Cisgénero

on 19:58

Un par de post anteriores yo hablaba de lo que es la identidad de género y cómo me había afectado a mí el hecho de no coincidir esa identidad con mi sexo biológico. Tambien hice mención que esa situación cambió, por lo que ahora soy cisgénero. Se trata de un nuevo término que acabo de leer...
No suele ser propio que alguien indique que este chico o esta chica son cisgénero o cisexual, parece obvio que la diferencia la debemos señalar en el transexual, como si este no tuviese trabas suficientes en su proceso de cambio.
El término cisgénero o cisexual apela a la identidad de género de una persona, como lo hace la transexualidad. Es decir, que una persona heterosexual puede ser cisgénero o transgénero, así como lo podría ser una persona homosexual.
Fuente: Shangay.

El tiempo

on 19:30

Dicen que el tiempo pasa rápido cuando te diviertes.
Pero también pasa rápido cuando estás más viejo.

Atrapada en un cuerpo de hombre

on 6:38

Cada vez que me encuentro nuevamente con el concepto de identidad de género se me vienen ciertos recuerdos lejanos. No es algo que ocurra seguido, pero de vez en cuando aparece en televisión una explicación del concepto, o veo en Internet que alguien cuenta su experiencia en primera persona.
Es sabido que como humanidad tememos a lo desconocido, y en el afán de querer conocerlo todo tenemos que ponerle un nombre, una etiqueta, una clasificación, y así sentirnos un poco más tranquilos y menos temerosos. Es una práctica que no considero mala, aunque usada de mala forma o de manera extrema sí puede tener sus malas consecuencias. Y pienso en todo esto porque hace algunos años (una década y un poco más) estos conceptos no existían... o por lo menos no estaban en boca de la sociedad tan abiertamente. Hoy los medios de comunicación (sobre todo Internet) masifican la información de manera increíble, y hay palabras o ideas que hasta alcanzan a ser moda y se utilizan en cualquier contexto.
En fin. El punto de todo esto es que yo antes no sabía de identidad de género. De hecho, en su momento apenas sabía de la homosexualidad. Cuando me sentía mal conmigo mismo porque me gustaban los chicos (chicos de mi edad que eran varones como yo) me sentía terriblemente mal y no podía manifestar mi sufrimiento y todo se hacía más terrible. Sin embargo, recuerdo tambien otro sentimiento que me hacía sentir culpa por mi manera de ser: el sentimiento de ser una mujer atrapada en el cuerpo de un hombre. Ha pasado tanto tiempo que apenas puedo hablar de ello como una experiencia vivida en carne propia, porque ya no lo siento así. Pero recuerdo que así me sentía, y así me sentí por mucho tiempo. Debo decir que en aquella época yo era muy chico, previo a la etapa de la adolescencia, pero sentía que era una certeza, una de las pocas cosas sobre las que no sentía duda, más sí me causaba mucha vergüenza.
Hablar de esto me provoca una mezcla de sentimientos. Las veces que he recordado esto he sentido en primer lugar vergüenza y/o culpa. Pero desde la distancia del tiempo transcurrido, tambien siento pena por haber atravesado todo ese dolor tan solo.
Me he llegado a preguntar dónde quedó ese sentimiento. No es que quiera volver a experimentarlo, pero es algo que me identificaba, que lo sentía parte de mí y que de repente ya no estuvo más. En parte siento que maté esa parte de mí cuando empecé a reprimir muchos aspectos personales porque sentía que me alejaban de la posibilidad de ser aceptado por los demás (un miedo que nunca me dejó en paz). Pero es imposible "matar" la esencia de uno, por eso es que me pregunto a dónde fué a parar.
Para terminar, puedo decir que reprimir los aspectos de mi personalidad nunca me ha dado la seguridad ni la aceptación que yo buscaba frente a los demás. Hoy todavía me persiguen los miedos pero hoy tengo la tranquilidad de aceptarme como soy, aunque con algunas batallas internas.

Soledad para re-encotnrarme conmigo mismo

on 7:05

Se siente algo de soledad. Hace más de 6 meses que estoy de novio. Por fín encontré el amor... o mejor dicho, por fin me encontró! Pero resulta que mi amado se fue de viaje y por 10 días tengo que sobrevivir a su ausencia. Pensé que sería más terrorífico, temía deprimirme. Pero no, simplemente lo extraño. Los días están algo vacíos y nada es tan divertido y emocionante que cuando estoy con él.

De todas formas, esta época me viene bien para sentarme a estudiar. Pronto debo rendir un exámen, antes de empezar con las clases habitualmente. Además puedo dedicarme a hacer algunas tareas que tengo pendientes en casa y ver a alguno de mis amigos. Es cierto, tener novio consume mucho tiempo; la relación entre dos personas que se quieren se vuelve tan cálida que se quiere exprimir cada segundo que puedan pasar juntos. Y afortunadamente él puede pasar en mi casa varios días, ahora que vivo "solo" (relativamente, porque la casa de mi madre está detrás de la mía).

Ansío el momento en que él regrese, en tenerlo conmigo como fue hace pocos días atrás. Sin embargo, he tenido miedo tambien, porque la vez anterior que él tuvo que viajar, en esos días que no estuvimos juntos se creó una gran distancia sentimental, algo ilógica, pero que yo me atrevo a justificar que es porque no sabemos estar separados. Aquella vez, llevó tiempo y esfuerzo reconciliarnos, y reconocer que es característico de los dos llegar a ese punto, si mantenemos cierto orgullo que genera ese vacío entre los dos.
Fue algo que conversamos antes de que él partiera. Pero me dijo que esta vez no sería así, que cuando volviera estaría todo bien. Incluso dijo que mientras estuviera de viaje, me escribiría todos los días.

El día anterior a irse empezó muy bien, nos divertíamos. Pero en cierto momento se generó un silencio de su parte, que me atemorizó. Tardó varios minutos en decirme qué le ocurría. Yo me sentía abatido por su partida, pero si ese era el sentimiento que tenía debía compartirlo. Y por fin habló. Y yo le hablé.
Me dió mucha ternura saber que no quería viajar. Yo tampoco quería que se fuera de mi lado, pero era algo más que sabido, por lo que no lo expresé en palabras... solamente le dí el ánimo para que hiciera este viaje que necesitaba para completar sus estudios.

Es raro encontrarme solo entre las paredes de mi casa. Es raro saber que no lo voy a encontrar disponible en internet o en su celular, para buscar una oportunidad de verlo. Es increible que mi vida cambiara tanto cuando lo conocí. Pero ahora, en este tiempo de soledad, intento tomarme tiempo para mí mismo, para re-encontrarme y saber donde estoy parado. Mi vida sigue, y sé que con esta relación amorosa he dejado de lado muchas cosas que ahora debo retomar, y debo aprender a hacerlo a la par de mi relación con mi amado.
Esto lo tomo como una gran experiencia y una prueba del amor que los dos nos tenemos para que siga creciendo nuestra relación.

