede ser relajante un rato, pero para estar solo, prefiero volver a casa.
- Ok. Vamos por parte. ¿Que hacés en esos ratos libres frente a la computadora?
- Hmm... últimamente puede ser que me ponga a leer un rato o jugar con un videojuego, pero tambien me gusta mirar alguna serie de anime. Por sobretodo, me estuve dedicando estos meses a participar en distintos foros y contactar gente de distintos lugares.
- Parece interesante. ¿Y conociste gente?
- Si, un poco. Tenía como idea fija conocer gente por internet, ya que me cuesta hacerlo tanto en persona. Pensé en anotarme en foros y tratar de ser constante, apareciendo y comentando. Tener quienes me vieran y me escriban. Tener interrelación, aunque sea en el mundo virtual.
- ¿Y lo conseguiste?
- Si, por supuesto. Son pocos, pero por lo menos tengo con quien conversar un rato. En uno de los foros tengo contacto con algunos usuarios; incluso con uno de ellos nos contamos cosas por mensaje privado, me resulta divertido. Unos pocos tengo agregado a mi Messenger, pero pocas veces coincidimos para charlar. Con ellos apenas me conozco, así que tendremos que conocernos un poco más antes de poder decir que son mis amigos virtuales. Si, en parte es eso lo que quiero conseguir. Es eso lo que vine a buscar a internet, con este blog y con estos perfiles en los foros.
- ¿Querés reemplazar tu vida real con tu vida virtual?
- No, no quiero, ni creo que sea posible. Deberían poder complementarse. Pero fuera de mi casa, en la calle, las cosas son distintas, no soy quien soy y no me siento muy bien. Quiero llegar a casa y saber que del otro lado del monitor alguien tendrá unas palabras de aliento para confortarme. Y más que eso, quiero tener con quien compartir cosas con la gente con la que me pueda comunicar.
- ¿Qué tipo de cosas te gustaria poder compartir?
- No sé, lo que sea, lo que pueda ser. Pero necesito sentirme conectado con alguien, tener intereses en común, tener un confidente y esas cosas.
- ¿En tu "vida real" no tenés eso?
- No. Esos amigos no están acá conmigo. Hoy por hoy serían Esteban y Daiana, pero vivimos separados los tres. Con ellos compartí mi infancia y siento que despues no pude entablar semejante amistad con nadie más.
- ¿Y cómo has sobrellevado la ausencia de su amistad?
- No sé, pasaron muchas cosas y mucho tiempo desde que me tuve que venir a vivir acá, sólo. Pero este último mes me aferré mucho al recuerdo de las cosas que compartí con ellos y es por eso que estoy involucrándome nuevamente con las historias de fantasía de los anime que nos gustaba mirar y jugar. A veces me pregunto si estoy siendo infantil con eso, pero sé quién soy y sé lo maduro que soy, es la situación la que me lleva a respaldarme de mis viejos sueños de un mundo ideal.
- ¿Te gustaría poder seguir compartiendo eso con ellos?
- Si, de hecho cuando nos vemos siempre hablamos sobre los anime que nos gustaban, y hace tiempo que llevo bajando las series anime que mirabamos juntos de chicos, para ver algunos cierres de las historias que no alcanzábamos, y ellos tambien se interesaron y me pidieron que les pasara esas series.
>> Tambien me gustaría poder compartir estas cosas con alguien más, porque a ellos los tengo lejos y no siempre puedo hablar, pero siendo sinceros, no es común que gente de mi edad se interese por eso. Aunque creo que tampoco es tan raro, pero no es el caso de la mayoría.
- ¿Y solamente se trata de compartir estas historias de fantasía (del anime)?
- No, para nada, pero es lo único que traigo conmigo desde tiempo atrás. Tambien me pasa con los videojuegos, y me pongo a jugar viejos juegos para recordar. Lo que ocurre es que no disfruto tanto de las cosas si no las comparto con alguien. Si yo tuviera con quien compartir música, videojuegos, cine o diferentes intereses, creo que no necesitaria recurrir a la nostalgia de las cosas que ya pasaron.
- ¿Tan dificil puede resultarte compatibilizar gustos/intereses con alguien?
- No soy una persona dificil, no soy riguroso con mis gustos. Por el contrario, soy bastante flexible y dispuesto a conocer. Me pasa con la música, escucho por lo general música pop, pero si alguien me invita a escuchar otra cosa lo más seguro es que haga caso y es raro que termine no gustándome.
- Y entonces... ¿cuál es el problema?
- No, por favor no. Esa pregunta nos lleva de nuevo al comienzo.
- Jaja. Ok, entiendo. ¿Estás exhausto?
- Si, me cuesta poder explicar todo esto y me esfuerzo por saber si me entienden.
- Creo que te entiendo.
- Bueno, gracias. Por cierto ¿quién sos?
- Deberías saberlo mejor que yo. Por eso estoy acá, ¿o no?
- Si, es cierto. Espero que sigas conmigo.
- No existe otra manera, soy parte tuyo.
- Y ¿tenés nombre?
- Si vos no me das un nombre, no.
- Hmmm... ok. Te voy a decir Leevoh.
- ¿Que? ¿No tenés mejor nombre para darme?
- ¡Ahh! no sabía que tambien te quejabas. Jajaja.
- ¬¬
- Bueno, voy a cerrar el post acá. Chau y gracias Leevoh.
- Chau.
// Observará usted el punto al que me lleva la locura xD //
domingo, 16 de mayo de 2010
Era tarde. Sería la medianoche. Por fin en casa. Con el gusto de regresar a casa despues de haber estado una semana de visita en el sur a ver a mis familiares me fuí corriendo a mi habitación a acomodar mi ropa y demás cosas, mientras mamá hacía lo mismo con su bolso de viaje. De a ratos regresé con ella al comedor, charlamos y comimos un poco. Ya despues nos despedimos y continué ordenando cosas en mi pieza. Hasta que se me prendió la lamparita... estando de viaje, no tuve toda la tranquilidad de mi propia intimidad así que no me habia podido relajar para hacerme una paja tranquilo. Me lo merecía (y no hay nada mejor que sentir la calentura y poder saciarlo). Entonces, inicié alguna peliculilla en la compu y empece a disfrutar.
