Cosas de hoy

on 15:27

Estuve leyendo un par de blogs. Hoy tengo ganas de hacer otra entrada. Hoy se trata de lo que es hoy, estos días y de lo primero que vuela por mi mente.

Estuve pensando en escribir, tenía varias cosas para contar. Generalmente me pasa lo mismo. Quería contar en un post lo bien que la estaba pasando estos días; me estuve juntando con un grupo de amigos (la mitad de ellos ya lo eran, la otra mitad los conocí en este mes) y la pasamos muy bien. No es cosa diaria, pero cada 3 o 4 días nos juntamos de noche… y llego a casa de madrugada, eso me trastorna el horario de dormir con lo tanto me cuesta tomar el sueño. Otro post quería hacer porque el domingo me nombraron una persona que no tenían que nombrar… no al menos ese día, no al menos en esa tarde. Y eso desencadenó un estado anímico que no experimentaba hace mucho, pero no calló en profundidad, sólo fue una probada como para recordar “viejas tristezas” – y hoy, esa persona apareció (como muy muy pocas veces) con una ventanita de online en el Messenger, y un saludo por chat... por suerte no perdí la calma.

¿El estudio? Cierto, me vine el 2 de febrero a Ciudad2 porque “tengo que estudiar” para rendir una materia. La iba a rendir el miércoles, primera mesa de examen propuesta, pero el lunes en la clase de consulta, conversando con otros estudiantes que rendían (yo intentando sociabilizar), me dí cuenta que me faltaba más todavía por estudiar (incluso había temas que había pasado por alto… ¡qué descuidado!). Sigo estudiando, pero me tienta mucho juntarme con estos amigos que nombré en cada ocasión que se presenta. Voy a intentar seguir “llevándola” a ver si puedo rendir sin enclaustrarme en el dpto (cosa que es muy deprimente).

¿Hoy?... si, hoy hablé con un contacto del Messenger. Es de esos que tengo ahí apartados porque alguna vez me agregaron, chateé con ellos contadas veces (o ninguna) y no sé (y dicen no saber) como obtuvieron mi correo. Conversando, ví que estaba interesado en conocerme. ¿Pero cómo? Me había agregado a mi “cuenta de correo heterosexual” (osea, donde tengo a quienes no saben que soy gay), y de repente me dice “¿activo o pasivo?”. Ahí me mató la duda para saber que era un hecho, estaba confirmado: él también era gay. Me preocupa saber de dónde sacó mi correo (que, sobretodo “el hetero” no lo tengo publicado en cualquier lado). De todas formas el dedujo de mi homosexualidad en medio de la charla, no es dato que tenía sabido previamente.
Eeen fin. Estas cuestiones ya no me preocupan tanto, no me persigo por esto. Sí me surgen muchas dudas, yo que quiero tener todo bajo control… pero no es algo que (a diferencia de antes) me quita el sueño.

(Es imposible, por mas que intente hacer algo corto y espontáneo, mis manos vuelan en el teclado y termino con algo así… Baah, no voy a dejar que nada me importe ahora. Estoy siendo espontaneo nomás).

En este grupo de chicos que mencioné, hay uno que tiene toda la fama de ser el que estuvo con un montón de chicos del ambiente (ambiente gay, los no-reservados, como quiera entenderse). Es un chico muy piola, simpático, muy divertido. Me da a pensar que me tira onda, pero yo nada (tengo razones, planteadas anteriormente, pero para desarrollar… en otra ocasión explicaré). Él es fanático de Britney Spears, y cuando nos vemos siempre hablamos algo de ella, o pone uno de sus cds, o los video-clips que tiene grabado. No es que a mí me re interese, pero como mi onda de música está dentro del pop, me prendo fácil. De todas formas, alguien que está muy interesado por algo, consigue fácilmente que me interese a mí también… por tanto estuve bajando unos cds de Britney: Circus, el último, me gustó mucho, bajé para recordar único que compré de ella –en formato cassette- Oops I Did It Again (cuando tenía 12 años), y un par más para ver qué onda.