Quiero aprender de futbol!

on 3:45

Alguna vez tuve un grupo de amigos con el que compartía muchas cosas, prácticamente todo durante todo el día, todos los días. Estaba bueno porque estabamos siempre juntos.
Hoy por hoy (y hace unos años ya) estoy yo solo, no comparto cosas así con nadie. Será por eso que ancío tanto en conocer a alguien con quien "pegar muy buena onda" y volverme así de inseparable para no tener que luchar para compartir cosas con alguien, siendo que tengo tendencia a aislarme y complicaciones para relacionarme con la gente en general.

Sé que preocuparme mucho por el asunto no es forma de resolverlo, pero pongo mi empeño en intentar distintas cosas y tratar de "encajar" entre los demás. Ahora se me metió en la cabeza que quiero aprender de futbol. Así es, nunca me interesó, nunca lo ví necesario, nunca despertó una pasión en mí (salvo en los mundiales). Pero soy duro para aprender cosas nuevas y no me las arreglo nada bien solito, así que acá ando, tratando de entender como funcionan los torneos de futbol nacionales, los partidos importantes, las fechas, los jugadores, los puntos. ¡Es un caos para mí entenderlo solito! Me resulta más facil la matemática y la programación. Porque encima no tengo a nadie de confianza que me puede orientar.

Ojalá pueda conseguir algún fanático (que esté dotado de mucha paciencia) para enseñarme las bases de esta pasión argentina que está siempre en boca de todos y es un tema de conversación elemental, sobretodo en el diálogo de los grupos masculinos. Tampoco voy a convertirme en "el futbolero", pero me gustaría estar al tanto y poder tener una opinión.
Convengamos que me está pasando no solo con el futbol, sino tambien con la música y la política. Quiero dejar de ser una persona muy particular en sus gustos e intereses, y abrirme al interés popular... Todo con el fin de tener un canal de incersión en las conversaciones diarias. Lo sé, estoy desesperado.

No es una opción

on 0:00

Ser homosexual no es una opción. Siempre creo que es importante recordarlo, porque cuando he contado sobre mi sexualidad me han dicho "si es lo que vos querés, me parece bien". Y siempre aclaro que no es así, yo no elegí serlo pero sí elijo reconocerlo y ser feliz con eso.

Este es un video muy instructivo y claro.

Decidiendo sobre la continuidad del blog

on 1:46

Me siento raro respecto a este blog. Ahora no siento tantos deseos por continuar con él. Me replanteo lo que obtengo al escribir en él y la dedicación que quiero poner en esto.

¿Con qué fines inicié este blog?
Había leído otros blogs personales de chicos gays y me pareció algo genial. Una buena forma de expresión y tambien de comunicar algo a un grupo de gente interesada al respecto, que tienen la opción de hacerte una devolución de lo que uno expone.
Hubo épocas donde recibí comentarios de gente que se sentía identificada por mis posts (o "entradas") y me pareció algo postivo para quienes están del otro lado, más allá del beneficio que siento al desahogarme escribiendo. Últimamente no ha sido tan así, quizás sea por los tópicos que trato a diferencia de épocas anteriores, quizas solo es algo que ocurre inevitablemente sólo porque sí. Me he mudado y ahora que me instalé en casa, con posibilidad de conectarme frecuentemente, he escrito relativamente seguido aunque ya no veo mucha respuesta de los "supuestos" lectores.
Esto no es una cuestión de marketing, yo tampoco anduve publicitando mi blog en otros lugares como para que se convierta en el más leído; pero es un gran aliento recibir mensajes de quienes siguen el blog de uno.
Y ese feedback con los lectores es gustoso. De hecho, uno los objetivos al escribir mi blog era dar a conocer un poco de mi vida y mis pensamientos, recibir opiniones y de a poco ir formando amistades con quienes compartir algo, aunque sea a traves de e-mails o chat. He conseguido un poco de eso, pero todavía quiero un poco más y ya no veo este un medio que me lo haga tan facil como esperaba en un principio.
Siento que en este afán de querer conocer gente (hacer que usuarios de internet me conozcan y se animen a comunicarse conmigo) y hacer "ciber-amigos" convertí este blog en una carta de presentación y un cuento de lo que va ocurriendo en mi vida, pero sin enfocarme mucho que tambien quiero escribir para mí. Al contar cosas que me suceden, soy muy entusiasta de dar lujo de detalles y exponer todo tal cuál fue, y puedo suponer que no siempre es facil captar la idea general para algunos lectores que quizás no me han seguido con frecuencia o simplemente quienes se pierden en mi (quizás entorpecida) narración. Pero siento que ahora necesito escribirlo para mí, de manera personal y reflexiva, sin pensar en querer explicar todo para que lo entienda alguien más.
Como si fuera poco, no me alienta el hecho de que los pocos blogs que me gustan seguir no continuan con la frecuencia con la que me gustaría tener novedades de ellos, puesto que son inspiración y aliento para animarme a seguir con esto, que si bien lo que hago por gusto personal implica cierta dedicación con la que quiero sentir satisfacción.

¿Y si pruebo con un diario íntimo?
A mi amigo Esteban le recomendó su psicólogo empezar a escribir en un cuaderno lo que iba ocurriendo en su vida y las reflexiones que iba haciendo, para aclarar sus pensamientos y todo ese rollo emocional por el que atravesó hace menos de un mes.
Siempre me gustó eso de escribir en un diario. Lo hice varias veces de chico. No siempre tuve constancia (algo así como con el blog), pero lo hice. Y releer lo escrito lo considero muy provechoso, para reflexionar, analizar, sacar conclusiones y visualizar el progreso que uno tiene en su vida, a nivel personal. Saber que ahora Esteban escribe de esa forma tan personal, me remueve las ganas de querer hacerlo.
Muchas veces ocupo mi mente sin querer hacerlo con pensamientos o "sueños despierto" que me quitan tiempo de descanso cuando me dispongo a dormir en la noche. Quizas es parte de toda la actividad emocional que necesito expresar. (A veces pienso que me gustaría escribir historias sobre todo lo que imagino, pero si doy un mínimo intento de llevarlo a cabo es como que me quedo en blanco y siento que no podría transmitirlo de la misma forma en que lo sentí al tenerlo en mi mente).
Hasta hace no mucho tuve un diario intimo virtual, usando un blog privado para escribir lo que ocurria en ciertas circunstancias, ciertos días especiales. No tuve mucha continuidad para escribir, pero redacté varias cosas en determinadas ocasiones. De todas formas, ahora siento que me gustaría intentarlo en papel, como si fuera diferente de transmitir, como si cambiara la fluidez de las palabras y el sabor que se tiene al leer esos textos personales; es raro pensarlo así, porque yo siempre prefiero conservar mis cosas personales en computadora por sobre elementos físicos, porque es mas facil de "esconder", de mantenerlo privado y de ser transportado.