Había estado de viaje por una semana y media mas o menos. El día que me fuí, tuve que despedirme de Rubén, a quien había conocido una semana antes, pero desde ese entonces no nos habíamos despegado... e incluso se convirtió en una especie de "aventura de verano". Estuvimos muy apegados esa semana juntos. Fueron pocas las oportunidades que tuvimos de sentirnos piel a piel, pero fue en la primera vez que tuve que explicarle mis complicaciones con la erección. Él quería verme acabar, pero escapaba de mis posibilidades. Ni siquiera yo nunca me había visto acabar, nomás lo podía sentir cuando luego de frotarme el pene alcanzaba el pico de la excitación.
Luces apagadas, mi cama al lado de la compu, película porno en la pantalla y yo desnudo sacandome esa calentura que traia desde una semana y media atrás. Sentía la comodidad de estar solo, de poder estar desnudo y no tener que estar atento a si alguien se acercaba. Mamá estaba durmiendo, y su pieza estaba despues del patio, así que la privacidad estaba garantizada. Qué bien se sentía. Toda la fuerza y la energía que trae la erección, todo el placer y el sabor de la excitación. Los hombres que se tocaban y se penetraban frente mío, me invitaban a sentirme cómodo y a continuar. ¡Qué linda sensación!. Si, hasta ese momento era el momento en que me masturbaba. Uno de esos momentos, como tantas veces lo había vivido.
Y de repente se me ocurre intentarlo con las manos. No quería insistir en algo que sabía no me daba resultado, puesto que por intentarlo muchas veces perdía la "concentración". Pero quería hacerlo, me sentía muy bien conmigo y aunque no esperaba acabar, tenía muchas ganas de sentir mi pija entre mis manos. Las escenas de sexo transcurrían y yo no podía dejar de disfrutar... cerrar los ojos, tocarme, revolcarme en mi cama, abrir los ojos y calentarme con esas escenas, volver a cerrarlos y pensar en alguien que me acompañara a sentir ese placer que es glorioso de compartir.
¡No podía creerlo! Estaba excitado, excitadísimo mejor dicho. Estaba disfrutando de hacerme una paja con las manos. La sensación era extraña: en plena excitación me surgió una alegría que no sabía describir, tampoco lo intentaba. Me sentía re-caliente y que podía seguir así. Entonces seguía agitandome el pene erecto con las manos, sintiendo el poder y la fuerza que el deseo y el juego me habían dado para contener entre mis manos. Y así llegué al límite. ¡Sí, lo había conseguido!. Y por primera vez, lleno de orgullo (y quizás de algo mas tambien, jeje) acabé presenciando aquel acto, dándome la sensación que me elvaba, respiraba y, avatido por llegar al máximo deseo, dejaba que mi cuerpo se desplomara sobre el colchon. Así fue como por primera vez vi el momento de eyaculación al mismo tiempo que lo experimentaba, dandome la sensación más carnal que nunca antes pude sentir.
A mis 20 años recién pude decir que había "aprendido" a masturbarme. Me sentía pleno, como si estuviera "curado". No fue mi primera masturbación, pero era la que me hizo sentir más hombre y más a gusto conmigo mismo. Así empezó y desde entonces las cosas no volvieron a ser como eran. Era un gran paso... había tardado en darlo, pero ahora no viviría bajo la sombra de sentirme incapaz. Nunca supe las razones de por qué se dió justo en ese momento y no en mis tantas ocasiones previas... pero no importa, porque desde enero del 2010 que masturbarme me hace sentir más cómodo que nunca conmigo mismo y hay cosas que hasta el día de hoy me sorprenden en mi plena intimidad.
viernes, 14 de mayo de 2010
Alguna vez hablé de mi dificultad para tener "intimidades" con otra persona. Es algo que me hizo sentir muy incómodo. Lo nombro en pasado, no porque no es que no sea vigente, pero ya no lo siento así. Es raro. Y no he visto que nadie hable del tema, por lo que he sentido incluso que soy el único al que le ha pasado algo como esto.
Nunca supe si es inseguridad, si es biológico, si es una maldición o qué. Pero siempre que quise tratar de acercarme a alguien, de tratar de subir la temperatura en alguna situación (la vez que me lo permitiera, porque soy bastante reservado y tímido, a pesar de que no me este expresando en ese contexto) no conseguía una buena respuesta de mi cuerpo. En concreto, no recibía respuesta de mi amigo. ¿Más concreto? no se me paraba.
He sentido vergüenza por eso y tambien por sentir vergüenza creo que se me ha hecho más dificil disfrutar del placer que dos personas que se desean pueden lograr.
Tuve varias en contra. Inseguridad por el lado de mi personalidad y encima sufrir de fimosis hablando sobre mi pene. Mis momentos privados de intimidad (yo conmigo mismo - entiendase masturbación) eran un poco diferente a lo que veía que frecuentaban los demás. Me generaba mucho placer frotarme el miembro contra algo, es la única manera en que conseguía disfrutar de una erección. Nunca conseguía placer similar siquiera utilizando las manos, como es lo más común. Supuse que era por la misma fimosis, hasta que me operaron. Despues de que me operaron, mi pene se encontró muy sensible durante varios meses y debía ser muy cuidadoso. Apenas podía tocarlo yo ¡cómo permitir que alguien más metiera una mano por ahí!. Pero incluso cuando sanaron las heridas de la operación, no pude disfrutar de una "manoseada".
Y me frustraba el hecho de no poder hacerme una paja como los demás, utilizando las manos. Era absurdo, pero así me sentía. Estar con alguien y que quisiera masturbarme... ¿cómo explicarle que eso no es lo que me daba placer? Como si yo tuviera que andar dando explicaciones. Pero es lo que sentía. ¿Cómo sería poder acabar de esa forma tan relajante y placentera que se ve en la expresión de un hombre cuando consigue alcanzar el pico máximo de excitación, tal que consigue desbordar semen de su pene? (porque de hecho, cuando yo conseguía acabar con "mi método", no lo disfrutaba tanto sintiendo que no era como debía hacerlo... sintiendo que algo andaba mal en mi cuerpo). Y tambien ¿cómo sería ver concretamente mi propio pene rebalsando de semen? hecho que nunca había ocurrido frente a mis ojos.
Lo intentaba y lo intentaba. Pero no había caso. Usando las manos no me funcionaba. Y "acabar" era el inicio de una angustia ilógica e inéxplicable.
