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Declaración final

on 18:22

Me siento raro.
Hace menos de 10 min escribi La Declaración en Facebook. Si, que soy gay.
Me siento raro. (Ah, si, ya lo dije).
Eso deseaba hacerlo hace rato, pero muchas cosas me detenían. Pensar en "con qué cara los miro a los demás ahora" o "así rompo con la imágen que tenían de mí". No se, son puras pelotudeces, pero me enroscaba. Por otro lado, quería hacerlo público para que todos mis contactos tuvieran acceso a ese detalle, porque ni ganas de explicarle a uno por uno cuál es mi situación (basta, eso ya lo hice con los amigos de los que necesité apoyo cuando todavia era un secreto y con mis familia que lo sentía una obligación).
Pero no sé. Me siento un poco tonto al hablar de mi sexualidad. Es cierto que nadie anda aclarando "qué pito toca" por la vida, pero tampoco quiero que me tengan visto como el hetero que no soy.
Sé que no tengo del por qué arrepentirme, pero la sensación es rara. Espero mantener la calma.

[redacción interrumpida, recibo un SMS]

Fuck! Daiana me escribió. El bebé de una amiga que tenemos en común ya nació. Y yo estoy en esta zarta de pelotudeces. Ahora me voy a verlos... Lo choto es saber que yo publiqué esto, me van a ver y ellos todavia no saben nada ¿Cómo me comporto? Ah, cierto, nació el hijo de mi amiga, lo mío no es lo importante.
En fin, este post, improvistamente empezó recién y sorprendentemente termina así y acá. (Mi dia... ¿cómo terminará?).

Papá: misión cumplida

on 20:08

Hace dos años me encargué de hacerle saber a mi mamá sobre mi sexualidad. De esa forma comenzaba con mi trabajo de liberarme de las complicaciones que acarrea ocultar ese lado que en nuestra adolescencia trajo tanta confusión, vergüenza e inquietud.
Me propuse aprender de la homosexualidad, conocerla, familiarizarme, entender de qué se trata, reconocer que es algo natural, que es una característica más de mi persona y no me hace mejor ni peor. Como parte de ese trabajo de aceptación (si se puede resumir con esa palabra) tenía como objetivo hacer saber a mis familiares con mi propia voz y frente a frente lo que yo tenía para decir al respecto, confirmar eso que durante tanto tiempo tuve que ocultar, antes que tuvieran que enterarse por alguien más.

El año pasado tuve la oportunidad de charlar con mi hermano y contarle lo que me pasaba y cómo lo iba madurando.
De ambos tuve buena respuesta. En principio la aceptación y luego todo el apoyo de su parte. Nomás me quedaba un paso por dar: mi padre.

No sé si es el caso de la gran mayoría de gays que desean hablar con su padre, pero sé que un grupo grande tenemos una gran dificultad con esto. Claramente se debe a que él es quien representa (para quienes lo tenemos) la figura masculina que se encuentra en nuestras vidas desde que somos chiquitos y tiene mucho que ver con nuestro crecimiento y las formas que de él adoptamos.

Con mi papá la relación siempre fue distante. En mi familia siempre hubo falta de comunicación, pero desde la separación de mis padres que hubo un cambio positivo y ponemos esfuerzo en revertir eso y tratar de hablar las cosas. Entonces, con mi papá tambien traté de mejorar mi relación aunque no tengamos gustos en común para compartir. De todas formas, en mi vida nunca hablé con él (ni con mi mamá o mi hermano) de un tema que fuera personal, no era a lo que estaba acostumbrado. Sin embargo, yo me propuse hablar de mi sexualidad, así que el paso que me tocó dar fue grande.

Desde enero que venía buscando la situación para poder decirle. En su casa no podía ser porque está su mujer y siempre hay alguien más. Quería que hablaramos solos, frente a frente, nadie más. Lo invité varias veces a salir a tomar algo luego de que cerrara su negocio (comercio, donde trabajo con él) pero no pudo o se le pasó de largo. Pero ayer (martes, día de la mujer - de paso mando un saludo) tuve mi oportunidad: salimos a almorzar, como le especifiqué "solos los dos".
Tenía varias cosas para hablar con él ademas de mi sexualidad. Mi tema lo dejé para el final porque anteriormente había gente en las mesas cercanas del restaurant al que fuimos. Finalmente me tocó hablar. Se lo dije y enseguida me dijo que no tenía problemas, que estaba todo bien. De todas formas hice hincapié, como lo hice las veces anteriores, que conmigo se puede volver a hablar, me pueden preguntar lo que sea, que sé que no es lo más habitual hoy por hoy en la sociedad y por eso quiero darles lugar a conocer.
Listo, por fin lo conseguí.

Ahora me encuentro en una situación particular. Un momento que hace tiempo esperaba. Soy libre, me siento libre, no tengo la carga de decir "tengo que 'cuidarme' porque mis padres no saben nada". No, ya está. Puedo hacer lo que sea (que delate mi sexualidad) que si alguien les cuenta ellos ya lo saben por mí, y en los tres casos tuve una respuesta positiva.
Cuando pensaba sobre el momento de hablar con mi papá pensaba que sería muy facil hacerle saber a todos que soy gay, sin importarme lo que piensen. Todavía lo pienso, algo como una publicación en Facebook. De todas formas, ahora no tengo apuro; el apuro lo tenía por hablar con mi papá y eso ya está. Eso lo dejo para cuando me agarre el raye de querer hacerlo.

Que bueno es sentirse bien y tranquilo con uno mismo.
Oficialmente puedo decir que estoy fuera del armario.