No sé que hacer. Tampoco creo que tome una impulsiva decisión que defina el cierre o la continuidad de este blog. Pero siento que es un momento para ponerme a pensar en la forma en que voy a dedicarme a expresar todo lo que me pasa y que necesito que desemboque en palabras.
Como siempre, acepto sugerencias y opiniones.

Mis dificultades en esta relación

on 23:34

Hoy tuvimos una charla con Agustín. Yo lo ví medio decaído y le pregunté qué le pasaba y me dijo que nada. No me gusta ser incistente en esas cosas, sobretodo cuando sé que la otra persona "se hace rogar" (osea, que quiere que siga preguntando para otorgarse importancia o interés). Entonces, despues de un momento vuelve al tema y solito empieza a hablar.

- ¿Qué me decías? ¿Que qué me pasaba? - Me dijo, volviendo al tema.
- Ah, recien, si. Porque te veo medio caiducho.
- Nada, pasa que a veces siento que estamos muy distanciados. De a momentos perdemos el hilo y no hablamos ni una palabra. No sé por qué.
- Te entiendo, yo tambien siento lo mismo.
- Y es raro, porque a veces está todo bien entre nosotros y a veces pareciera que algunas cosas fallan.
- Si, y no sé por qué es. Eso me preocupa.
- Es como que a veces yo estoy re pila y te veo y estás re callado, con tus preocupaciones. O sino al reves, vos venís re bien hacia mí y yo estoy en otra.
- Pero siendo ese el caso, que puede ser, no es problema de la relación, es que nos encontramos en distintas circunstancias entonces. No habría de qué preocuparse.

Medianamente cerré con el tema diciendo eso, despreocupándolo de la inquietud que compartíamos. Si bien puede que haya algo de razón en eso que yo le decía, fue más que nada un comentario para dejarlo tranquilo. Sin embargo, yo realmente creo que la cosa no viene por ahí. Me cuesta sentirme "en conexión" con Agustín. Pareciera que siempre estamos en distintas sintonías. Pocas veces nos ponemos bajo la misma frecuencia y está todo bien; solamente recuerdo que eso ha sucedido cuando estamos solos.

Un poco me hago cargo de eso, porque personalmente no termino de acomodar en mi cabeza la situación de que tengo novio y es algo que no está mal que quede a la vista de los demás. Es decir, implica un esfuerzo para mí, porque creo que la cosa viene por ahí. Algo muy parecido al "qué dirán" pero no tan así.
Creo que ya lo mencioné, pero tiene que ver con el trato que tenemos en distintas situaciones con distintas personas. En algunos momentos tenemos que ser mas discretos que en otros y debemos aparentar ser amigos únicamente - por ejemplo frente a mi madre o frente a Daiana (ahora que ella sabe que soy gay no habría problema, pero personalmente no me deja tranquilo que lo sepa, y es claro que tiene que ver con lo que ella significa para mí). Entonces, tener que cambiar nuestro trato me confunde y directamente pongo distancia con él, de manera permanente; pero eso no nos ayuda, y sé que lo debo cambiar. Y es que en esta situación, no conseguimos tener un momento para nosotros, estar tranquilos, juntos, compartiendo las caricias, los besos y el cariño que se comparte en la pareja para alimentar nuestra comodidad y placer en la relación.

Por ejemplo, cuando él viene a casa a verme yo no estoy tranquilo, porque sé que mi mamá y mi abuela están constantemente entrando y saliendo de casa, y tengo que remarla. Por ahí veo que de a momentos tiene ganas de abrazarme y quedarse a mi lado, pero yo no permanezco tranquilo y la situación se vuelve tensa.
Entonces, me gustaría poder estar en mi pieza con él tranquilo, por ejemplo, mirar pelis, conversar, besarnos y que todo fluya, pero no es tan facil. Esto me lleva a pensar que si de verdad ahí está el problema y esa es la solución, entonces debería asumir frente a todos que estoy de novio y necesito compartir una relación. Eso implicaría decirle a mi mamá y a mi abuela que Agustín es mi novio y quiero mi espacio para estar con él (pobre mi abuela que ni siquiera se ha enterado que soy gay). Entonces, alcanzar esta supuesta "solución" es una piedra más en el camino.

Aunque tengo ganas de seguir mi relación con él, a veces tengo otras cosas en la cabeza, o estoy compartiendo otras cosas con amigos (sea Daiana o quien fuere) y sé que en ese momento no le doy la importancia que por ahí el espera, por ejemplo, si no le contesto un mensaje cariñoso que me escribe (y que yo creo innecesario de contestar; lo cual puede resultar cruel para él). O en ese momento en que estoy "en otra" ni me molesto en pensar qué hace, o no me dan ganas de juntarme con él si me lo pidiera. Creo que esto se debe a que todavía me cuesta creer que estoy compartiendo algo con alguien, que esa persona se entregó a mí y necesita de mí, mientras que yo sigo conservando mi integridad, mi independencia y no puedo dejar ciertas cosas que hago cuando no estoy con él (o por ejemplo, cuando él aparece en mi casa y yo estoy estudiando, o me dice de salir a pasear).

No sabía todo lo que iba a acarrear para mí entrar en una relación. Pero no me arrepiento, porque de no pasar por esto no iba a saber las tuercas que iba a tener que ajustar. Quiero mejorar todo esto para poder vivir a pleno todos los momentos de mi vida por los que me toque atravezar.

De fuga con Daiana

on 20:19

Ese mismo viernes finalmente salimos con Daiana. Habiamos invitado a un amigo más que no pudo estar presente. Eramos ella y yo. Horas previas ella había leído mi confesión, pero hicimos caso omiso al tema. Fuimos naturales, fuimos nosotros mismos.
Una vez más pude disfrutar de estar con ella, de reirnos de nuestras cosas, hablar nuestros temas, cerrarnos en nuestra burbuja, nuestro entendimiento del que todo el mundo es ajeno, algo que nos encanta compartir y tan bien nos hace (reconocimos explícitamente en cierto momento).

Recuerdo que ese día Agustín me había pedido juntarnos porque quería verme y yo le dije que no justificandome con que al día siguiente me tocaba trabajar (lo cual es pura verdad). Pero cuando Daiana apareció y me pidió salir fue diferente. Con ella no me cuesta decir que sí, al contrario, me divierto mucho con ella (si no me toca ponerme celoso por algún chonguito que tenga cerca), encima pasando un momento a solas, mejor aprovechamos el momento para divertirnos.