Esto es una de las incomodidades más grandes que me tocó vivir con mi cuerpo. Y penosamente me tocó tener que explicárselo al chico que fue mi "aventura de verano", Rubén (de quien tengo pendiente contar). Pobre Rubén, tuvo que hacerse a la idea que estando conmigo, tendríamos que rebuscarnos cosas para hacer sin que yo acabara, simplemente no podía.
Si no estaba solo... no podía acabar. Nunca. Solo hubo alguien con quien lo había conseguido y lo había disfrutado al punto máximo... sí, él, quien hoy no me interesa nombrar (Ignacio).
El tema desarrollado en este post concluye en El poder y la fuerza entre mis manos.
El tema desarrollado en este post concluye en El poder y la fuerza entre mis manos.
miércoles, 28 de abril de 2010
Semana de mierda. Días de mierda. No sé en que tiempo ubicarlo, no importa. Pareciera que está todo mal, que no encuentro algo que esté bien. Sin embargo todo parece estar bien. ¿Lo está? El que no está bien soy yo y me hace sentir mal con todo a mi alrededor.
Estoy sentado, con las hojas enfrente, las fotocopias y los resaltadores... y me surge la angustia de la soledad ¿Caprichos para no estudiar? No, sé reconocer cuando viene por ese lado. A esto sumarle que estoy teniendo un descontrol por mi ingesta de alimentos ¿Serán las ansias? Nada me tiene ansioso, pero todo me tiene aterrado. Como.. y despues me siento mal por haber comido. Encima... todo me molesta: si tengo que ir a la universidad, si dijeron que me iban a venir a visitar y no vinieron, si mamá no me llamó a la noche como siempre (cuando en realidad nunca espero por eso), si mañana tengo que ir a cursar, si tengo ropa para lavar... Todo se me volvió insoportablemente detestable. ¿Qué me pasa? ¿Me "vino"? Capaz, psicologicamente. No me soporto ni a mí mismo... y encima tengo que soportar a la persona en frente de mi espejo ahogarse entre lágrimas en un llanto silencioso y desgarrador, que susurra dolor y comprensión ¿intenta darme lástima? ¿intenta conmoverme? Sé que se siente mal, intenta explicarme la razón de su angustia, pero creo que no tiene idea, y yo tampoco.
De todas formas, mañana tambien sale el sol.
Estoy sentado, con las hojas enfrente, las fotocopias y los resaltadores... y me surge la angustia de la soledad ¿Caprichos para no estudiar? No, sé reconocer cuando viene por ese lado. A esto sumarle que estoy teniendo un descontrol por mi ingesta de alimentos ¿Serán las ansias? Nada me tiene ansioso, pero todo me tiene aterrado. Como.. y despues me siento mal por haber comido. Encima... todo me molesta: si tengo que ir a la universidad, si dijeron que me iban a venir a visitar y no vinieron, si mamá no me llamó a la noche como siempre (cuando en realidad nunca espero por eso), si mañana tengo que ir a cursar, si tengo ropa para lavar... Todo se me volvió insoportablemente detestable. ¿Qué me pasa? ¿Me "vino"? Capaz, psicologicamente. No me soporto ni a mí mismo... y encima tengo que soportar a la persona en frente de mi espejo ahogarse entre lágrimas en un llanto silencioso y desgarrador, que susurra dolor y comprensión ¿intenta darme lástima? ¿intenta conmoverme? Sé que se siente mal, intenta explicarme la razón de su angustia, pero creo que no tiene idea, y yo tampoco.
De todas formas, mañana tambien sale el sol.
martes, 27 de abril de 2010
Me siento un poco descolocado, un poco mal. De por sí hoy me quedé dormido una hora y media mas de la hora en la que usualmente me despierto, y me hace sentir que me levanté ya con mala predisposición. Además, pronto tengo un examen y siento que estoy un poco atrazado con los temas y empiezo a sentir el pánico de "no llegar". De todas formas, estas son pequeñas cosas que acompañan a mi malestar principal. Sé que se trata de un problema que llevo cargando conmigo de siempre, es lo principal que quiero cambiar de mi personalidad: mi timidez, mi introversión, mi pobre capacidad de sociabilización.
Desde chico que soy así, tímido, callado, reservado. De chico era muy diferente y a medida que fui creciendo fui cambiando muchos aspectos de mi personalidad, pero este es uno de los aspectos que no ha cambiado tanto, o al menos no lo suficiente. Y lo siento día a día, cuando tengo que tratar con gente con la que no tengo confianza, la confianza de ser amigos o allegados míos. Y eso lo siento principalmente en la universidad.
Este semestre tengo nomás a una amiga, del grupo que tenía el año pasado, Ana. Ayer Ana faltó a clases, a la mañana y a la tarde. A la tarde realmente sentí su ausencia porque si bien a veces charlo con otros chicos, son contadas las veces que tengo la oportunidad. Siento que dentro mío estoy peleando conmigo mismo por conseguir sacar un tema de conversación y hacer que esto sea ameno, relajante y que lo disfruten los interlocutores (osea, la persona con la que esté intentando mantener una conversación y yo). Y cuando Después de la clase teórica viene la clase práctica, en la materia que curse. En esta última clase, se dan dos horas para realizar preguntas a los distintos ayudantes de la materia sobre los trabajos practicos con los que se estudia para los exámenes parciales. Suelen armarse grupos de estudiantes realizando consultas a un ayudante. Y yo fui con un grupo (reducido) donde le hacían preguntas a uno de los ayudantes mas accesibles y que mejor explica. Entre ellos existe mucha confianza, se llevan bien, y yo me sentía como sapo de otro pozo. Rara vez sentía que podía escabullirme en el diálogo para conseguir una mínima de la atención del ayudante y poder realizar una de las millones de consultas que tenía. Y sé que no tendría que ser así, porque debería poder participar tanto como los demás en la consulta, pero mi complejo de inferioridad con los demás estudiantes me lo impide. Llegar a casa y ver que muchas de las dudas que me encargué de remarcarlas y tenerlas presente para consultar aún siguen sin respuesta hacen que mi conciencia me dé sermones sobre mi forma de actuar y que el hecho de haberme esforzado por estudiar, avanzar y conseguir dudas se vuelva en vano al seguir estancado con mis interrogantes prácticas de la materia.
Invisibilidad
Esto viene de hace rato, como dije. Es como si en momentos, en cuanto a relaciones sociales compete, me vuelvo transparente, invisible, irrelevante en la comunicación. No puedo establecer una charla relajada e informal sin sentirme tenso y nervioso. Y lo sufrí ayer, en una de las miles de ocasiones, cuando el ayudante le explicaba a los otros dos o tres chicos del grupo, mientras yo lo miraba fijamente pero no conseguía que me mirara, a modo de indicación que la expicación iba dirigida mí tambien. Como si yo no estuviera presente ahí, como si yo no estuviera prestando atención.