Voy cerrando por hoy. No sé si vaya a leer unos blogs más, si cuelgue chateando, escuchando música, viendo algún video… o quizás estudiar. Esta noche, cena con el grupo de amigos (so exciting).
Dejó ahora el video-clip de una canción que no paraba de escuchar hasta estos últimos días (antes de empezar con doña Spears). Me gusta un montón por la letra y el estilo de música (que no es el que acostumbro a escuchar, pero no me desagrada – me recuerda un poco a Jack Johnson). Se llama I’m Yours, de Jason Mraz.

Pasalo que me lo pasaron

on 21:11

Es la primera vez que recibo uno de estos tipos de "regalos" que andan dando vuelta por la blogósfera. Por tanto, este es mi primer post donde agradezco por haberlo recibido, por haberme tenido en cuenta en su propio blog, además de ser alguien que me lee y comenta de tanto en tanto. Quiero agradecer entonces hacerme acreedor de esta mención a .:Bu:. (De.Chocolate.Blanco)

Y ahora me toca enumerar 10 blogs a quienes les paso "la posta" para que sigan transmitiendo esta muestra de aprecio a quienes leemos y alentamos a seguir.

- Alben: http://elblogdealben.blogspot.com/
- Alex: http://alex-diariio.blogspot.com/
- Blonda: http://blonnda.blogspot.com/
- Gaysinley: http://gaysinley.blogspot.com/
- Júnior: http://un-aventurero-gay.blogspot.com/
- Mirko: http://elblogdemirko.com.ar/
- Nemo: http://loquedicenemo.blogspot.com/
- Pietro: http://mundopietro.blogspot.com/
- Rosarioso: http://maletadeloco.blogsome.com/
- Steam: http://steam08.blogspot.com/

Los blogs que leo no son muchos, y no todos los leo con la misma constancia. Toda tengo una lista de blogs pendientes por leer. Por el momento, son los que les llevo el apunte y quiero demostrarles el aprecio que les tengo con este "presente".

PD: aparentemente los Oscars no son los unicos que estan con entregas de reconocimientos... jejeje.

Instrucciones:
1. Exhibir la imagen del premio Olha que blog Maneiro
2. Poner el nombre del blog que te lo otorgó.
3. Hacer una lista con los 10 blogs preferidos.
4. Avisar a los indicados.
5. Publicar las reglas.

Duro golpe bajo

on 4:27

He pensado varias veces en este ultimo tiempo en hacer esta entrada. Porque es lo que me pasa, porque es parte de mi, porque no hay razón de ocultarlo… aunque es lo único que hago.

Asumi mi orientación sexual como gay. Tengo amigos. Me instalé en esta ciudad donde he conocido gente y he vivido cosas diferentes. Como conté, ya transcurrió un año desde el inicio. Todo marcha bien. Tengo que volver con el estudio, pero creo que puedo con ambas cosas. De vez en cuando tengo pretendientes que esperan mi reacción para algún posible encuentro… osea que hay quienes me “desean” (y es uno de los sentimientos mas gozables). Gracias a Dios y a mis padres vivo con comodidades y no me puedo quejar de nada. A veces pareciera que lo tengo todo, que solo es cuestión de usar las herramientas que tengo a mi alcance y poner manos a la obra para ir en busca de mi felicidad. Soy feliz, es cierto… pero hay cosas que faltan en mi vida, cosas que tengo que alcanzar, metas personales. Y tengo que ir tras ello.

Ahora que se lo que tengo, soy consciente de ello… ¿por qué todavía siento que algo falta?. Bueno, pues es cierto que hace rato no me enamoro. Como me ha pasado en muchas ocasiones, siento deseos de tener una persona al lado con quien compartir mucho, con quien tomar de la mano o dar un abrazo sin pedir permiso (cosa que no se me da tan fácil ni frecuente entre amigos). Pero no puedo llegar a nada con nadie si no soy yo quien da un empujoncito para dar oportunidades.

Siempre que alguien me quiere conocer, siempre que me dicen cosas lindas, siempre que tengo la oportunidad… arrugo, escapo, me acobardo. Mas alla de la timidez que me caracterizó desde pequeño… hay algo mas. Y es que es algo que está presente permanentemente en este ambiente y es algo de lo que no sé cuanto mas podré escapar. Estoy hablando del sexo.