Me llegaron varios mensajes de Agustín mientras yo estaba con Daiana. Me llegaba uno, lo leía y seguía conversando con Daiana, no quería interrumpir el momento respondiendo el mensaje de mi novio que aclamaba por mí. Luego se enteró que salí; al día siguiente lo ví y se enojó pero de una manera muy caprichosa, lo cual me molestó. Al verlo hice como que no pasaba nada pero mantuve la distancia que él impuso, hasta que cedió. No me hizo reproches de ningún tipo, simplemente quedó todo bien, pero Esteban me dijo que le molestaba que yo habia salido y sin invitarlo siquiera (pero yo descansaba mi conciencia bajo el pensamiento de que a mi me habian invitado y no podía salir a invitar a quien quiera).

Pero así fue. Y sentí culpa al día siguiente por actuar así: obviar el mensaje de Agustín y seguir conversando con Daiana. Me hace sentir como que la elijo a ella antes que a él. Y tengo varias razones para que sea así. Como fuera, ella es mi amiga y está por encima de muchos, y con ese razonamiento no tengo por qué sentir culpa. Ahora, si tuviera que preguntarme si todavía prefiero algo con ella... prefiero pasar a otro tema.

Daiana lo supo

on 20:03

Me resultó chocante. Escribí mi "gran" confesión sobre mi sexualidad en Facebook para tener que evitar el momento de tener cara a cara a cada uno de mis amigos a los que deseaba que lo supiera, y me viene a pasar esto.
El viernes, cuando lo escribí en la red social, Daiana se encontraba en una sala de maternidad esperando a nuestra amiga que iba a dar a luz. Ella se encargó de avisarme, mensaje que me llegó mientras escribía el post donde contaba mi estado tras haber hecho la publicación en Facebook. Entonces, ella no sabía nada, porque desde aquel lugar no tenía acceso a internet, ni era el momento oportuno para conectarse. Por lo cual me sentía incómodo: yo había hecho pública mi verdad y ella todavía no lo sabía.

Horas despues de haber visto a nuestra amiga dar a luz a su hermoso varoncito, nos despedimos todos y yo me vine a casa. Sorpresivamente aparece ella con la idea de salir a una feria donde queria ir a ver a su primo tocar en una banda de música. Mientras haciamos tiempo hablamos de todo un poco. En un momento ella ingresa a su Facebook. En ese momento empecé a sentir incomodidad, sabía lo que se venía, aunque me hacía el desentendido. Ella miraba notificaciones, estados de sus amigos y en cierto momento entró a mi perfil. Allí estaba, mi gran confesión. Lo lee

-¿Qué? ¿Y eso? -me dice-.
-Algo que tenía que escribir -le contesto-.
-Ah, no sabia.

Luego nos quedamos en un pequeño silencio y comenzamos a hablar de otra cosa, como si no hubiera pasado nada, como si no tuviera importancia (pero sé que la tiene).

Todavía no hemos tenido oportunidad de abordar el tema, pero en algún momento creo que voy a tener que charlar con ella sobre cómo fue este proceso y tratar de que lo adopte como algo natural, aunque para ella pueda sonar descabellado, que no está tan familiarizada con la realidad de los homosexuales.
Que Agustín es mi novio debe estar sospechando, porque me ve mucho con él. De todas formas es increíble cómo elijo conversar con ella cuando estamos los tres presentes en un grupo de amigos. Es que no hay caso, conexión como la que tengo con ella es incomparable... mientras que con Agustín, bueno, se hace lo que se puede.

Declaración final

on 18:22

Me siento raro.
Hace menos de 10 min escribi La Declaración en Facebook. Si, que soy gay.
Me siento raro. (Ah, si, ya lo dije).
Eso deseaba hacerlo hace rato, pero muchas cosas me detenían. Pensar en "con qué cara los miro a los demás ahora" o "así rompo con la imágen que tenían de mí". No se, son puras pelotudeces, pero me enroscaba. Por otro lado, quería hacerlo público para que todos mis contactos tuvieran acceso a ese detalle, porque ni ganas de explicarle a uno por uno cuál es mi situación (basta, eso ya lo hice con los amigos de los que necesité apoyo cuando todavia era un secreto y con mis familia que lo sentía una obligación).
Pero no sé. Me siento un poco tonto al hablar de mi sexualidad. Es cierto que nadie anda aclarando "qué pito toca" por la vida, pero tampoco quiero que me tengan visto como el hetero que no soy.
Sé que no tengo del por qué arrepentirme, pero la sensación es rara. Espero mantener la calma.

[redacción interrumpida, recibo un SMS]

Fuck! Daiana me escribió. El bebé de una amiga que tenemos en común ya nació. Y yo estoy en esta zarta de pelotudeces. Ahora me voy a verlos... Lo choto es saber que yo publiqué esto, me van a ver y ellos todavia no saben nada ¿Cómo me comporto? Ah, cierto, nació el hijo de mi amiga, lo mío no es lo importante.
En fin, este post, improvistamente empezó recién y sorprendentemente termina así y acá. (Mi dia... ¿cómo terminará?).

Papá: misión cumplida

on 20:08

Hace dos años me encargué de hacerle saber a mi mamá sobre mi sexualidad. De esa forma comenzaba con mi trabajo de liberarme de las complicaciones que acarrea ocultar ese lado que en nuestra adolescencia trajo tanta confusión, vergüenza e inquietud.
Me propuse aprender de la homosexualidad, conocerla, familiarizarme, entender de qué se trata, reconocer que es algo natural, que es una característica más de mi persona y no me hace mejor ni peor. Como parte de ese trabajo de aceptación (si se puede resumir con esa palabra) tenía como objetivo hacer saber a mis familiares con mi propia voz y frente a frente lo que yo tenía para decir al respecto, confirmar eso que durante tanto tiempo tuve que ocultar, antes que tuvieran que enterarse por alguien más.

El año pasado tuve la oportunidad de charlar con mi hermano y contarle lo que me pasaba y cómo lo iba madurando.
De ambos tuve buena respuesta. En principio la aceptación y luego todo el apoyo de su parte. Nomás me quedaba un paso por dar: mi padre.

No sé si es el caso de la gran mayoría de gays que desean hablar con su padre, pero sé que un grupo grande tenemos una gran dificultad con esto. Claramente se debe a que él es quien representa (para quienes lo tenemos) la figura masculina que se encuentra en nuestras vidas desde que somos chiquitos y tiene mucho que ver con nuestro crecimiento y las formas que de él adoptamos.