Siento que es retroalimentativo esto, que cuánto mas inseguro me siento más pareciera que los demás lo perciben y me "ignoran" en cierta forma, como consecuencia de "hacerme aún más invisible". (Y yo que de chico creía que la invisiblidad sería un "super-poder"... hoy en día es mi "super-debilidad").
Complejo de inferioridad
Creo que es la raíz de todas mis inseguridades (entre ellas lo que causa mi invisibilidad frente a los demás). Nunca sentí realmente que me encontraba a la par de los demás. Creo que a causa de esto, cuando iba al colegio primario, en el barrio empecé a juntarme con chicos de menor edad -2 o 3 años menores que yo- y así se conformó mi grupo principal de amigos, el grupo del barrio (Daiana, Esteban, Carla e Ignacio). Y era facil estar rodeado de chicos mas chicos, me tenían cierta consideración y luchar para hacerme notar no era dificil; ser lider, ser escuchado y tenido en cuenta tampoco... sin embargo era realmente dificil con la gente de mi edad... y así lo fue siempre. Hoy en día, que vivo en otra ciudad, que soy adulto, todo eso me juega en contra y no hay escapatoria.
Avergonzado
Y si... la verdad que no me resulta muy alegre contar estas cosas. Es que en realidad vine a contarmelo a mí mismo; estaba estudiando pero me sentía incómodo por todo esto que pasó ayer, aunque en realidad no pasó nada, y ese nada me afecta y hasta el día de hoy tiene consecuencias causando mi malestar. Despues de desayunar me puse a estudiar, pero la incomodidad de esta angustia me distrajo y sentí que quizás venir a escribirlo, a explayarlo y descargarlo me relajaría para poder seguir estudiando. Y no pensé que vendría a escribirlo en el blog, porque sinceramente no me agrada andar publicando mis puntos débiles. Pensaba dejarlo como un archivo de texto más entre mis reflexiones, pero a veces pienso que es hora de hacer cambios, de enfrentarme al mundo como quien soy en verdad y poder solucionar ciertos problemas que llevan años en un proceso de lenta evolución. Sé que todo esto me pone muchísimos impedimentos en muchas circunstancias de mi vida, y no tiene sentido seguir así.
Haber hablado de todo esto imagino que es un tema que hubiera desarrollado en una terapía al tratarlo con un profesional. Por lo pronto mi situación económica no me lo permite así que estoy descargando por escrito, tratando de poder sacar del pecho este malestar y quizás con el tiempo solucionarlo.
viernes, 23 de abril de 2010
A veces me pregunto... ¿cómo serían las cosas si hiciera público la verdad de que soy gay? Mi verdad, eso que llevo conmigo desde que recuerdo. Eso que me hace quien soy, pero retuvo en el silencio y las confusiones durante muchos años.
A gran parte de la gente de mi verdadera confianza que quería que lo supiera... por suerte lo saben. Dentro de este grupo, me quedarían dos personas que lo supieran nomás: Daiana y mi papá.
El tema de mi papá es la típica cuestión del padre de todo hijo; es la figura masculina que muchos tuvimos en la familia desde que eramos niños. No creo que lo tome mal... y más aún ahora que está un poquito más comunicativo y abierto conmigo, en parte porque crecí y en parte porque es lo que aprendió de la nueva familia con quienes vive (gran lío familiar, otro tema).
Lo de Daiana... bueno, no sé. Pasa que yo la concidero una parte muy especial de mi vida. Despues de tanta distnacia que tuvimos hay voluntad de ambos para acercarnos, para charlar sobre ciertas cosas muy nuestras y reirnos de nuestras propias cosas... cosas que tienen origen en épocas pasadas, cuando ella y yo eramos practicamente uno solo para todo (y despues me enamoré de ella y bla bla bla... eso es otro rollo). De todas formas, nuestra relación, trato y cercanía no es lo que fue tiempo atrás. Tampoco está tan presente en mi vida... pero por una cuestión del cariño al recuerdo que tengo de lo que fue nuestra amistad en los momentos mas intensos, creo que le debo "la verdad". Y sinceramente no sé en qué cambiaría las cosas... no sé si tanto, no sé si mal; aunque no debe ser del todo agradable para una chica saber que estuvo con un chico que era gay. Y más aún que yo fui tambien una parte (importante, considero) de su vida. Por otro lado tambien podría fortalecer nuestra relación, no sé. Otra cuestión es ¿cómo me explico decirle que me gustan los hombres cuando es mas el tiempo que le dedico pensando en lo hermoso que fue nuestra relación en lugar de pensar en estar con algún chico? Siento entonces que tambien me debo explicaciones conmigo mismo... y es una de las cosas que me frena a pensar "¿por qué no dar el paso de una buena vez? ¿por qué no decirlo?".
Hace poco encontré el blog Yo soy Vladimir, de un chico de 17 años que contaba el año pasado en la idea de publicar su condición sexual en facebook, a modo de callar un monton de rumores que se habían iniciado impulsado por la traición de una "amiga". (El blog me gustó, espero continúe porque el autor tiene una forma de pensar muy amplia y la verdad que es de apreciar). Y yo pienso... ¿qué pasaría si publicara mi confesión en Facebook?. Lo pienso y lo primero que se me viene a la cabeza es que me liberaría de un montón de ataduras. Sé que no debe ser así, pero yo tengo esa forma de reaccionar frente a los demás de tomando el control de lo que no quiero que los demás vean de mí... pero de esta forma sé que no permito que me conozcan de verdad. Y tampoco es bueno esconder quien uno es.
Sigo pensando en que, aunque es una idea muy loca para mi estructurada vida, es genial. Pero enseguida me frena el hecho de que no me parece que sea algo para hacer público si el círculo de gente cercana del que hablé antes, no lo sabe aún... porque creo que tienen el privilegio de saberlo antes, por tener mi confianza. Y el asunto es con mi papá - no sería lindo que le llegara el comentario por alguien más. Sobre Daiana... no sé, la verdad que no sé si ella está tan presente en mi vida como para que yo le tenga tanta consideración. Y por más que se la quiera tener, no sé si debería frenarme a hacer algo de este estilo solamente porque no es algo que hablé con ella cara a cara (siendo que no le debo explicaciones).