Punto cúlmine

on 23:20

Me cansé. Basta. De nuevo, si, otra vez. Volví a caer, en la estupidez de lo que le llamo "amor"... pero no es amor, es algo que paso pero yo no dejé pasar. Pero no lo necesito mas, porque voy a salir adelante y voy a hacer a un lado todo esto. Voy a hacerte a un lado porque no necesito mas la fuerza que me daba tu recuerdo para que mi corazón siga latiendo. No necesito mas adorar tu recuerdo si es mi presente el que se está desvaneciendo. No quiero volver a caer en la ilusión de ese futuro que tanto deseé. Nada es imposible, pero la esperanza de creer en un 'nosotros' voy a hacer que se convierta en un imposible, como consecuencia de la decepción que siento. Decepción no por vos, porque sé como sos y porque simepre supe como seguirían las cosas; sino que decepción por mí mismo, por creerme inteligente y audaz para seguir adelante. Pero una vez más jugué el papel del tonto, del iluso y es algo de lo que me cansé. Es más, ni vale la pena hacerte saber este sentimiento. Antes lo hubiera escondido por pena, pero hoy lo escondo por mi orgullo. Quizás sea eso lo que me duele, el orgullo, pequeño y debil que tengo, pero que una vez más fue saboteado.
El cansancio derramó una última gota de sudor que rebalsó el vaso.
Hasta acá llegué yo.
Hoy me ganó la bronca y me llevo todo por delante.

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Es así. Es lo que siento. Me cansé. Tengo bronca y punto. Pero lo tomo bien, porque lo necesitaba. Al mismo tiempo de sentir bronca, siento alivio, porque siento que ya no tengo que cargar con este compromiso a esa forma que sentía, que amaba.

Ella, la de siempre, la unica, una vez más me dió una razón para seguir adelante con mi vida.
Me habían dicho que se estaba hablando con uno de sus ex, mientras estaba en su situación más crítica con su novio mas actual. Ahora todo terminó con ese chico hace unos días y ya me llegó el comentario que volvió con ese chico que fue su novio hace un año atrás. Y por ese chicó es por el que más envidia sentí, porque lo creo un muy buen pibe, muy buen 'candidato' para ella. Mientras que este ultimo novio que tuvo fue un nabo marca cañón del que no podía sentir celos.
Sabía que no iba a tardar en ponerse de novia.. y que sería con este chico. Pero aún así no se en donde tenía la cabeza. Bah, la cabeza la tenía bien, yo manteniendome en mis limites y mi objetividad. Pero mi corazón de nuevo hizo de las suyas y optó por darle rienda suelta a ilusiones vanas que no me llevaron nunca a ningun lado. Mi posibilidad con ella ya acabó y menos mal... porque ahora sé que puedo escupir en su cara todo la verdad, toda mi verdad, y no le debo nada ni a ella, ni a lo que sentí por ella, ni a lo que tenía ganas de compartir con ella.

No le tengo bronca. No le puedo tener bronca. Es una persona que aprecio mucho. La bronca proviene de mi interior y hacia mí mismo, porque una vez más caí en la idiotez de los sentimientos. Pero por suerte ahora me siento bien -pese a la bronca- porque no tengo nada que me ate a una ilusion de algo que no me sirve. ¿Para que me sirve dudar sobre mi posibilidad de una futura relación con ella, sabiendo que soy GAY?. soy comprensivo con mis sentimientos, nomás que no encajaba mi realidad con mi utopía. Asi que por suerte, esta nueva (y última) decepción acabó con irreales que hacen mas que dificultarme avanzar.

No quiero escuchar una canción de amor, no quiero cantar y pensar en ella, no quiero cerrar los ojos y verla cerca mío. Quiero que se haga eco del rugido de mi bronca.

Y ahora pienso que me gustaría tenerla al lado para decirle todo lo que siento que tengo que decirle, ahora que siento que mas que nunca tengo esta fuerza, estas ganas, esta voluntad.
Que soy gay, que la amé, que dejé vivir en mi interior sensaciones que me hicieron experimentar de todo, que no me arrepiento de nada, que todo me hizo crecer, que sonreí y (tambien mucho) sufrí, que necesito que sepa que por ella lo daba todo aunque quizás nunca lo pueda comprender, pero que solamente queria para ella lo mejor, y creyendo incluso que quizás no era yo lo mejor para ella; que quizas pudimos haber hecho magia dándonos una mera posibilidad; que no importa porque sigo creciendo y aprendiendo; que no pienso alejarme de ella porque valoro mucho lo que tuvimos (desde la amistad hasta el amor y el desamor) y valoro mucho la persona que es; que entiendo que somos casi dos desconocidos en el terreno de los profundos sentimientos y no merecemos construir desprecio por eso; que brindo por su bienestar y brindo por esto que hoy siento, que me hará avanzar; que algo me espera en la vida y tengo ganas de ir a buscarlo; que quizás algún día se de cuenta de una pequeña parte de lo todo lo que yo creí que podría ser verdad, pero que no tiene lugar en esta vida, en esta realidad; que si lo pensara seriamente hasta podria sentir pena e incluso culpa de lo que yo tuve que pasar, pero que no importa porque de todo me llevo lo mejor y en nada de lo ocurrido me hecho para atrás.

Necesitaba descargarme y dejar fluir este torbellino de sentimientos y palabras. No quiero enfriarme, pero ya va a pasar. No me quiero arrepentir, quiero continuar, porque como pocas veces siento que tengo actitud y es por esta sensación que me quiero dejar llevar.