Con mi papá la relación siempre fue distante. En mi familia siempre hubo falta de comunicación, pero desde la separación de mis padres que hubo un cambio positivo y ponemos esfuerzo en revertir eso y tratar de hablar las cosas. Entonces, con mi papá tambien traté de mejorar mi relación aunque no tengamos gustos en común para compartir. De todas formas, en mi vida nunca hablé con él (ni con mi mamá o mi hermano) de un tema que fuera personal, no era a lo que estaba acostumbrado. Sin embargo, yo me propuse hablar de mi sexualidad, así que el paso que me tocó dar fue grande.

Desde enero que venía buscando la situación para poder decirle. En su casa no podía ser porque está su mujer y siempre hay alguien más. Quería que hablaramos solos, frente a frente, nadie más. Lo invité varias veces a salir a tomar algo luego de que cerrara su negocio (comercio, donde trabajo con él) pero no pudo o se le pasó de largo. Pero ayer (martes, día de la mujer - de paso mando un saludo) tuve mi oportunidad: salimos a almorzar, como le especifiqué "solos los dos".
Tenía varias cosas para hablar con él ademas de mi sexualidad. Mi tema lo dejé para el final porque anteriormente había gente en las mesas cercanas del restaurant al que fuimos. Finalmente me tocó hablar. Se lo dije y enseguida me dijo que no tenía problemas, que estaba todo bien. De todas formas hice hincapié, como lo hice las veces anteriores, que conmigo se puede volver a hablar, me pueden preguntar lo que sea, que sé que no es lo más habitual hoy por hoy en la sociedad y por eso quiero darles lugar a conocer.
Listo, por fin lo conseguí.

Ahora me encuentro en una situación particular. Un momento que hace tiempo esperaba. Soy libre, me siento libre, no tengo la carga de decir "tengo que 'cuidarme' porque mis padres no saben nada". No, ya está. Puedo hacer lo que sea (que delate mi sexualidad) que si alguien les cuenta ellos ya lo saben por mí, y en los tres casos tuve una respuesta positiva.
Cuando pensaba sobre el momento de hablar con mi papá pensaba que sería muy facil hacerle saber a todos que soy gay, sin importarme lo que piensen. Todavía lo pienso, algo como una publicación en Facebook. De todas formas, ahora no tengo apuro; el apuro lo tenía por hablar con mi papá y eso ya está. Eso lo dejo para cuando me agarre el raye de querer hacerlo.

Que bueno es sentirse bien y tranquilo con uno mismo.
Oficialmente puedo decir que estoy fuera del armario.

Las cosas con Agustín

on 20:59

Las cosas con Agustín vienen raras. Él está re enganchado conmigo, pero me doy cuenta que yo no tanto con él. Más allá de lo que me atraiga suyo, me resulta confuso la forma de tratarnos que tenemos. Y en esto tiene mucho que ver el hecho de que no estoy acostumbrado a estar en pareja, me resulta raro compartir una estrecha relación con alguien, que difiere con la relación que tengo con los demás dentro de nuestro grupo de amigos.
Cuando estamos en grupo, somos muy distantes entre nosotros, Agustín y yo. Creo que él nomás lo hace por imitar mi forma de actuar; por mi parte, no me gusta estar "en pareja" frente a los ojos de mis amigos porque me hace sentir incómodo, aunque de a poco voy cambiando de idea. De todas formas, si somos 3 (Agustín, otro amigo más y yo) no da como para que nos hagamos caricias y toda la boludez de novios porque es muy incómodo para la otra persona (y para mí tambien). Pero la distancia que impongo con él es excesiva creo.
Y esa distancia que marco en reiteradas ocasiones, en distintos contextos, frente a distintas personas (gente que sabe o de nuestra sexualidad, gente que sabe o no de nuestra relación) ha provocado que yo constantemente actúe de esa manera, incluso cuando estamos solos.

Ayer estuvo de visita en mi casa y me propuso pasar un día del fin de semana en una playa cercana de por acá, solos. La verdad que no me desespero por pasar un día sólo con él, sería raro, sobretodo despues de haber compartido tanto entre amigos, pero a nuestra relación le hace falta. Ojalá pueda recuperar un poco el placer de disfrutar solamente en pareja. Al mismo tiempo quiero ver qué tanto podemos compartir juntos, porque si bien compartimos cosas en común porque yo conozco y entiendo sus gustos e intereses, él no da mucho lugar a conocer los míos, que notablemente son distintos porque vivimos diferentes etapas de nuestras vidas -nomás falta un poco de interés de su parte-.

El contraste con la química que tengo con Daiana
Los pasados días estuve viendo a Daiana y fue divertido. Volver charlar, hablar de nuestras cosas, cosas con las que nadie más hablo, códigos que nosotros solos manejamos... nuestra química sigue siendo especial. Tambien hay cosas que con ella no comparto y trato de enfocarme en eso para marcar una distancia apropiada del pasado que tengo con ella de la amistad que sostenemos hoy. Pero es muy notable la confidencia que podemos tener nosotros, a los ojos de quienes nos observen; como así le pasó a Agustín, quien nos vió conversar sin poder opinar del tema en cuestión (fuera de su conocimiento e interés - porque así es, Agustín y Daiana se conocieron la semana pasada, lo cuál me resultó muy incómodo).
Siento que eso es lo que me falta con Agustín, pero quizás lo pueda conseguir con el tiempo, limando nuestras diferencias y puliendo nuestra relación.

Nació así ¿que se le va a hacer?

on 23:29

Hace un par de horas vi el nuevo videoclip de Lady Gaga. No soy devoto de su estilo ni su peculiaridad por sobre las demás artistas del género pop femenino, sin embargo no dudo en reconocer sus aciertos en cuanto a nivel artístico logrado tanto en sus canciones, como videos y presentaciones en vivo (bueno, en algunos casos, no siempre).
Con su nuevo corte musical, Born This Way, continua dando en la nota que mantiene su éxito y además su calidad. Se trata de un estilo musical menos "psicodélico" o innovador en contraste con las escenas tan originales y atrevidas propias de su estilo en el video de 7 minutos y pico.

Lo que me gusta de señorita Gaga es que desafía constantemente el estilo de la pureza que se suele ver frente a la cámara, revolcando en el lodo su puesta en escena y utilizarlo para ensalsarse de gloria porque al hacerlo no deja lugar a ser desaprobada.
De todas formas, sigo en contra de que la consagren como la diosa del pop, como la ídola number one, el ser más auténtico que se ha puesto frente a una cámara, la grandeza personificada. No me gusta que para ella sean todas flores. Simplemente es una artista, cuyo trabajo es merecedor de tenerse en cuenta por contar la misma historia que los demás, pero de una manera muy propia y particular.