Me cuesta hablar de esto (quizás por eso taaanto preámbulo), pero es algo que tengo que vencer. Asi como mi sexualidad, el tema del sexo es algo que desde la pubertad estuve reprimiendo. Esa cuestión pasó por distintas etapas. Y ahora no se en cual se encuentra, pero necesito que llegue a su fín. Tengo que asumir que sin sexo no voy a poder vivir. Sin sexo siquiera voy a tener la oportunidad de formar una relación con alguien.

Si tan solo pudiera disfrutar del sexo (y de mi sexo) hasta me permitiría esos encuentros que todos tienen para el goce de tanta promiscuidad permitida. No sentiría vergüenza de que alguien se me acerque, y poder sentir el placer de un cuerpo masculino a mi lado, dispuesto a brindarme el placer carnal que ya como adulto necesito.

Mis experiencias con el sexo hasta ahora no son de mis mejores recuerdos. Mi primera vez me la busque, y al final todo bien. Pero las otras dos no las busqué… fue cuestión de que se dio el momento y yo no sabía como escapar. Y nunca me salió un “no quiero”… siempre asintiendo, casi sumisamente. Entonces, del placer que merece, del goce del otro cuerpo, no tengo un buen recuerdo.

Con Franco ha sido distinto. Despues de esas tres enumeradas experiencias, he tenido otra en cuanto a sexo con penetración. Con Franco solo compartimos caricias, besos y el roce de nuestros cuerpos… lo cual he disfrutado bastante.

El problema clave en cuestión es que no sé por qué maldición pero estoy dándome cuenta que tengo problemas de erección, y es algo que me tiene bastante atolondrado, porque por eso estoy escapando de algo tan hermoso como es el sexo entre dos personas. De todas formas me impuse de ahora en mas evitar toda relación sexual con quien yo de verdad no desee, porque en parte sé que se trata de desvalorizarme a mí. Pero mas allá de eso, este asunto me preocupa… quizás sea nomas por mis malas experiencias. Pero es tan solo el hecho de estar en contacto físico con alguien, que en lugar de sentirme estimulado, por el contrario me siento inhibido… ¿será acaso que tantas inhibiciones y represiones en mi vida han tenido como resultado semejante atrocidad en mi cuerpo?

Ya cuando sé que alguien está interesado en mí, automáticamente me alejo o tomo una actitud de rechazo, por miedo al acercamiento, por miedo a que llegue el momento, y sufrir la realidad que esto me hace vivir. Entonces, no me permito ni una tranza… directamente me aislo de todos y hago de cuenta que nada pasa. Pero así vengo escapando hace mucho y no puede ser así para siempre.

No sé bien a qué se deba. Tras la operación de circuncisión que me realicé en octubre-2008, me esperaba mejores resultados luego de la recuperación, pero no sé si es eso justamente o hay otra cosa de trasfondo.

No sé bien de que se trate. Tampoco quiero pensar en ello. Pero al mismo tiempo, quisiera poder resolverlo ya.

A 1 año del comienzo

on 2:07

Ya 1 año. Un año desde que en cuestión de 5 segundos cambió mi vida. Desde que todo hice un vuelco grande, un giro de 180 grados. Un año desde que dejé de cargar con una culpa para asumir mi elección como un estilo de vida. Waoo… ya un año.

15 de febrero del 2008. Me encontraba en Ciudad2 desde el primer día del mes, para estudiar y poder rendir una materia, que al no poder aprobarla en condiciones de libre me atrazaría un año de estudio. Y en eso, mi vida personal y social, en paralelo, iba a sufrir fuertes cambios que serían los aspectos protagonistas en lo que sucedería a aquella fecha tan importante para mí.