En tan solo unas semanas me toca compartir un viaje con ella que ya habiamos anticipado. Vamos a compartir el glorioso momento de disfrutar en vivo de una banda que nos gusta a los dos: Linkin Park. Es una banda que conocí por ella y que me gustó por ella. Que aprendí las canciones pensando en ella. Pero hace ya un tiempo que mi apreciación por esa banda y su música va mucho mas alla de lo que fue, porque mi aprecio por Linkin Park es muy propio y estoy viviendo toda la emoción del show de manera muy personal, independiente de que voy a estar con ella en ese concierto.

"I can't feel the way I did before. (...) I won't be ignored".

El poder y la fuerza entre mis manos

on 1:21

Este post tiene relación con ¿Juguete averiado?.

Era tarde. Sería la medianoche. Por fin en casa. Con el gusto de regresar a casa despues de haber estado una semana de visita en el sur a ver a mis familiares me fuí corriendo a mi habitación a acomodar mi ropa y demás cosas, mientras mamá hacía lo mismo con su bolso de viaje. De a ratos regresé con ella al comedor, charlamos y comimos un poco. Ya despues nos despedimos y continué ordenando cosas en mi pieza. Hasta que se me prendió la lamparita... estando de viaje, no tuve toda la tranquilidad de mi propia intimidad así que no me habia podido relajar para hacerme una paja tranquilo. Me lo merecía (y no hay nada mejor que sentir la calentura y poder saciarlo). Entonces, inicié alguna peliculilla en la compu y empece a disfrutar.

Había estado de viaje por una semana y media mas o menos. El día que me fuí, tuve que despedirme de Rubén, a quien había conocido una semana antes, pero desde ese entonces no nos habíamos despegado... e incluso se convirtió en una especie de "aventura de verano". Estuvimos muy apegados esa semana juntos. Fueron pocas las oportunidades que tuvimos de sentirnos piel a piel, pero fue en la primera vez que tuve que explicarle mis complicaciones con la erección. Él quería verme acabar, pero escapaba de mis posibilidades. Ni siquiera yo nunca me había visto acabar, nomás lo podía sentir cuando luego de frotarme el pene alcanzaba el pico de la excitación.

Luces apagadas, mi cama al lado de la compu, película porno en la pantalla y yo desnudo sacandome esa calentura que traia desde una semana y media atrás. Sentía la comodidad de estar solo, de poder estar desnudo y no tener que estar atento a si alguien se acercaba. Mamá estaba durmiendo, y su pieza estaba despues del patio, así que la privacidad estaba garantizada. Qué bien se sentía. Toda la fuerza y la energía que trae la erección, todo el placer y el sabor de la excitación. Los hombres que se tocaban y se penetraban frente mío, me invitaban a sentirme cómodo y a continuar. ¡Qué linda sensación!. Si, hasta ese momento era el momento en que me masturbaba. Uno de esos momentos, como tantas veces lo había vivido.
Y de repente se me ocurre intentarlo con las manos. No quería insistir en algo que sabía no me daba resultado, puesto que por intentarlo muchas veces perdía la "concentración". Pero quería hacerlo, me sentía muy bien conmigo y aunque no esperaba acabar, tenía muchas ganas de sentir mi pija entre mis manos. Las escenas de sexo transcurrían y yo no podía dejar de disfrutar... cerrar los ojos, tocarme, revolcarme en mi cama, abrir los ojos y calentarme con esas escenas, volver a cerrarlos y pensar en alguien que me acompañara a sentir ese placer que es glorioso de compartir.
¡No podía creerlo! Estaba excitado, excitadísimo mejor dicho. Estaba disfrutando de hacerme una paja con las manos. La sensación era extraña: en plena excitación me surgió una alegría que no sabía describir, tampoco lo intentaba. Me sentía re-caliente y que podía seguir así. Entonces seguía agitandome el pene erecto con las manos, sintiendo el poder y la fuerza que el deseo y el juego me habían dado para contener entre mis manos. Y así llegué al límite. ¡Sí, lo había conseguido!. Y por primera vez, lleno de orgullo (y quizás de algo mas tambien, jeje) acabé presenciando aquel acto, dándome la sensación que me elvaba, respiraba y, avatido por llegar al máximo deseo, dejaba que mi cuerpo se desplomara sobre el colchon. Así fue como por primera vez vi el momento de eyaculación al mismo tiempo que lo experimentaba, dandome la sensación más carnal que nunca antes pude sentir.

A mis 20 años recién pude decir que había "aprendido" a masturbarme. Me sentía pleno, como si estuviera "curado". No fue mi primera masturbación, pero era la que me hizo sentir más hombre y más a gusto conmigo mismo. Así empezó y desde entonces las cosas no volvieron a ser como eran. Era un gran paso... había tardado en darlo, pero ahora no viviría bajo la sombra de sentirme incapaz. Nunca supe las razones de por qué se dió justo en ese momento y no en mis tantas ocasiones previas... pero no importa, porque desde enero del 2010 que masturbarme me hace sentir más cómodo que nunca conmigo mismo y hay cosas que hasta el día de hoy me sorprenden en mi plena intimidad.

¿La persona que esperaba que llegue?

on 17:10

Conocí a Victor por una pagina web de contactos. De tanto en tanto me llegan mensajes que suelo contestar, pero depende de mi humor, y de lo que me parezca la persona según la descripción de su perfil. Nos agregamos al Messenger y estuvimos charlando un par de veces en febrero. Solo fue un par de veces. Sobre finales de marzo planificamos un encuentro. Yo no esperaba mucho, pues con el hecho de saber de sus 36 años no me generaba algún interés. Pero le dí la oportunidad de conocernos y pudo conmigo.