Lo dijo

on 2:40

Si, anoche me lo dijo. No podía creerlo.
"Te amo. Eso es lo que te quería decir este último tiempo, pero me daba vergüenza".
Inmediatamente sonreí y lo abracé. Por dentro sentí el peso de esas palabras, y recordé el respeto que le tengo a esas cinco letras, porque dejaron una marca de fuego en mi vida.
Hoy le dije que yo tambien lo amo. ¿Qué hice? ¿Fui sincero? Siento que desconozco el sentimiento del amor. ¿Será que despues de tanto tiempo de haberlo sentido, o de haber sido correspondido al amor, ya no sé de qué se trata? Como fuere. Lo dije sin saber si es amor lo que siento por él. Sí estoy seguro que lo que siento por él no es el mismo sentimiento que puedo asegurar fue amor la vez anterior (la única), con Daiana. Y es que son dos personas diferentes, la relacion que tengo/tuve con cada uno de ellos es diferente, en mi vida representan algo diferente, y yo soy diferente a lo que fuí la vez anterior.
Lo único que me inquieta es saber si estoy menospreciando al amor (o al amor que le tuve a Daiana) al llamar "amor" a esto que me pasa con Agustín. El resto, será lo que venga con el tiempo.

Picapica

on 0:26

No había prestado mucha atención en una contínua molestía que estaba teniendo sobre mi cuerpo en los últimos días. Pero ayer fue el momento del "click". Estaba en el negocio con mi papá y una molesta comezón en el área pélvica me estaba crispando los nervios. Y tratando de atacar esa molestia sin ser muy evidente se me vino a la cabeza una vieja pesadilla vivida: ladillas.
Así es. Luego de correr al baño a comprobar mis sospechas, pude corroborarlo. Despues de dos años y medio de haber pasado por esto, me toca vivirlo nuevamente. Esos bichitos molestos, piojitos del bello púbico.
En parte siento vergüenza porque me vuelva a pasar esto, pero en parte siento la tranquilidad de que no es la primera vez que me pasa (porque la vez anterior me las tuve que ingeniar para descubrir qué me estaba pasando, cómo se curaba y mantener la calma sin haberselo contado a nadie). Lo feo es que ahora estoy viviendo con mi mamá y mi abuela, y estas cosas -como otras tantas de mi intimidad- se vuelven difíciles para mantenerlas escondidas.

Por otro lado, he pensado en que tengo que hablar con Agustín, mi chico (el chico con el que estoy enroscado ahora, por así decirlo). Él tiene 17 años, es menor que yo. Sé que le quedan muchas cosas por aprender y por vivir (más allá de que es algo evidente teniendo en cuenta su edad). Entonces queria explicarle que me está pasando esto, para informarlo -por si no sabe de qué se trata-, advertirlo si es que le pasa lo mismo sin poder comprenderlo, justificar un freno en nuestras prácticas sexuales y evitarme algún dolor de cabeza si su madre se entera que su hijo tiene ladillas y puede ser culpa mía (porque para la madre está más que claro que yo soy algo más que un amigo).

Arrancando el 2011

on 3:19

Ok, el 2011 ya lleva más de un mes de haber iniciado, pero en mi blog apenas comienza. Cuánto tiempo sin aparecer! Cuántas cosas han pasado! No solo estuve desconectado de la blogósfera, sino de toda la red de Internet en general. Ahora que más o menos las cosas se acomodaron y puedo arrancar el año con las cosas en su lugar puedo organizarme nuevamente el tiempo que dedico a este espacio.

Un resúmen de lo ocurrido últimamente:
- En noviembre terminé de decidirme por venir a estudiar a mi ciudad natal (llamemos Ciudad Cerezo). Hice todo el papelerío necesario para anotarme en la universidad de la ciudad ahora que mi carrera se dicta acá tambien y puedo seguir estudiando tranquilamente (eso fue lo que más me animó: saber que puedo seguir estudiando sin tener que estar generando tanto gasto en una ciudad ajena como es esta otra ciudad donde estaba estudiando -llamemos Ciudad Sauce-).
- En diciembre me preparé para un exámen final el cuál luego me enteré que aprobé con 8/10 (bastante bien). Luego me vine a Ciudad Cerezo, realicé la mudanza y acomodé las cosas. Empezaron mis días acá y bastante bien puedo decir. Estuve disfrutando de las vacaciones con toda la gente que pude ver.
- Apenas empezó enero me metí en una relación sentimental con un chico y ahí vamos. Me resulta muy raro haber llegado a esto, sobretodo porque hace rato que no me pasaba algo así. Voy tranqui, animandome a lo nuevo y disfrutando lo que surge. (Me resulta raro hablar de esto en mi blog siendo que siempre hable desde el lado del solterismo y tambien de la soledad).
- Como había planificado, comencé a trabajar en el negocio de mi papá. Él no es muy buen instructor ni jefe. Nunca me puso condiciones, indicaciones ni limitaciones, así que mas o menos yo fuí quien decidió cómo meterme en ese comercio que él tiene funcionando. Decidí estar en el turno de mañana, permitiéndome en la tarde concretamente “vacacionar” (estar con mis amigos, ver a mi chico, ir a bañarme, etc). Todavía no estoy muy al tanto de cómo atender al público y mi padre no es mi mejor guía así que muy de a poco me estoy haciendo con las herramientas necesarias para poder dar una verdadera ayuda (mientras tanto, la ayuda que brindo trabajando es mínima).
- La convivencia con mi madre y mi abuela ha iniciado. Terminó mi época de “vida de soltero”, en el sentido de que vivía solo y a mi manera, mientras que ahora tuve que re-adaptarme a compartir los espacios con ellas. De todas formas las dificultades no vienen por ese lado, sino que me cuesta a veces dejar pasar ciertos tratos, conversaciones o gestos que me molestan y que no merecen tanta importancia pero de a poco cansan (más que nada viniendo de mi madre, hacia mí y hacia mi abuela). Tampoco me permito mucho hacerme la cabeza con esto porque el tiempo que pase viviendo en esta casa apenas empieza y pienso quedarme al menos hasta que me reciba, así que trataré de que sea lo más ameno posible.

Ahora sí. Inició el año en mi blog tambien. Para mi desfortuna, al volver a conectarme con la blogósfera veo que muchos de los blogs que yo venía siguiendo parece que se han tomado vacaciones tambien, lo cuál me parece estupendo pero no quiero que desaparezcan mucho porque son quienes quiero tener cerca en estos ámbitos, junto con los lectores, comentaristas y ciberamigos =P
Saludos gente!