El día de San Valentín… uno más para mí. Tanto para el año pasado como para este. Yo sostengo que es un día del amigo repetido en el año, porque siempre existe aquel que no se encuentra en pareja y se realiza entonces una reunión “de consuelo”, por así decirlo, entre nosotros. Este 14 de febrero me levanté tarde porque había salido con Franco y sus amigas la noche anterior. Permanecí en casa estudiando y pasando ratos en internet. Me sentía un poco melancólico, recordando cosas, recordando sentimientos que me hacían llegar hasta lo mas profundo. Y ya no tenía esa razón por la cual entristecerme… entonces, creo que solo fui preso del recuerdo y la melancolía de aquello que me causaba esa gran tristeza. El amor que alguna vez sentí. Hoy en día no estoy enamorado, y ya hace rato que no lo estoy (el hecho del mencionado 15 de febrero me ayudó a superarlo), y se siente extraño, pues recuerdo con ternura, un yo en el pasado que vivía bajo las presiones de reprimir mi forma de ser o de cómo quería ser, cuando muchas personas influían en mi estado de animo, y era un completo enamoradizo. Cuando antes, mi pequeño corazoncito latía con pudor agitando cada momento en que alguna de esas personas entraba en mi (cerrado) mundo quizás con solo dirigirme unas palabras… quizás tan solo un saludo.

Y pareciera que todo es contradictorio… porque ahora que encontré mas o menos mi forma de ser y de vivir mi vida, esas cosas que antes eran super interesantes y quizás prohibidas para mí, hoy ya no me atraen, y le quitan esa emoción y esa adrenalina que me producía antes. Ahora es todo tan corriente que ya pasó de ser interesante y excitante. Antes, oir sobre gays era algo por demás extraño. Y yo quería dar vuelta la cara para hacer de cuenta que no me interesaba el tema, por ejemplo si hablaban al respecto en televisión… pero mi oído intentaba captar toda información que me alimentara a asumir parte de esa vida que quería negar y pensaba que jamás sería mía. La imagen de dos hombres besándose era algo que captaba totalmente mi atención, pero era algo que solamente podría ver en mi perturbada imaginación. Y era algo mágico. Hoy ya no sé lo que es para mí. Pero estoy dispuesto a convertirlo en lo que era antes.

He tenido un año distinto. He hecho cosas que en otro momento no hubiera hecho. Me he permitido vivir, equivocarme, animarme, arriesgarme, sentir bronca y cariño, convertir una tormenta en un dia de sol… son muchas cosas. Pero sigo en el reto del presente, ver como sigue esta historia. Ese año que me atrazaba con materias, que me permití cosas porque era mi año de descubrimiento ya pasó. Ahora se supone que todo vuelve a ser normal, y mi vida y mis deberes no van a esperar por mí, así que tengo que volver a la carrera para sacar ventaja a los obstáculos que siempre se presentan. Ahora es distinto, ahora es todo como nunca fue, ahora… no sé que va a ser de mí ni cómo sigue esto.

Mamaaa, tenés un hijo gae y no es mi hermano

on 3:37

Día del post: 5 de enero, 2008
Hora del post: 4:03 hs.

Me desperté hace una hora más o menos y prendí la tele. Hice zapping por los 60 canales del servicio de cable y nada me entretuvo. Con calor. Y pensando.
¿Algo debería estar preocupándome? No. Pero tengo razones para quedarme pensando un poco.


Hace unas horas atrás
Estábamos cenando. Fue un día muy caluroso, así que le dije a mamá que no se moleste en cocinar (además el calor le afecta de tal manera que se siente molesta, la pone de mal humor y no le dan ganas de hacer nada). Yo pensaba… “tengo que hablar con mamá, me propuse hacerlo en estas vacaciones y no quiero que se postergue esta oportunidad que tengo ahora que paso todo este mes con ella”.

Mirando la tele. Un canal con el resumen de las cosas mas importantes en la farándula de la televisión argentina, se veía entre todo el casamiento de Florencia de la V (famosísimo travesti) con su novio de hace 10 años. Después, también la aparición de un tipo (será menor de 30 años) que se había casado con una anciana que murió al poco tiempo y se hizo gay (la historia de Reinaldo y Adelfa). Previamente estaba mirando mamá el programa de cocina conducido por gays. Después de la cena me quedé mirando un programa llamado Adolescentes En El Horno (nunca antes lo había visto, y está muy bueno) donde se entrevistan chicos y chicas adolescentes o se los filma teniendo una conversación sobre los roles de los chicos y las chicas en distintas cosas, si les gustaría que cambie, las diferencias que existen entre los sexos, etc. (entre ellos, alguno de los entrevistados, gay también).
De repente, yo me encontraba juntando las ganas de decidirme a hablar con mi mamá sobre mi sexualidad en algún momento, y por otro lado en la televisión en ese momento había una explosión de exposición de gays. O quizás fue mi intención… pero sentía que alguien me lo estaba haciendo a propósito, y yo no sentía que eso me lo hacía más fácil.