Fácilmente todo se vuelve muy confuso. Por el momento seguiré proyectando en mi imaginación las posibles consecuencias de una confesión tan abierta (lo sabrían amigos, conocidos, familiares, gente que me conoce de vista, compañeros de la universidad... waoo).
lunes, 19 de abril de 2010
Una nueva linda tarde de domingo. Nuevamente acompañado de Ariel, pero esta vez solamente con él. Charlamos un montón. Y de todo un poco. Desarrollamos bastante sobre la situación con su pareja despues de los conflictos, y cómo sigue la historia.
Y despues de escucharlo tanto me pasó la pelota. No había otra, me tocaba:
- ¿Y vos Alexis? ¿No pensas en tener pareja?
- Y... no sé. A veces sí y a veces pienso que mejor no por ahora. No sé si es mi momento. De verdad me gustaría poder compartir un montón de cosas con alguien muy especial en mi vida. Pero a veces siento que no estoy dispuesto a la responsabilidad y el compromiso de una relación. Y tambien siento algo de miedo.
- ¿Y vos Alexis? ¿No pensas en tener pareja?
- Y... no sé. A veces sí y a veces pienso que mejor no por ahora. No sé si es mi momento. De verdad me gustaría poder compartir un montón de cosas con alguien muy especial en mi vida. Pero a veces siento que no estoy dispuesto a la responsabilidad y el compromiso de una relación. Y tambien siento algo de miedo.
Así fue que empezamos a tratar el tema, "mi" tema. Y entre todo me dijo:
- No quiero decir que seas inmaduro -dijo él-, pero pareciera como que te falta por pasar muchas cosas, muchas experiencias. Yo no me arrepiento de nada de lo que viví. Si graficamos tu vida, sería una linea recta. Sin embargo la mía es lo mas similar a un electrocardiograma -me causó gracia su comparación-. Vos sos un chico perfecto... -ahí lo interrumpí-.
- No, perfecto no...
- Quiero decir, sos muy correcto -se corrigió-. Sos simpático, lindo, inteligente... Pero pareciera que vivís en tu mundo encerrado y ahí no te pasa nada. Y es por eso que siempre estás bien.
- No quiero decir que seas inmaduro -dijo él-, pero pareciera como que te falta por pasar muchas cosas, muchas experiencias. Yo no me arrepiento de nada de lo que viví. Si graficamos tu vida, sería una linea recta. Sin embargo la mía es lo mas similar a un electrocardiograma -me causó gracia su comparación-. Vos sos un chico perfecto... -ahí lo interrumpí-.
- No, perfecto no...
- Quiero decir, sos muy correcto -se corrigió-. Sos simpático, lindo, inteligente... Pero pareciera que vivís en tu mundo encerrado y ahí no te pasa nada. Y es por eso que siempre estás bien.
No estuve muy de acuerdo con su comentario -al margen de que siempre fuí calificado como "correcto"-. Osea, a él le pasaron muchas cosas, pero causaron un estruendo y por eso todo el mundo supo lo que le pasaba. No supe explicarle en ese momento que a mi me habían pasado muchas cosas, pero todo ocurría dentro de mi burbuja, dentro de mi mundo y no permitía que nada saliera al exterior. Pero todos esos cambios me afectaron. Y me afectan; nomás que soy menos demostrativo que él, frente a los demás.
- Yo no me arrepiento de nada de lo que me pasó, ni de la gente que conocí. Y es así que llegue a tener tantos amigos. No sé, cuando llegamos a esta ciudad a empezar la vida por nosotros mismos yo era tan diferente. Y siento que crecí.
- Yo no me arrepiento de nada de lo que me pasó, ni de la gente que conocí. Y es así que llegue a tener tantos amigos. No sé, cuando llegamos a esta ciudad a empezar la vida por nosotros mismos yo era tan diferente. Y siento que crecí.
Si, yo tambien crecí. Y me pasaron muchas cosas, pero insisto, no las saqué a la luz. Bien o mal, fue mi manera. Eso de que conoció mucha gente y tiene muchos amigos es cierto, y es lo que realmente admiro de él, y siempre está acompañado (eso tiene que ver con que no puede estar solo), y siempre ve a alguien. Y si me pongo al lado suyo, nada que ver yo. Me cuesta mucho conocer gente y es muy típico que yo pierda el contacto. (No es que me crea un estrella total, super exclusivo y selectivo... nada que ver, todo lo contrario).
No sé. La verdad que no sé que quiero. Pero no me arrepiento de nada. Sé que hago lo que puedo y disfruto todo en cuanto creo que es conveniente. Me privo de muchas cosas, pero porque creo que realmente lo vale, a modo de sacrificio -priorizo mucho los estudios como mi único responsabilidad- y me juega en contra en varios aspectos (como el tiempo que podría utilizar para aprender a sociabilizarme, mi eterna asignatura pendiente).
---------- o ----------
Despues de que nos despedimos, vine a casa. Empecé a lavar ropa que tenía para no acumular más de lo que dejé en la semana mientras escuchaba música. Y en eso me llega un mensaje de texto (nada mas molesto que tener que atender el celu cuando uno tiene las manos mojadas - si bien era un mensaje, el tono del mensaje era prolongado y tenía que apagarlo). Era Daiana. Me escribía sin alguna intención en particular. Me alegró tener noticias suyas porque estuve pensando en ella y hacinedome la cabeza con historias fantasiosas muy ajenas a la realidad (al margen, me fui, jeje). De todas formas, todo lo que pintaba muy agradable terminó cortante así:
Bueno, que descanses, te extraño amigo.
Cuando se dice "amigo" se está puntualizando y especificando, para que el interlocutor sepa que "somos amigos" (por si no sabía). Pasa que entre ella y yo todo se puede sobre-entender. Y creo que otros mensajes anteriores se han prestado para sobre-entender. Pero ahora me pinchó todo el globo diciendo "te extraño, amigo". Osea, todo bien, sé que soy tu amigo, no me lo digas (¬¬); aunque claro que me hubiera gustado pensar que capaz me lo decía de manera mas profunda. Me revienta no poder dejar de hacerme la cabeza. Encima, nunca nos tratamos de "amigo/a", está demás. Incluso nos tratábamos como "hermanos", por eso sobre todo me extrañó. ¿Que etiqueta me estás poniendo en tu vida ahora, Daiana?.
sábado, 17 de abril de 2010
Como pasa el tiempo. Como crecemos. Como quedan atrás tantas cosas. No me quejo, me asombro. Se me viene a la mente la época en que estuve de novio, por única vez en mi vida. Como me costó superar ese viejo primer amor. Cada año que pasaba despues de la ruptura calculaba la fecha en que me encontraba en la relación con ella y lo felices que eramos en ese momento. Y como despues se vino todo abajo. Ahora ya van 5 años desde que esa historia quedó en el pasado. Por suerte sigo adelante, no en otra relación, pero sí con mi vida. 5 años, waoo.