Ese día paseamos todo el día en el centro, caminamos bastante y conversamos un montón. El se mostraba como una persona transparente y sincera. Decía que quería disfrutar la vida con alguien al lado, sin prejuicios ni condiciones.
Llegamos al portón de mi domicilio y subió para pasar al baño. Sé quedó charlando unos momentos… y ocurrió.

Se dio ese momento. Él se estaba por ir, y no se fue mas. Era jueves, se quedó. Se hizo viernes, se quedó. Y yo estaba entregado.
Al poco tiempo se lo presenté a mis amigos y ellos muy convencidos no estaban de que fuera la persona para mí. Hubo conflictos por eso, más allá de los que habían ocurrido para el momento de mi cumpleaños. Sin embargo, de mis amigos, Victor tuvo desde el principio muy buena relación con Franco.

Durante todo abril, la mayoría de los días de la semana Victor se quedaba en mi departamento. Estaba viviendo algo único. Nunca le había dado tanto espacio ni tiempo a nadie en mi vida, incluso dejaba que se quedara cuando yo me iba. No sabía por qué lo hacía. Sentía que era algo raro. Pero por primera vez en la vida –y con algo de su ayuda- me dejé llevar y no me bloquee como suelo hacer desde el lugar de mis responsabilidades y mi actitud correcta.

De esta forma dejé de dedicarle tiempo al estudio y sólo estar con él. Si comprabamos algo para cenar, si íbamos a algún lugar… lo que sea. Pero no todo era color rosa. Me sentía un poco mal porque Franco, que era mi amigo, no tenía nada de comunicación conmigo ni yo con él, pero Victor y él sí. Y ahora puedo decir que no eran locuras mías, era algo que excedía los límites de una relación entre “mi amigo y mi novio” (aunque Franco nunca fue netamente mi amigo, ni Victor llegó a ser mi novio pues yo lo tenía a prueba piloto).

Pero reprimí muchas veces mi incomodidad sobre el diálogo particular que tenían ellos. Solamente me enfocaba en Victor, y a Facundo lo hice a un lado (y casi diría que hizo lo mismo conmigo). Pensaba que al ser de las primeras veces en años que estaba con alguien, quizás me estaba sintiendo un poquito celoso por demás, y no valía la pena hacer reclamos ilegítimos.

Con Victor fue especial. Todo tipo de entrega mío fue casi necesario. No me costó ser sincero con él, contarle muchas intimidades o cosas personales, cosas que no le he dicho a nadie, volverme vulnerable con él y permitirme romper en llanto ante ciertas circunstancias. No sabía por qué, lo desconocía, me desconocía, a mí y a mi comportamiento… pero me limitaba a disfrutar. Y así pasó un mes. Fueron 30 días donde gozaba de tener alguien a mi lado, aunque al mismo tiempo una pequeña voz en el fondo me decía que no deje de ser precavido, que todavía no lo conocía, que yo estaba llendo a pasos muy apresurados. Esa voz de la razón y la lógica que siempre me rige, fue la que opté por dejar de escuchar.

Mamaaa, tenés un hijo gae y no es mi hermano

on 3:37

Día del post: 5 de enero, 2008
Hora del post: 4:03 hs.

Me desperté hace una hora más o menos y prendí la tele. Hice zapping por los 60 canales del servicio de cable y nada me entretuvo. Con calor. Y pensando.
¿Algo debería estar preocupándome? No. Pero tengo razones para quedarme pensando un poco.


Hace unas horas atrás
Estábamos cenando. Fue un día muy caluroso, así que le dije a mamá que no se moleste en cocinar (además el calor le afecta de tal manera que se siente molesta, la pone de mal humor y no le dan ganas de hacer nada). Yo pensaba… “tengo que hablar con mamá, me propuse hacerlo en estas vacaciones y no quiero que se postergue esta oportunidad que tengo ahora que paso todo este mes con ella”.

Mirando la tele. Un canal con el resumen de las cosas mas importantes en la farándula de la televisión argentina, se veía entre todo el casamiento de Florencia de la V (famosísimo travesti) con su novio de hace 10 años. Después, también la aparición de un tipo (será menor de 30 años) que se había casado con una anciana que murió al poco tiempo y se hizo gay (la historia de Reinaldo y Adelfa). Previamente estaba mirando mamá el programa de cocina conducido por gays. Después de la cena me quedé mirando un programa llamado Adolescentes En El Horno (nunca antes lo había visto, y está muy bueno) donde se entrevistan chicos y chicas adolescentes o se los filma teniendo una conversación sobre los roles de los chicos y las chicas en distintas cosas, si les gustaría que cambie, las diferencias que existen entre los sexos, etc. (entre ellos, alguno de los entrevistados, gay también).
De repente, yo me encontraba juntando las ganas de decidirme a hablar con mi mamá sobre mi sexualidad en algún momento, y por otro lado en la televisión en ese momento había una explosión de exposición de gays. O quizás fue mi intención… pero sentía que alguien me lo estaba haciendo a propósito, y yo no sentía que eso me lo hacía más fácil.