Mamá dijo que capaz se acostaba, estaba cansada. Yo no quería que se acostara, quería quedarme charlando con ella, a ver si me animaría a sacar el tema. Me ofrecí a comprar helado. Volví. Empezamos con el helado. A oscuras, el tele, ella, el kilo de helado y yo.
- Te quería decir algo, me parece que es importante… … ¡Soy gay!
- … Ya lo sabía.
What? WTF?... me sentí desconcertado. Siempre tuve en cuenta la posibilidad de que lo supiera, pero no que me lo dijera tan crudo en respuesta a lo que yo estaba anunciando. Es como que yo junté la fuerza para decirlo de la forma más rápida escupiéndolo… y ella respondió de la misma forma. Fue como una cachetada en ese momento. Es cómico, no me lo esperaba.
- ¿Y?, ¿cómo la llevas con eso?
- Bien, mucho mejor que tiempo atrás. Pero quería que sepas que me decidí a hablar de esto no tanto por que lo tenés que saber, sino porque es mi objetivo en este verano poder abrirme con vos, con papá y con mi hermano. Nunca me preguntaste al respecto, ni de muchas otras cosas. Es cierto que tuve mi tiempo de rebeldía y no quería que me preguntaras sobre mi vida, pero esa etapa ya pasó y no quiero que sigamos manteniendo esa distancia.
La charla siguió. No me gustó mucho que mamá se desviara del tema para caer sobre el tema de la separación de mis padres (mañana se cumple un año, según me dijo), a pesar de que yo estaba encarando la charla de manera general, y no limitándome a lo de la sexualidad (aunque claro, fue el tema primordial).
- Y te digo que soy gay porque decidí no engañarme al hablar del asunto. Es decir, no estoy tampoco del todo seguro, me estoy definiendo entre eso y ser bisexual.

Le conté que de chico sufría por muchas cosas, que me sentía realmente satisfecho con mi crecimiento porque –pese a que no recibí ayuda y tampoco nunca la pedí- superé muchas problemas personales, que si ella lo supo siempre pienso que podría haberse acercado a mí a hablar del tema porque yo no me animaba a hacerlo y por eso me guardé y sufrí muchas cosas (no se las reproché, solo le dije que me parecía eso, porque yo creo que la forma en que me crió mi mamá está indiscutible porque en gran parte gracias a ella soy quien soy y me siento bien como me siento… me dijo que últimamente lo estaba viendo así en mí, que yo estoy muy tranquilo con mi forma de ser).

También le hablé de que tuve novia alguna vez. Que esa chica que había visto durante varios años de mi vida a mi lado (Daiana, y con quien más de una vez me habría molestado en que éramos novios, incluso antes de que lo fuéramos) había sido el gran amor de mi vida, como alguna vez me contó que tuvo el suyo (y no fue mi papá, sino un novio que le duró 8 años) y también que lo tuvo mi hermano en su momento.

Entre todo también me dijo que una vez estaba hablando con mi hermano sobre mí (en medio del quilombo que se armó con la separación de mis padres) y él le dijo “hay algo que vos no sabés de Alexis y que yo sí”. Pero mamá no insistió para que le dijera suponiendo que se trataba sobre mi orientación sexual (de todas formas –y me lo preguntó- yo todavía no he hablado con mi hermano).