A veces me tira un poco abajo la idea de que sigo solo. Pero bueno, hay varias razones para plantearme por qué no estoy en una relación con alguien. Por eso intento no pensarlo mucho, porque es ilógico que me plantee el por qué. Y así como no volví a enamorarme de nuevo, cualquier canción, cualquier cosa que vea en la tele, puede recordarme a esa vieja época donde el mundo era color rosa, donde todo era hermoso, donde las mariposas flotaban en mi estómago (?), donde existía la magia.
Calculo que debe ser normal intentar hacer una recopilación y reconstruir la historia pensando qué hubiera sido si no hubiésemos terminado, o qué pasaría si nos diéramos otra oportunidad. Bueno, y si no es normal... ¿debería preocuparme? A estas alturas no me quiero preocupar por nada, nomás quiero disfrutar lo que tengo, lo que puedo. Quién sabe cuándo "el amor golpeará a mi puerta" para encontrarme con la persona indicada (si, ja-ja, como si yo creyera en eso hoy por hoy).
De chico siempre temí. No sé bien cómo explicarlo, pero era muy inseguro, miedoso, ingenuo, fantasioso... Y me sentía fuera de lugar. Sentía que no hacía las cosas bien y que debía cambiar. Y para eso me callaba, me resguardaba, me cerraba, me reprimía. Y un día entendí que tengo que ser. Ser quien soy, ser quien me gusta, ser lo que me sale ser, ser lo mejor que pueda. En vez de empezar a pensar en qué es lo que hago mal, comprendí que es mejor pensar en cómo poder mejorar. Y así iniciaba una larga metamorfosis que me trajo a ser quien soy. Pero creo que esa metamorfosis sigue. Creo que nunca se detendrá. Y es lo que me da una razón para sentir que con cada día hay una nueva oportunidad de ser mejor.
"Señor, estoy haciendo todo lo que puedo
por ser un mejor hombre"
(fragmento de Better Man, canción de Robbie Williams)
domingo, 22 de febrero de 2009
He pensado varias veces en este ultimo tiempo en hacer esta entrada. Porque es lo que me pasa, porque es parte de mi, porque no hay razón de ocultarlo… aunque es lo único que hago.Asumi mi orientación sexual como gay. Tengo amigos. Me instalé en esta ciudad donde he conocido gente y he vivido cosas diferentes. Como conté, ya transcurrió un año desde el inicio. Todo marcha bien. Tengo que volver con el estudio, pero creo que puedo con ambas cosas. De vez en cuando tengo pretendientes que esperan mi reacción para algún posible encuentro… osea que hay quienes me “desean” (y es uno de los sentimientos mas gozables). Gracias a Dios y a mis padres vivo con comodidades y no me puedo quejar de nada. A veces pareciera que lo tengo todo, que solo es cuestión de usar las herramientas que tengo a mi alcance y poner manos a la obra para ir en busca de mi felicidad. Soy feliz, es cierto… pero hay cosas que faltan en mi vida, cosas que tengo que alcanzar, metas personales. Y tengo que ir tras ello.
Ahora que se lo que tengo, soy consciente de ello… ¿por qué todavía siento que algo falta?. Bueno, pues es cierto que hace rato no me enamoro. Como me ha pasado en muchas ocasiones, siento deseos de tener una persona al lado con quien compartir mucho, con quien tomar de la mano o dar un abrazo sin pedir permiso (cosa que no se me da tan fácil ni frecuente entre amigos). Pero no puedo llegar a nada con nadie si no soy yo quien da un empujoncito para dar oportunidades.
Siempre que alguien me quiere conocer, siempre que me dicen cosas lindas, siempre que tengo la oportunidad… arrugo, escapo, me acobardo. Mas alla de la timidez que me caracterizó desde pequeño… hay algo mas. Y es que es algo que está presente permanentemente en este ambiente y es algo de lo que no sé cuanto mas podré escapar. Estoy hablando del sexo.Me cuesta hablar de esto (quizás por eso taaanto preámbulo), pero es algo que tengo que vencer. Asi como mi sexualidad, el tema del sexo es algo que desde la pubertad estuve reprimiendo. Esa cuestión pasó por distintas etapas. Y ahora no se en cual se encuentra, pero necesito que llegue a su fín. Tengo que asumir que sin sexo no voy a poder vivir. Sin sexo siquiera voy a tener la oportunidad de formar una relación con alguien.
Si tan solo pudiera disfrutar del sexo (y de mi sexo) hasta me permitiría esos encuentros que todos tienen para el goce de tanta promiscuidad permitida. No sentiría vergüenza de que alguien se me acerque, y poder sentir el placer de un cuerpo masculino a mi lado, dispuesto a brindarme el placer carnal que ya como adulto necesito.
Mis experiencias con el sexo hasta ahora no son de mis mejores recuerdos. Mi primera vez me la busque, y al final todo bien. Pero las otras dos no las busqué… fue cuestión de que se dio el momento y yo no sabía como escapar. Y nunca me salió un “no quiero”… siempre asintiendo, casi
sumisamente. Entonces, del placer que merece, del goce del otro cuerpo, no tengo un buen recuerdo.Con Franco ha sido distinto. Despues de esas tres enumeradas experiencias, he tenido otra en cuanto a sexo con penetración. Con Franco solo compartimos caricias, besos y el roce de nuestros cuerpos… lo cual he disfrutado bastante.
El problema clave en cuestión es que no sé por qué maldición pero estoy dándome cuenta que tengo problemas de erección, y es algo que me tiene bastante atolondrado, porque por eso estoy escapando de algo tan hermoso como es el sexo entre dos personas. De todas formas me impuse de ahora en mas evitar toda relación sexual con quien yo de verdad no desee, porque en parte sé que se trata de desvalorizarme a mí. Pero mas allá de eso, este asunto me preocupa… quizás sea nomas por mis malas experiencias. Pero es tan solo el hecho de estar en contacto físico con alguien, que en lugar de sentirme estimulado, por el contrario me siento inhibido… ¿será acaso que tantas inhibiciones y represiones en mi vida han tenido como resultado semejante atrocidad en mi cuerpo?