Mamá dijo que capaz se acostaba, estaba cansada. Yo no quería que se acostara, quería quedarme charlando con ella, a ver si me animaría a sacar el tema. Me ofrecí a comprar helado. Volví. Empezamos con el helado. A oscuras, el tele, ella, el kilo de helado y yo.
- Te quería decir algo, me parece que es importante… … ¡Soy gay!
- … Ya lo sabía.
What? WTF?... me sentí desconcertado. Siempre tuve en cuenta la posibilidad de que lo supiera, pero no que me lo dijera tan crudo en respuesta a lo que yo estaba anunciando. Es como que yo junté la fuerza para decirlo de la forma más rápida escupiéndolo… y ella respondió de la misma forma. Fue como una cachetada en ese momento. Es cómico, no me lo esperaba.
- ¿Y?, ¿cómo la llevas con eso?
- Bien, mucho mejor que tiempo atrás. Pero quería que sepas que me decidí a hablar de esto no tanto por que lo tenés que saber, sino porque es mi objetivo en este verano poder abrirme con vos, con papá y con mi hermano. Nunca me preguntaste al respecto, ni de muchas otras cosas. Es cierto que tuve mi tiempo de rebeldía y no quería que me preguntaras sobre mi vida, pero esa etapa ya pasó y no quiero que sigamos manteniendo esa distancia.
La charla siguió. No me gustó mucho que mamá se desviara del tema para caer sobre el tema de la separación de mis padres (mañana se cumple un año, según me dijo), a pesar de que yo estaba encarando la charla de manera general, y no limitándome a lo de la sexualidad (aunque claro, fue el tema primordial).
- Y te digo que soy gay porque decidí no engañarme al hablar del asunto. Es decir, no estoy tampoco del todo seguro, me estoy definiendo entre eso y ser bisexual.

Le conté que de chico sufría por muchas cosas, que me sentía realmente satisfecho con mi crecimiento porque –pese a que no recibí ayuda y tampoco nunca la pedí- superé muchas problemas personales, que si ella lo supo siempre pienso que podría haberse acercado a mí a hablar del tema porque yo no me animaba a hacerlo y por eso me guardé y sufrí muchas cosas (no se las reproché, solo le dije que me parecía eso, porque yo creo que la forma en que me crió mi mamá está indiscutible porque en gran parte gracias a ella soy quien soy y me siento bien como me siento… me dijo que últimamente lo estaba viendo así en mí, que yo estoy muy tranquilo con mi forma de ser).

También le hablé de que tuve novia alguna vez. Que esa chica que había visto durante varios años de mi vida a mi lado (Daiana, y con quien más de una vez me habría molestado en que éramos novios, incluso antes de que lo fuéramos) había sido el gran amor de mi vida, como alguna vez me contó que tuvo el suyo (y no fue mi papá, sino un novio que le duró 8 años) y también que lo tuvo mi hermano en su momento.

Entre todo también me dijo que una vez estaba hablando con mi hermano sobre mí (en medio del quilombo que se armó con la separación de mis padres) y él le dijo “hay algo que vos no sabés de Alexis y que yo sí”. Pero mamá no insistió para que le dijera suponiendo que se trataba sobre mi orientación sexual (de todas formas –y me lo preguntó- yo todavía no he hablado con mi hermano).


Y así es como siento que dí el gran paso para salir del armario. Mi idea era en un principio hablarlo cuando compartiéramos una cena mis padres y yo, pero todavía eso no se dio (cosa que sé que está mal por parte de mi papá por no tomarse el tiempo, aunque sea a solas, de pasar conmigo, y ser yo quien tiene que buscar ese momento – cosa que tengo pensada hacer). Después dije que sería mejor contarle primero a mi papá, porque si bien con el tengo menos trato, sería mas fácil decirle porque no me interesaría tanto su respuesta (además de creer que le va a ser indiferente para él después de que se lo cuente, aunque mamá cree que no – pero igual hablar no va a ser fácil, porque de por sí con papá hablo de muy pocas cosas); y después hablaría con mamá, que era con quien mas me interesaba que supiera, y a quien por sobre todo le quería confiar esto que ya no era una carga en mi vida, sino el estilo de vida que había asumido tomar.

Pero ya está, y estoy contento de haberlo hecho. Le dije que cuando quiera, que me pregunte sobre el asunto, o sobre lo que quiera, que yo no voy a responderle mal, que hoy en día quiero que ella sepa más sobre mí y me conozca más todavía. Ella dice que no le gusta ser como otras madres “metidas” que observan, vigilan y controlan a sus hijos a todo momento; yo le dije que le gradezco por ser así, me encanta, pero también se siente cierta molestia porque reconozco que tiene derecho a saber de mí lo que quiera, que con gusto lo quiero compartir con ella (hoy en día mas que nunca).
(No mueran de envidia, lo sé, tengo una madre muy comprensiva).

Ya lo saben, de acá de Ciudad1, gran parte de mis amigos (creo que de los que me interesa que sepan, no me queda a quien contarle) y ahora también mi mamá (el primer familiar que sumo a esta lista de los que estoy tachando al contarles… -chan chan chan- La Verdad… jeje).

Ni novio, ni amigo

on 14:34

Dejo el siguiente post (que ya estaba publicado en mi viejo blog) para dar una idea de una persona que es importante, y de la que próximamente voy a estar contando algo. Su nombre es Franco. El post fue publicado el día: sábado 19 de julio de 2008
En color azúl dejo destacado lo más importante para quien no quiera leer todo el post, que contiene demasiados detalles quizás, para el punto en cuestión.
En noviembre del 2007 uno de mis contactos me había pasado su msn para chatear y ver si me animaba con él ir a la fiesta gay tan popular que se anunciaba venir. Yo estaba renegado en no ir a esa fiesta, pero acepté conocerlo por chat para no ser yo "descortés". La verdad que conocer gente no es mi mejor materia, y soy un tanto torpe para dar una primera impresión.