Y así es como siento que dí el gran paso para salir del armario. Mi idea era en un principio hablarlo cuando compartiéramos una cena mis padres y yo, pero todavía eso no se dio (cosa que sé que está mal por parte de mi papá por no tomarse el tiempo, aunque sea a solas, de pasar conmigo, y ser yo quien tiene que buscar ese momento – cosa que tengo pensada hacer). Después dije que sería mejor contarle primero a mi papá, porque si bien con el tengo menos trato, sería mas fácil decirle porque no me interesaría tanto su respuesta (además de creer que le va a ser indiferente para él después de que se lo cuente, aunque mamá cree que no – pero igual hablar no va a ser fácil, porque de por sí con papá hablo de muy pocas cosas); y después hablaría con mamá, que era con quien mas me interesaba que supiera, y a quien por sobre todo le quería confiar esto que ya no era una carga en mi vida, sino el estilo de vida que había asumido tomar.

Pero ya está, y estoy contento de haberlo hecho. Le dije que cuando quiera, que me pregunte sobre el asunto, o sobre lo que quiera, que yo no voy a responderle mal, que hoy en día quiero que ella sepa más sobre mí y me conozca más todavía. Ella dice que no le gusta ser como otras madres “metidas” que observan, vigilan y controlan a sus hijos a todo momento; yo le dije que le gradezco por ser así, me encanta, pero también se siente cierta molestia porque reconozco que tiene derecho a saber de mí lo que quiera, que con gusto lo quiero compartir con ella (hoy en día mas que nunca).
(No mueran de envidia, lo sé, tengo una madre muy comprensiva).

Ya lo saben, de acá de Ciudad1, gran parte de mis amigos (creo que de los que me interesa que sepan, no me queda a quien contarle) y ahora también mi mamá (el primer familiar que sumo a esta lista de los que estoy tachando al contarles… -chan chan chan- La Verdad… jeje).

Trangulo no correspondido

on 3:43

Este post surge como complemento de los post Ignacio I e Ignacio II. Además, si bien la historia tiene su lado como protagonista a este pendejo que me ha puesto los pelos (y algo mas) de punta, está Esteban en medio de todo, que en cierta forma influye del modo en que nos relacionamos entre los tres (el grupo que antes era de los cinco, se redujo a nosotros, porque con las chicas ya no existe el trato de antes y nosotros tenemos nuestro propio "feeling").

El juego de roce que existió (y a veces ocurre todavía – eso contesta a El Humanista) es algo que disfruto mucho cuando se dá (que no es siempre que me quedo a dormir, sino cuando se da la circunstancia). Pero a veces me creo que lo hace solamente para tenerme a mí con el deseo de su cuerpito, porque no sé si a él le interesa ese rose conmigo. Todo pareciera indicar que sí, pero muchas veces parece un histeriqueo… por eso mucho no entiendo cuándo son las ocasiones que me permite que me acerque a él. Pero algo de lo que cada vez estoy mas seguro es que así como yo espero que se me dé la posibilidad de tener su cuerpo cerca del mío, él disfruta de tenerlo a Esteban cerca (el otro chico del grupo de El Barrio). Lo busca, le juega, le da vueltas, así como a mí me gusta hacer con él. Es como si fuera un juego en un triángulo no correspondido. Este triángulo no se cierra porque Esteban es imparcial a este juego, y siempre se queda mirando desde afuera.

Yo sé que Esteban se está reprimiendo muchas cosas y no se permite disfrutar de ese deseo sexual que todos sufrimos a la edad de esa plena adolescencia, pero su caso es muy particular. Pero antes, de chico, él era mas expresivo. Antes demostraba más (antes, y hablo de chico chico, como a los 6 u 8 años). Antes se le notaba más lo maricón, antes me demostraba mucho que yo le gustaba. Antes se me acercaba y quería que yo tuviera un contacto con él… pero yo solamente me hacía el estúpido. Cobarde, huía de esas situaciones que de tan chico me eran tan incómodas, y no podía enfrentar, sino –como siempre era más facil hacer- ignoraba las cosas y hacía de cuenta que no pasaba nada… como quien dice, hasta que pase la tormenta. Últimamente aprendí que de situaciones así de las que siempre escapaba pueden ser muy interesantes si uno se atreve a enfrentarlas… cosa que he aprendido a hacer, pero bueno, eso ya es otra cuestión.