Ya cuando sé que alguien está interesado en mí, automáticamente me alejo o tomo una actitud de rechazo, por miedo al acercamiento, por miedo a que llegue el momento, y sufrir la realidad que esto me hace vivir. Entonces, no me permito ni una tranza… directamente me aislo de todos y hago de cuenta que nada pasa. Pero así vengo escapando hace mucho y no puede ser así para siempre.
No sé bien a qué se deba. Tras la operación de circuncisión que me realicé en octubre-2008, me esperaba mejores resultados luego de la recuperación, pero no sé si es eso justamente o hay otra cosa de trasfondo.
No sé bien de que se trate. Tampoco quiero pensar en ello. Pero al mismo tiempo, quisiera poder resolverlo ya.
domingo, 21 de diciembre de 2008

¿Qué digo cerca? Casi en plena festividad. Estamos muy cerca de las tradicionales fiestas cristianas anuales de Navidad y Fin De Año / Año Nuevo. Y cada año una cantidad de saludos, de felicidades, de mensajes, de llamados a la meditación, de balance, de encuentros, de problemas, de días, de vacaciones, de reunión, de paz, de movimiento, de tantas cosas...
Recuerdo que a estas alturas de cada año que pasé hasta este, siempre se daba por parte de maestros (en el colegio secundario y primario) -y quizás por otros adultos tambien- mensajes de prosperidad, llamados a la reflexión y balance personal para comenzar a mejorar y elaborar nuestras próximas metas a cumplir en el año venidero.
Pero ya dejé el secundario, se terminó. Ahora estoy en la universidad, y si bien los profesores a veces se desvían de sus clases para hablar de alguna que otra cosa (interesante o no, relacionada al tema o no), esos mensajes cálidos que nos indicaban qué debiamos hacer o cómo hacer las cosas bien, o por lo menos esas regals básicas que daban a la imagen de una persona en busca de su superación... ya no están. Ya se trata de un camino que tiene que hacer uno mismo. Escuchar a sus adentros, recordar las lecciones aprendidas y emprender consignas propias, propuestas a llevar a cabo.
El martes pasado rendí el exámen para el que venía estudiando. Lamentablemente, el único que me animé a rendir, por tanto me quedan dos exámenes para febrero (y consume considerable preocupación mía). Entonces, desde aquella fecha, me encuentro oficialmente "de vacaciones". Y no he tenido mejor antojo que, como de costumbre, hecharme a la improvisión y hacer lo que me plasca en mi libre alberdío. Y en esto se encuentra ver a mis amigos, conectarme a internet sin culpa de tiempo que le dedique, abrir algún viejo juego que se me hacía adicción y en el que tenía una partida pendiente (Sims, Sims 2 y Need For Speed Most Wanted por el momento), salir por la ciudad, realizar alguna que otra compra, dejarme tentar por pasar al horario nocturno (en mi afán de querer hacer todo junto en un día, las horas vuelan y llego a terminar mi día de puro ocio a la madrugada o quizás durante la mañana, lo cual tuerce mis horarios y hace que me pase tardes enteras durmiendo), etc etc.
Quizás -depende mis ánimos y ganas- cuente mas adelante específicamente qué anduve haciendo, pero ahora solo basta con enlistarlo. Y a raíz de todo eso que he realizado para iniciar mi tiempo de descanso, he escapado de comprometerme a llamar a mis adentros para cualquier tipo de pensamiento que requiera tiempo y esfuerzo para sacar algun producto beneficioso. Claramente, quiero decir que hasta ahora no se me dió por ponerme a reflexionar ni medio octavo de las festividades. Y es que ahora mis vacaciones empiezan casi con la epoca de festividad, por lo que sacarme el ritmo de la rutina que llevaba del ciclo lectivo para tomar nosión de "en qué fecha me encuentro y qué tengo que hacer" implica cierto desorden, que no tengo por qué resolver. Pero podría decirse que en cierta forma, para esto estoy haciendo este post.
Entonces ¿qué significan estas fiestas para mí en este año?
Y lo planteo así porque creo que no podemos tomar todos los años a las mismas fechas y las mismas fiestas con el mismo significado. Sino se torna algo absurdo e inútil, ya que si nosotros año tras año vamos cambiando, no tenemos por qué desperdiciar nuestros sentimientos de prosperidad sobre los mismos mensajes, las mismas reflexiones ni nada por el estilo. Y este año tengo bastante (bastante... si, bastante) para concluir. Pero no quiero sentirme abrumado por todo eso, por tanto intento hacerlo sencillo y espontaneo.
Para empezar, no sé cómo ni con quién pasaré las fiestas. Más que nada Año Nuevo. Navidad sé que voy a pasarlo en mí casa, en Ciudad1 (mañana lunes recién voy a viajar hacia allá), con mi mamá. No sé si con mi papá, no tengo idea. Ahora que ellos están separados, tengo que pensar en que tengo que pasar tiempo con los dos (osea, dedicar tiempo a mis padres x2), lo cual antes era mas sencillo por ser un 2x1 (estaba con los dos al mismo tiempo). De todas formas eso no es tan dificil. Ademas, mis padres mantienen buena relación -quizás mejor que antes, pues supieron llevarlo adelante de manera madura... y ojo que no es tan obvio ni normal-; entonces es probable que mi papá venga a cenar con mamá y conmigo, o quizás al menos pase a saludar.Año nuevo ya es distinto, porque en algún momento debo viajar a Comodoro Rivadavia y pasar tiempo prometido con mi hermano (y su flia) y mi abuela (y la flia de aquella parte: tios y primos), y quizás sea la fecha oportuna. Falta decidirlo con mi hermano.
Pero, pese a que termina el año, todavia tengo objetivos planteados. No para cumplirlos en los próximos 10 días que me quedan de 2008, pero sí durante este período que pasaré con mi familia. Hasta ahora venía con la idea de querer hablar con mis padres sobre mi sexualidad, para poder iniciar la operacion vinculo familiar al rescate (suena de película... jaja). Y es que no sé si ya lo había mencionado, pero quiero hablar sobre estas cuestiones con ambos porque quiero estrechar mi relación y mi comunicación con ellos, para que ellos tambien se abran a contarme un poco mas de sus cosas (mi mamá me cuenta bastante, siempre, pero mi papá no, se limita exclusivamente a lo laboral, y sus comentarios nunca varían siquiera en los terminos con los que me lo describe).