La ausencia de Ignacio

on 8:41

Hay personas a las que envidio. Personas que brillan con luz propia de una manera muy llamativa. Personas que saben atraer personas, personas que tienen un don para relacionarse, para protagonizar los momentos que comparten con uno mismo, personas que saben hacerse querer. Me encantan este tipo de personas, bueno, resultan ser queribles para muchos. Pero de estas personas, hay algunas que puedo tolerar y otras que no.
Si bien este tipo de personas me atrae mucho por cualidades que yo carezco, todo se hecha a perder cuando en medio de todo eso que puedo admirar encuentro migajas de egocentrismo o aires de superioridad. Eso lo hecha a perder todo, toda esa magia que esa persona podía hacerme sentir. Porque valoro mucho la humildad y aprecio aquel que es de perfil bajo, que no quiere pasar por encima de nadie, que no necesita hablar mas fuerte que el otro para hacerse escuchar.

Ignacio, mi amigo del barrio, ese que fue tan amigo mío, que fue el mas chico del grupo, del que ya hablé en varios post anteriores, que fue el que más consiguió movilizar mis hormonas en plena adolescencia teniendo mis fantasias sexuales puestas en él... Ese mismo, Ignacio.
Hace pocos días fue su cumpleaños. No me faltó un mensaje en Facebook con mis buenos deseos; pero fue un mensaje de compromiso, y no lo disimulé. Ya hace un año que dejamos de hablarnos, que no tenemos trato el uno con el otro; bah, que él cortó el trato con quienes conformaba nuestro grupo (osea, con Daiana, Esteban y Carla tambien). Simplemente dejó de hablarnos, de juntarse con nosotros cuando era posible, de comunicarse absolutamente.

Él es una persona que considero especial. Es bastante terco, torpe, poco audaz... pero es una persona con mucha chispa. Es muy elocuente, muy creativo y siempre inventa cosas para alegrar los momentos. Es imposible no divertirse estando con él. Es alguien que encuentra la forma de entretener, de pasar un buen rato de todos modos. Es algo que yo no soy. Y en el grupo nuestro del barrio (nosotros, los otros cuatro) hemos sentido su ausencia. Pero no hay nada que pudieramos hacer.
Pero pienso en los momentos que hemos pasado de chicos, en las cosas que compartimos, todo lo que nos reímos, todo eso... y siento que lo extraño. E inmediatamente despues siento mucha bronca por extrañarlo. ¿Por qué yo necesitaría de él?. Porque sé que es una persona increíble, aunque no quiera reconocer la falta que le hace a nuestro grupo de toda esa locura divertida que solo él tenía para dar a su manera.
Además de todo, le tengo aprecio como a los otros tres por el hecho de que es como un hermanito (o bueno, algo así) para mí, porque lo vi crecer desde chico y en esas edad yo era un referente para él y me tenía cierta admiración. Pero al crecer, todo eso se perdió y encontró su lugar en su nuevo grupo de amigos, todos muy “cool” y muy “en onda”... así que bueno, allá él.
Tambien cambió en muchos aspectos. Se convirtió en un chico un tanto rebelde, no perfila alguien que se esfuerce por salir adelante, solo le importa andar de fiesta y ser uno de los “populares”. Y todo eso me hace dar bronca, sobretodo esto último.

En fin. A veces, muy de vez en cuando, pienso en él y me doy cuenta que no tengo alguien que le agregué a mi vida eso especial que él tenía para dar. Pero ya está. Y si bien no soy orgulloso por lo general, con él si me siento así, porque no voy a mostrarme menos siendo que en realidad quisiera que él volviera un poco a ser como antes y a compartir más con sus viejos amigos.

Bajo presión de estudiante, parte 2

on 0:24


No es muy divertido hablar de todas estas cosas, pero es lo que me pasa y es lo que quiero expresar, lo que quiero descargar, porque lo llevo conmigo y me pesa. Además, todo esto tiene relación con lo ocurrido hace no muchos días.
Estuve en mi ciudad, de visita por el cumpleaños de mi mamá el mes pasado y horas antes de volverme tuve una particular conversación con mi papá. Él es un tipo bastante callado, sobretodo con su familia (que es con quien menos debió haber sido así), y si habla de algo seriamente es porque en realidad necesitaba decirlo.

Me preguntó por los estudios, cómo me iba llendo – es lo único por lo que pregunta sobre mi vida, despues nunca se entrometió ni nada por el estilo, cosa característica de mis padres, pero lo logran a tal punto de no estar muy al tanto de lo que me pasa, y a veces me gustaría que así fuera. Le contesté que bien, estuve aprobando algunos exámenes, pero bueno, no me resulta facil, que hay días y días.. y todo eso. Luego le dije:

- Estuve conversando con mamá y me contó que le dijiste que vas esperar hasta fin de año para evaluar qué hacer con el negocio – (mi papá trabaja en un comercio que es suyo) -.
- Así es. Las ventas no andan bien y no puedo seguir manteniendo esto. Voy a esperar a fin de año para ver como va la cuestión. Porque encima se viene el verano y es cuando menos venta hay. - Al ver que re-afirmaba lo que me había contado mi mamá me entró verdaderamente la preocupación.
- Pero entonces ¿qué vas a hacer?. - Resulta que desde que antes que yo naciera que tiene ese negocio y no me lo imagino, a su avanzada edad, trabajando de otra cosa.
- Y no sé. Veré que pueda surgir. Me meteré de viajante o no sé. Lo que no me gusta de cerrar el negocio es que es lo único que yo tengo para dejarles mío a vos y a tu hermano. - Y ahí entendí cuán importante es ese local para él, pues es lo único que ha conseguido para dejar a sus hijos como fruto de su esfuerzo de muchos años (teniendo en cuenta que mis padres están divorciados, aunque por suerte mantienen una buena relación).

Entonces le expliqué que me parece perfecto que me contara de la situación. Mis viejos siempre me dijeron que no me iba a faltar nada, que el estudio me lo iban a pagar siempre que pudieran. En años anteriores, nunca habíamos pasado por una crisis económica, a lo sumo ciertos ajustes porque las cosas fueron desmejorando, pero nunca para llegar a este punto; por eso fue que tomé noción de la situación actual y me preocupé. Le dije que si yo tuviera que parar con los estudios, volver un año (o el tiempo que fuere) y trabajar con él, que yo no tendría problemas. Que siento que a veces no sé qué tanto estoy aprovechando la posibilidad de estudiar, pero que saber como vienen las cosas me hace caer en la realidad de que nada es fácil. Creo que si tengo que trabajar con mi papá para ayudar a la parte financiera de mi familia, lo voy a hacer con gusto, además de que no sentiría que estoy siendo una carga (en cuanto a gastos se refiere) sino que, por el contrario, estaría siendo útil y además me ayudaría a motivarme para realmente evaluar la importancia de seguir adelante estudiando para recibirme cuanto antes posible. Si bien nunca pensé en dejar de estudiar, creo que tomar las riendas y cartas en el asunto ante esta dificil situación me haría recapacitar y ayudar a que cuando pueda volver esté más que determinado a terminar de estudiar.