Su nombre es Franco. No parecía nada fuera de lo normal. Conversamos, y entendió que yo no quisiera ir a la fiesta. Me sacaba temas de conversacion a los que no aportaba mucha fluidez, pero eso es parte de mi torpeza. Ademas, en esa época yo estaba confundido sobre mi orientación sexual y no era facil hablar con quien me conocía como bisexual.

No pasó a ser nadie importante hasta unos meses despues. En febrero, una noche nos encontramos en mi departamente conectados al msn desde mi pc Santiago, Ariel y yo. En una de esas, deciden hablarle a Franco. Chistes van y vienen. Nos divertíamos bastante. Entonces Franco propuso de juntarnos los cuatro para seguir conversando y concoernos en persona. Al mismo tiempo estabamos conociendo a Santiago, era la primera vez que nos juntabamos con él esa misma noche, pero parecía ser buena onda y si bien se perseguía un poco por estar comenzando una vida oculta desde su lado homosexual, no ejerció mucha resistencia tampoco para empezar a conocer gente y juntarse con Ariel y conmigo.

Nos juntamos los cuatro y fuimos a tomar algo a una confitería. Jugamos al pool y nos divertimos mucho. Al principio a Ariel no le calló muy bien Franco, pero de regreso de la confitería, conversando en mi casa, cambió de parecer. Tocamos muchos temas y entre ellos las experiencias sexuales de cada uno. Franco nos contaba que durante el año pasado había sido un chico totalmente diferente, que tenía mucho sexo y vivía de joda en joda, no estudiaba y apenas había conseguido un trabajo en los últimos meses del año para estabilizarse. Ahora estaba mas controlado según nos contaba.

Charla va, charla viene... las horas pasaban, y la noche ya se había convertido en madrugada, y empezaba a ser mañana. Ya estabamos cansados. Entonces Ariel propuso que subiera a mi departamente (que consiste en una pieza y un baño nomas - espacio reducido) un colchon para que descansáramos. Yo sabía que podía ser parte de un plan suyo para tener acercamiento a Santiago, porque era mas que claro que tenía sus intereses puestos en él.

Subí el colchón, bajé la persiana... y a dormir. En el colchón del piso habían quedado durmiendo Santiago y Ariel, y en mi cama estábamos Franco y yo. Mientras habíamos conversado con él yo no pensaba mas que era un chico simpático y un poco lindo. Luego, cuando lo conocimos esa noche me agradó un poco mas. En ese momento, tenerlo al lado mio en la misma cama, me produjo una sensación de atracción importante. Estabamos durmiendo uno atras del otro, mi espalda contra la pared, y compartíamos la almohada. Quería acercame un poco mas, rosar nuestros cuerpos, que sienta que me despertaba atracción, pero al mismo tiempo no quería que se diera cuenta, porque no podía ocurrir nada raro ahí, porque al lado estaban en el colchón Santiago y Ariel. Entonces, guardé mis ganas de tocarlo, y dormí despues de pensar un rato.

Mas tarde, siento que el se venía sobre mi. Entonces, pensando en que se encontraba dormido, me hice para atras. Pero siguió acercándose a mí, y yo ya estaba contra la pared. Era obvio que se estaba refregando en mi cuerpo. Mi corazón latía fuerte. Me sentía nervioso, pero al mismo tiempo me gustaba como estaba actuando. Quería apoyar mi mano en su cintura pero no me animaba. No entendía por que me sentía tan confundido. Entonces, toma mi mano y la pone sobre su pelvis. Y empiezo a acariciarlo, y él a mí. Gira, de modo que queda mirándome, y nos besamos, y nos acariciámos. Fue un momento muy lindo. Ademas divertido porque debíamos guardar silencio para que no se despierten los chicos. Por ahí Ariel agarraba el celular y veía si tenía un mensaje, y yo pensé que ya había escuchado nuestros "chupeteos", pero no. Entonces con Franco disfrutamos de unos "mimos" que se pronlongaron y se repitieron a lo largo de esa mañana.

Yo no suelo entregarme tan facilmente a una persona, pero de algún modo me tenía atrapado. Me había entregado a ese tierno e intenso momento y sentía que no quería que se aleje de mí. Seguimos viendonos en los siguientes días. Cada 6 dias, nos vimos 3 veces. Las 3 veces repetimos esas caricias que habían hecho para mí una nueva experiencia en el contacto sexual con otro hombre (que me gustaba mucho mas que mis relaciones pasadas de sexo a las que no había sabido esquivar).

Pasó un tiempo, y vino a casa de nuevo. Luego de un tiempo, regresó nuevamente. Ambas veces no ocurrió nada. Y es que no teníamos mucha comunicación para hablar de lo nuestro, de nuestra relación y de lo que queríamos tener.
Una vez me dijo que uno de sus colegas del trabajo le dijo que descubrió que él era gay. Mas tarde me dijo que ese colega gustaba de él, pero el no quería tener nada con ese chico según me dijo. Luego me cuenta que este compañero le dió un beso, que él no supo esquivar. Yo me sentía realmente mal, pero estaba confundido, porque no podía reclamarle nada, porque no hablabamos y no sabíamos que queríamos del otro. No era mi novio, no podía hacer nada contra él. Entonces tomé mas distancia. Me dí cuenta que a él le gustaba su compañero. Según me contaba luego de eso no ocurrió mas nada.