Hablando con algún amigo (que ahora no recuerdo con quién ni en que momento) dijo en broma "y ahora le digo 'mamá soy puto' y les cago la Navidad". Y si bien fue en pura broma, me hizo pensar. Yo no quiero que mis padres sufran algun sentimiento de preocupación sobre mí, al menos durante la cena de reunión de las fiestas, porque se supone que es para disfrutar. Y esto lo pienso, sabiendo que ellos van a aceptar las decisiones que yo tome, pero soy consciente que a ellos les va a remover un poco la tierra que yo cuente semejante notición (aunque tambien existe la posibiliad de que ellos lo supieran desde hace tiempo atras - como suele decirse, los padres lo saben todo).Así que por el momento no sé qué momento elijiré para decirlo. Pero yo venía juntando ganas para decirlo en la primer cena que tengamos los tres juntos, cosa de que poder desembucharlo sin pensarlo demasiado y matando dos pajaros de un tiro (es decir, haciendo que se enteren al mismo tiempo).
Y respecto a balancear y dar cierre a los 366 días que estoy concluyendo de este 2008...
· ) Pues tengo que decir que ha sido un año con un ritmo bastante distinto de los demás. Perdí una materia el año pasado que me bloqueó continuar con la carrera universitaria durante este año. Fueron pocas las materias que pude hacer, pero mis logros no se limitaron a la parte educativa, sino que atravecé fronteras que me había puesto en mi lado personal, en lo que respecta a mi intimidad, a mi identidad, y a descubrirme y sentirme cómodo conmigo mismo (aunque es un proceso que aún no llega a su fin, sino creo creo yo, acaba de empezar). Curcé la puerta hacia el mundo homosexual, y creo que me supe relacionar en buena forma, pese al entorno y la corriente que en cierta forma suelen llevar a uno, si no es precavido, a salir de la rutina que uno lleva para dedicarle tiempo a la interacción social y las fiestas nocturnas en aquel pub gay (como le ocurrió a mi amigo Ariel).
· ) Este año descubrí la blogósfera como un medio para seguir aprendiendo sobre la sexualidad, y saber que me aporta un canal de expresión que me permite llegar a otras personas, y que otras personas lleguen a mí, casi de manera anónima pero brindando una calidez especial, por saber que hay gente que comparte experiencias, sentimientos y reflexiones similares, opuestas, o simplemente diferentes que me permiten enriquecer mi punto de vista y crecer y madurar para hacer este mundo un poco mas adaptable para mí (recuerdo que solía decir en los nicks de mi messenger 'este mundo me queda angosto', intentando creer -con razón o sin ella- que voy mas alla de las fronteras que tienen las personas con las que me relacionaba y yo estaba ya para otras cosas).
Además de todo, descubrí otros blogs de otras temáticas que se me hicieron más que interesantes.
· ) No alcancé a reencontrarme con el amor en alguna persona nueva en mi vida, pero sí conocí sentimientos y mantuve otro tipo de relaciones con otras personas. Ya no todo es de dos matices, no solo blanco o negro, sino que encontré puntos intermedios, superiores e inferiores. Este año conocí a Franco y entablamos una relación que pasó por distintas etapas, pero que nunca dejó de ser buena. Hace poco lo estuve viendo (ya contaré) y terminé de darme cuenta que tan buena persona es él, que tan buena persona es para mí, cuánto lo aprecio y cuánto bien me hace una relación como la nuestra (que no he entablado una así, tan liberal y abierta con nadie ... y ojo, no hablo de relación amorosa, ni de romance ni nada por el estilo; como dije antes, sigue siendo, un entremedio de amigo y novio).
Tambien conocí otros chicos y se me dieron otras circunstancias. Creo que puedo decir que tuve dos fracasos al conocer por chat dos personas con las que mantuve mucha comunicación, muy fluída y se hicieron re importantes para mí, pero cuando las conocí en persona no se sintió lo mismo -aparentemente- y ambas 'huyeron' de mí, y no volví a saber de ellas (una completa lástima... pero mejor superarlo y mirar hacia adelante).
· ) Hablé de mi sexualidad con ciertas personas allegadas a mí. Son pequeños pasos pero que son necesarios en este 'salir del armario' que se tiene que dar de a poco. Hablé con mi prima, y con mi amigo Esteban. Ambos lo tomaron bastante bien.
Pero tambien, por 'histeriqueada' de algún putito del ambiente gay de esta zona (que tambien es proveniente de Ciudad1), se me viene la ola de un quilombo coniderable: esta personita se encargó de pasar el comentario sobre la recientemente declarada homosexualidad de Ariel y mía, a gente de nuestra ciudad natal, donde todos se conocen, el entorno de amigos es chico, y ya hay amigos que son conocedores de la cuestión. Pero pese a todo supe tomarlo 'con soda' y esperar a hacerme cargo de ese tema en su debido momento (en la próxima temporada que pase en Cuidad1, es decir, a partir de mañana), e ir resolviendo cuestiones momento a momento (porque en ese momento estaba en una parte importante de mis estudios, sumado a otras cuestiones con mis amigos).
Y bueno... Capaz tenga otras cosas más para tener en cuenta, pero por ahora es lo que primero se me vino a la cabeza, y lo que mas presente he tenido. Valoro mucho haber pasado por estas circunstancias, que me llevaron a estos momentos, y que ahora mismo pueda meterlo en el balance, que hace parte de las fortalezas que recibo para enfrentar un nuevo año, y poder ser menos temoroso ante el mismo y poder esperarlo con brazos abiertos para disfrutarlo y aprovecharlo mejor aún.Espero ustedes tambien tengan unas Felices Fiestas, se sientan alegres, acompañados, sean bendecidos y reciban al 2009 de la mejor manera. Es un mensaje de los típicos de la época, pero que cada uno debe tomar en forma personal, y hacer lo que tenga que hacer para poder conseguirlo, porque no para todos nos cuesta lo mismo ni significa lo mismo.
Un abrazo, y hasta la próxima.
SALUD! y adentro. Ja ja.






