Por lo pronto todo quedó en suspenso. Hasta que no lleguemos a diciembre no se sabe que ocurrirá. Por un lado me gustó la idea de pensar en volver un tiempo con mi familia y tener que trabajar en el negocio de mi papá (como era su idea, para no tener que cerrarlo, mientras el vería qué poder hacer). Me llamó la atención que esta idea me gustó mas de lo que pensé, y es que saber que volvería a estar de nuevo con mi familia me hizo sentir que voy a volver a estar contenido por ellos; si bien viviendo solo no estoy mal (y mi independencia es lo que más rescato de vivir solo) creo que me afecta el estar acá tan poco acompañado. Pero bueno, las cosas no están definidas y no se sabe lo que ocurrirá. El lado malo de no seguir estudiando el año que viene es que dejaría de vivir solo, como dije (que es algo que me gusta mucho), dejaría esta ciudad con las personas que conozco (aunque no veo tan frecuentemente) y me atrazaría todavía más en el estudio (pero sería con una justificada razón).

PD: lo único que me deja tranquilo de que las cosas no cambiarán, es que (mientras siga teniendo acceso de conexión a Internet) me llevo la blogósfera conmigo a donde vaya y siempre voy a poder escribir en mi blog para desahogarme de lo que sea necesario y voy a tener la posibilidad de chatear con los cibernautas (entre ellos lectores y bloggers) con los que me siento muy acompañado y han pasado a ser una parte necesaria para mí.

Bajo presión de estudiante, parte 1

on 9:26

El problema de mi rendimiento académico frente a la carrera universitaria que estoy estudiando no es temática nueva en mi blog, ni es cuestión reciente y me inquieta gradualmente todos los días.

No me considero un mal estudiante, pero me someto bajo la presión de no ser tan responsable y cumplidor como lo he sido en educación primaria y secundaria. Es que siempre me destacaba por mis buenas calificaciones y mi buen rendimiento. Y ahora más que nunca creo que importa el buen rendimiento académico, porque ahora es cuando estoy adquiriendo las herramientas mas importantes que hacen a mi formación como profesional, eso de lo que voy a vivir.
Sin embargo las cosas no son tan fáciles. Y es que con con el inicio de mi etapa como universitario ocurrieron y ocurren muchas otras cosas en paralelo: venir a vivir a una ciudad que poco conocía, vivir solo por primera vez (con las responsabilidades, independencia, ventajas y desventajas que presenta), reconocer y asumir mi orientación sexual, re-descubrirme como persona y reconocerme como adulto... y seguro que hay más que podría enumerar. Y a todo esto, aprendí a relajarme un poco más, a disfrutar más de darme gustos y ser un poco más permisivo, a diferencia de mi forma de ser de cuando era chico, tan estructurado, metódico y cerrado. Creo que por ser tan cerrado al mundo ponía todas mis energías en el estudio y por eso podía sobresalir. Y ahora quisiera recuperar un poco de la predisposición que tenía frente a mis responsabilidades, pero las cosas son diferentes, y tampoco puedo desear dar pasos hacia atrás, porque reconozco y valoro mucho cómo avancé como persona. Ahora aprendí a disfrutar más las grandes y pequeñas cosas de la vida, a distenderme frente a las dificultades que se me presenten, a ser un poco mas optimista y sobretodo vivir el momento.

Creo que dejé en claro la forma en que fuí cambiando desde que era chico hasta llegar a ser como ahora, que si bien no soy la persona mas relajada, distendida, eufórica, alegre y social, he dado mis buenos pasos en esta dirección y me han ayudado a mejorar muchos aspectos (aunque todavía sé que me queda camino por recorrer), pero al mismo tiempo pareciera que he desmejorado en otros. Y no es fácil de asumirlo completamente para mí.
Veo compañeros que se aplican tanto con las materias, realmente se esfuerzan y le dedican tiempo, otros simplemente tienen la facilidad de que no les resulte tan complicado salir adelante con la carrera como a la mayoría, pero a todos les tengo una ligera envidia. Es cierto, quizás me quejo por demás, o tampoco me enfoco sobre la otra parte: no soy el peor estudiante entre mis compañeros, pero creo que es notable (y dado que llegué a este punto, puedo reconocer) que soy un poco exigente conmigo mismo, pero es la forma en que intento salir adelante con algo a lo que no puedo darle importancia menor.

A veces siento bronca e impotencia porque incluso cuando doy mis mejores esfuerzos para los exámenes de evaluación no alcanzo el aprobado, incluso cuando puedo reconocer que me he esmerado. Pero tiene mucho que ver que no siempre estoy en mis mejores condiciones cuando estudio, o mas que nada en el momento que estoy siendo evaluado. No quiero que parezca algo realmente grave, simplemente que a nivel personal tengo muchas inquietudes y creo que interfieren con mis propósitos. Cuando veo un examen que me han corregido, puedo ver que incluso me equivoco en cosas que yo tenía bien sabidas y que no supe aplicar (porque o bien me olvidé, o se me pasó de largo, porque me distraje, ... miles pueden ser las razones, pero todo suma y finaliza con estos resultados que tanto me preocupan).

Cuando mencioné que me influyen cuestiones personales en el rendimiento académico, me refiero a que además de ser buen estudiante, tengo en claro otros objetivos en mi vida en los cuales quiero mejorar (ahora que lo escribo, me doy cuenta que puede parecer que 'quiero todo y lo quiero ya', ¿podrá ser así?):
- hay días en los que me pesa la soledad y encima meto presión por el lado de mi dificultad de socializarme con la gente que me rodea [este punto tiene mucho peso], tanto desde lo cotidiano (mis compañeros de clases) como con mis amigos. Dejo de ver gente, dejo de tratarme con la gente o, peor aún, cuando intento comunicarme siento que no me salen las palabras, o al finalizar una frase ya no hay forma en que pueda continuar.
- no faltan los días en que la nostalgia y/o melancolía me realiza una visita y se queda conmigo para que yo me ahogue en pensamientos y canciones que me tiran abajo el ánimo. Muchas de estas ocasiones tienen como tema central los sentimientos que tengo (o tuve, no sé, porque por ahora vengo zafando bien) por Daiana.
- la forma en que voy afrontando mi sexualidad, que si bien no es algo que me resulte tan dificil como fue en plena adolescencia, lo sigo madurando porque, como ya he mencionado, quiero llegar al punto de no tener que ocultarlo, sino hacerlo parte de las tantas cosas que me caracterizan como persona (y al mismo tiempo voy viendo que cuánto más frontal soy con estas cosas propias de mí, más original, transparente e interesante puede ser conocerme -siendo que yo no me considero la persona mas llamativa ni divertida que hay, todo lo contrario-).

Cori