Él me tenía mucha confianza, así que seguíamos hablando, yo lo seguía escuchando porque sufría de muchas depresiones, pero aún así me costaba ser sólo un amigo para él.
En un momento me dijo que estaba confundido y que no sabía si sentía algo por una compañera del instituto donde estudia (encima el se considera unicamente gay, no bisexual como yo). Yo no entendía nada, sólo me sentía mal. Y sentía que no podía decirle nada, y es que no quería actuar de una forma "descubicada". Creo que me equivoqué, si, creo que sí.
Y así fue lo nuestro en mayo. A fin de este mes, hablando y chisteando un poco, me dice que ya tenía un chico con quien tener sus cosillas. Entonces a mi la cara de chiste se me fue, pero esta conversación era por internet, y no había webcam que demostrara mi gesto. Él enseguida se desconectó para escapar de tener que darme explicaciones que yo jamás le reclamé.

En la segunda quincena de junio me llama y me dice que hace dos semanas estaba de novio. Que se sentía mal y avergonzado porque no me había contado antes, pero sentía que me tenía que contar. Sin embargo, a mí me costaba saber que ya no tenía mas oportunidad de nada.

Mi relación con él ahora se limita a una amistad basada en mucha confianza. Hace poco tiempo él estuvo acá y me contó lo que estaba haciendo, me contó de su trabajo y sus estudios, de que andaba bien con su novio, que se sentía mal porque se había peleado con un amigo de él que parece está celoso de que tenga novio. Y yo, a todo esto, sólo escuchando y aconsejando, siendo totalmente imparcial a toda la historia que tuvimos, que fue importante para mí, pero que ya no tiene lugar en la historia de ahora. Todas las explicaciones, las charlas y las aclaraciones que quedaron pendientes... no se concretaron y ya no quedan oportunidades para que se concreten. Entonces, me quedo con otra experiencia mas, de sentir algo por alguien, y dejar todo en un paquete con un envoltorío muy lindo, pero hueco en su interior.

Ahora no quiero apresurarme a conocer a nadie. Nunca tuve prisa en eso, y sólo quiero que las cosas se den. Lamento no haber actuado de otra forma, para que no se me escape la oportunidad de estar con la persona con la que parecía pasar algo interesante, pero lo dejo como una lección aprendida.
Ser amigo de él no es tan fácil, porque me sigue gustando, pero sigo encontrando ciertas cosas en él que no comprendo y no me gustán, pero que no tienen importancia a la hora de ver que es alguien especial para mí. Como no tenemos tanta comunicación, no es dificil seguir adelante y hacer de la mía.

Ojalá no tarde mucho en llegar alguien con quien compartir algo realmente lindo, porque no busco nada ligero y pasajero.

Superación

on 19:33

[continúa de: IPOO, una pidra en el camino]

Hice nuevamente la materia IPOO. Cursé, hice los parciales (aunque me habían salido mejor el año pasado). Pero... chan, chan, chan... Llegaron los exámenes en laboratorio. Y ahí me empezó el miedo de nuevo. Era pasar por la misma situación de antes.

A mí me cuesta integrarme en un grupo (de estudiantes, de gente... cualquier grupo de personas). Pero sobre la mitad de la cursada me hice amigo de una chica re piola. Además, como varias cosas las tenía sabida (en sí, toda la materia, por haberla cursado una vez el año pasado y haber rendido -aunque desaprobado- dos veces el exámen libre que es toooda la materia) le daba una mano a mi amiga para que no se quede, porque veía que le costaba, pero se esforzaba. Y con ella, se sumaron al "grupito", algunos amigos de ella. Entonces eramos Belén (mi amiga), una amiga de Belén, un amigo de Belén (que está lindo, y cruzo los dedos por que sea gay... jaja), un amigo de la amiga de Belén (al fin de cuentas, amigo... que tambien está re lindo el hdp, y tambien tengo esperanzas de que sea - aunque mas ganas que esperanzas, jjaja) y, por último pero no menos importante, yo. Rara vez estábamos todos juntos -de hecho, nunca ocurrió creo-. Siempre alguien faltaba, pero la pasabamos bien en la uni conversando un poco (antes que estar sólo, como me habia tocado al principio, seguro que mucho mejor).

Bueno. Hice el primer exámen en laboratorio y... mallll. La re bronca. Miré la nota el 26 de noviembre pasado, que la habían subido a internet. Me sentía re mal. No podía ser que estuviese comentiendo el mismo estúpido error que el año pasado. La misma fecha del año pasado me había enterado tambien que desaprobaba el 1º laboratorio (me acuerdo, porque es el mismo día que el cumpleaños de mi amigo Ariel). Era como una película donde se repetían los sucesos, y de ser así ya sabía lo que me esperaba.
Entonces debía rendir el segundo laboratorio, y despues el recuperatorio del primero (y aprobar ambos porque sino perdía la materia, me atrazaba otro año más, pero esta vez sin ninguna materia extra... ya había terminado con Inglés y con Análisis).

Si, si. Inglés la promocioné, en este nivel como en los dos anteriores que hice. Es decir, que por buenas calificaciones, se me acredita la condición de cursado y aprobado de la materia. Pero como digo, para mí inglés es fácil (además el curso es básico, no avanzado). Ánalisis Matemático habia conseguido cursarla antes de lo esperado (sin llegar siquiera a alguno de los recuperatorios). Y no solo eso, sino que tambien la promocioné, aunque esta promoción no me dá automáticamente la condición de materia aprobada, sino que antes (en vez de rendir un exámen final) rindo un coloquio (un final pero con menos temas). Lo feo de este coloquio es que se rinde en dos instancias: la primera con fecha fija (me toca el 16 de diciembre, ahora pronto), y la segunda a elección; lo bueno es que los temas a rendir se dividen a la mitad.