A todo esto, venía que a mí me atrae Ignacio, pero a su vez Ignacio se siente atraído por Esteban. Y Esteban, quien antes se sentía atraído por mí, ahora no participa de ese juego. Por otro lado, yo estoy aprendiendo a ver a Esteban como todo un jóven con sus buenos rasgos para ameritarle. En lo que es físicamente (además de su personalidad), Ignacio y Esteban son muy diferentes. Ignacio es rubiecito, de descendencia rusa por parte del padre y se le destaca muy bien, de cuerpo delgado (y últimamente con su desarrollo, muy bien marcado). Esteban es morocho, de cabello y de piel, siempre fue delgado y ahora mas que nunca, pero tiene buen cuerpo tambien… aunque siempre lo tuvo, ese cuerpo envidiable que tienen los negros de raza. Estos son los dos. Y yo, distinto a ellos, soy de donde empieza la historia esta del triángulo no correspondido.

En respuesta a unos comentarios, sé que por Ignacio no siento nada de afecto, no puede haber amor. Tambien sé que él no lo siente por mí, porque ya me alcanza con ver que a él le atrae físicamente Esteban. Pero quitando todo este juego sin sentido, Ignacio, agrandado como es, está en su etapa de intentar demostrar toda su hombría y machismo propio de su edad y su grupo de amigos. Ahora mas que nunca se agranda y va en busca de mina que se le cruce para tranzar con ella, y ponerse de novio si le da la gana. Me han llegado rumores por parte de Esteban, quien está mas al tanto porque se ven mas seguido, que Ignacio ya debutó sexualmente. ¿Y yo?, pues celoso. Celoso cuando me entero que estuvo con una chica, celoso porque él anda en busca del otro género (aunque no sé si por propia motivación o sólo para quedar bien frente a sus amigos), desilusionado en cierta forma porque se me va toda esperanza de ese lado homosexual que yo creí que tenía y que en nombradas ocasiones compartía conmigo (algo de lo que no estoy seguro que le deseo, pero sí algo de lo que disfrutaba mucho). Por eso trato de interrumpir las novedades que me trae Esteban sobre la cuestión, cuando se entera algo nuevo de esa moda que está teniendo de agarrarse un monton de chicas. En parte tambien me desagrada porque es algo que yo nunca pude hacer, y me hubiese gustado… pero son cosas que no están en mí. Es un sinfín de cosas que me hacen querer separarme de Ignacio cuando surgen esas cosas.

Por el momento, Esteban y yo estamos compartiendo bastante. Nos vemos seguido, nos conectamos, charlamos, nos vamos de paseo… y nos aburrimos mucho. Sin el impulso necesario (ese impulso lo suele dar Ignacio cuando se encuentra presente) con Esteban me puedo aburrir demasiado, porque se pone de mal humor sin razón (o por razón desconocida) y yo ante tal caso me distancio, y respeto su actitud y sus silencios, pero es algo que puede tornarse muy tedioso. Hoy nos vimos, pero no fue así, porque hoy yo estaba divertido, estaba tonto y bromeaba de tal forma que pude animar la situacion (esa tontera es método que aprendí de lo divertido, aunque mediocre, que puede ser el aporte que dá Ignacio en cada encuentro).

Ignacio II - el motor de mis deseos

on 3:20

Pero una vez que Ignacio se estaba convirtiendo en adolescente, no había quien lo frenara. Sus hormonas tenían un ritmo muy acelerado, y su curiosidad por adentrarse en ese mundo de lujuría era motor de su interés por conocer al respecto. Mientras que los demás nunca habíamos tocado el tema y nos manteníamos insípidos en la cuestión. Por lo que él fue quien rompió con esa estructura que yo había impuesto. Y entonces se empezó a hablar del asunto levemente, se empezaron a hacer bromas al respecto, y ya no había tanta tensión cuando tocábamos el asunto.

Por otro lado, Ignacio tambien se interesaba en la pornografía. Entonces, para estar siempre en sintonía con él, juntos fuimos conociendo de a poco los métodos de tener acceso a ese contenido adulto, tan prohibido y tan deseado en edad.
No sé si fue el hecho de verlo crecer a él, de verlo como se maravillaba con esas cosas que conmigo podía ver sobre el sexo, que a mi me encantaba tenerlo cerca de mí. Y poco a poco fui viéndolo ya no solamente como el amiguito con el que jugaba todas las tardes, sino como el pendejo que tenía al lado mío y hacía que me calentara de una manera única, como hasta el día de hoy nadie lo ha conseguido de mí.