Y entonces... ¿IPOO?. Ocurrió lo siguiente. Yo casi en estado de shock porque debía aprobar obligadamente la materia para no atrazarme otro año. Esto implicaba muchos pensamientos en mi mente. Me estaba sintiendo inferior, que no podía aprobar una materia que si bien conocía los contenidos, no podía aplicarlos en ese exámen, y no podía culpar a nadie mas que a mí mismo. Estaba sintiendo que defraudaba a mis padres (pese a que ellos son muy comprensivos conmigo y no me presionan en lo absoluto) porque ellos "se juegan" para pagarme los estudios y que yo pueda estar en Ciudad2 con todas las comodidades y todo lo necesario para estudiar. Y a este paso seguía prolongandose el tiempo que me iba a tomar recibirme, estando todavía en los inicios de la carrera.

Pero no tenía nada que hacer, solámente enfrentar lo que me tocaba, intentando dar lo mejor de mí. Estuve estudiando, pero poco, porque como dije, las cosas las sé (entre tanto y tanto que lo estudié), pero la cuestión, el punto decisivo, lo daba ese momento, el momento en que yo tenga que rendir, cuando me encuentro frente a la computadora y tengo que tipear caracteres, tengo que leer el enunciado y analizar todo lo que me pide que haga, y hacerlo en el orden y de la forma adecuados.

Jueves 4 de diciembre, 2008. Fecha del segundo exámen en laboratorio de IPOO. Nos pidieron llegar más temprano a los que habíamos desaprobado el primer laboratorio, para darnos la opcion de rendir en un exámen más largo el segundo laboratorio y el recuperatorio del primero al mismo tiempo.
Minutos antes... Me había acostado a las 13 hs. Estaba cansado. Vengo mal dormido ultimamente (cosa frecuente en mí). Puse la alarma para despertarme 20 minutos antes de tener que irme a la universidad a rendir. Quien sabe cómo fue que apagué la alarme, dormido y todo, y seguí durmiendo. Por suerte tenía el recordatorio del celular para devolver un libro de la biblioteca, que con un leve sonido me despertó. Oh my God! You are wonderful.
Volviendo. Estábamos por entrar a rendir y teníamos que decidir si rendir todo junto. Con mis amigas nos miramos... y bue, tirémonos por rendir todo junto de una y que sea lo que tenga que ser (aprobar implicaba cursar la materia, desaprobar implicaba perderla - y todas las consecuencias). Estaba ahí dentro. Algo ocurrió. No estaba nervioso. Estaba haciendo las cosas despacio, tranquilo y con cuidado. Es como que de tanto haber rendido los laboratorios, y de tan preparado a lo peor que se puedese venir (perder la materia y atrazarme un año más, como ya me había ocurrido antes) me dejo mosqueado y sin preocupación alguna al respecto. Entonces... rendí y el exámen y APROBÉ. No podía creerlo. Salí temprano de rendir, así que corrigieron enseguida mi exámen y me dieron el aprobado. Y con eso la aprobación de la materia!!!.
Hoy soy el estudiante mas feliz!.


Entonces ahora siento que me superé. Superé ese miedo, superé el exámen de laboratorio, superé la materia IPOO que tanto me trabó. También me superé en el hecho que me hice de amigos en el curso de la materia IPOO. Y si mis amigas aprueban (ojalá que sí) ya sabemos que el año que viene seguimos juntos en la carrera (ojalá, porque sino... a hacer amigos de nuevo).

Al fin de cuentas, siento que las cosas salieron bien, y en su correcto orden. Pero mientras uno tiene todo en juego y sabe que tiene que dar lo mejor de uno, no se dá cuenta o no le dá importancia a eso porque sólo quiere que las cosas salgan bien, al menos.
Pero atrazarme un año en la carrera por esta bendita materia (que ya digo, para mí está mal que en el plan de estudio una materia interrumpa todo un año de estudio universitario) -y pese a las insistidas veces que intenté rendir libre- me permitió darme ciertas libertades durante el principio de año para abrirme a este mundo en el que me inicié con mi lado homosexual. Tambien me descoloqué un poco de los parámetros normales y me puse muy fiestero, salía mucho con amigos y perdí mucho el tiempo. Pero lo necesitaba, aunque en ese momento no podía justificarlo así, hasta ahora que todo salió bien. Además, durante la segunda vez que cursé IPOO, me hice amigo de este grupo de chicos, que si bien falta más todavía por conocernos, me alivió mucho las tardes en que tuvimos que escuchar hablar a la profesora exponiendo cada clase; además de tener con quien intercambiar dudas y estudiar mas o menos de a dos a través de internet. A mi eso me sirvió y me ayudó mucho. (Y es que los chicos del año pasado con los que hacía la carrera, me estaban sacando de quisio, y por ínfimas cosas ya me alteraban y no quería verlos, quería alejarme un tiempo... aunque ahora puedo decir que estuvo bueno el tiempo que estuvimos juntos).
Entonces, no me arrepiento de nada, y tengo la tranquilidad que empiezo el año que viene con el segundo año de la carrera. Nunca creí que juntaría tantas ganas de seguir progresando con la carrera, pero atrazarme un año consiguió eso de mí.
Ahora solamente quiero que mis amigas aprueben tambien, ¡quiero que sigamos todos juntos!.

Ahhh.. Alivio. Superación. ¡Que satisfacción!

Cori