Entonces, con estos hechos yo era más conciente de mi homosexualidad. Pero no quería pensar en eso, solamente disfrutar de tenerlo cerca. Mas tarde, cuando se prestaba la situación (en raras ocasiones), mirando pornografía (siempre hetero) tomamos como costumbre acompañar aquella calentura que nos generaba el contenido adulto, con una ligera frotación de nuestras pélvis con una almohada de por medio. Yo, por supuesto, disfrutaba mucho de tenerlo tan cerca de mí, y con tanto contacto físico llenándome de deseos y placer. Pero siempre me limité a lo que él quería y permitía que pasara. Alguna vez recuerdo que cuando yo me encontraba acostado (y el encima mío, con la almohada de por medio, en ese momento de calentura) no aguanté y con la excusa de alguna jugarreta tonta le apreté la cola. Esa cola que tanto deseaba, esa cola tan bien formada que tanto me desesperaba, y que tanto le había mirado. Esa vez me animé y la toqué. Y él hizo como si no pasara nada, y continuamos en ese momento que tan bien recuerdo. Nunca más tuve oportunidad de sacarme las ganas de tocarlo ahí, tan liberalmente.

Aparte de todo, entre Ignacio y yo siempre existió el otro contacto físico: la violencia (por supuesto que en menor grado). Dicen que “los que se pelean se aman” o que “los golpes son una forma de demostrar cariño”. No quiero utilizar alguna de estas frases conocidas para justificar, sino para atribuirle cierta parte de razón (al menos en este relato). Y es que pegarle a Ignacio era mi forma de sacarme las ganas de tener contacto con él. No sé si con el mismo motivo él tambien buscaba que yo le pegara, siempre me jodía, me buscaba, no podía dejar pasar ocasión para conseguirlo. Y no siempre terminaba bien… pero cuando yo me proponía no pegarle mas porque sabía que no era forma ni buen trato, él quería hacer de cuenta que no pasaba nada, y conseguía de distintas formas que yo tenga ese contacto con él nuevamente.

En incontables ocasiones, como lo fue hace dos noches que me invitó a dormir (babaaa… jeje), el contacto físico provocaba erecciones en mí que debía esconder. Pero creo en parte, implícitamente, era sabido que a mi me daba placer al menos ese tipo de contacto fisico con él. Una vez que me quedé a dormir en su casa, por la mañana, empezó tirándome ropa desde su cama cucheta (yo dormía en un colchón sobre el suelo)… y lo dejé pasar. Pero insistió, y yo no resistí. Entonces fui a buscarlo, y así y todo en ropa interior como estábamos, empezamos con los golpes. Y entre apretones y golpes, lo tuve encima mío, nuestros cuerpos se rozaron, toqué su pelvis, le hice cosquillas… y yo solamente gozaba. En un momento él estaba debajo de la cama, y yo voy a buscarlo mientras él se reía y se preparaba en posición de defensa… y lo ví. Tenía su pene erecto (por supuesto, debajo del calsoncillo). Y terminé de comprender que él tambien sentía cierto disfrute con ese juego nuestro.
Tambien ocurrió esta vez que me quedé a dormir. Ahora él es menos vergonzoso, y no siente pudor de andar en ropa interior (boxer) frente mío, mientras que yo intento no desviar mucho mi mirada para verlo, porque me encanta. Es el cuerpito precioso que me vuelve loco, que me saca de mis estructuras y me pone como cazador para acechar por su presa.

Por otro lado sé bien que, de una manera que no puedo explicar, Ignacio consigue de mí mis mayores calenturas, una gran atracción física de mi parte, la explosión de mis mayores deseos, pero no mas allá de eso. Es decir, sé que de él no estoy enamorado, que por el no siento amor, ni que puede haber una relación amorosa de por medio (de hecho, él es heterosexual –hasta que no se demuestre lo contrario, jeje- pero mirando mas allá de eso). Por tanto, él saca de mi el lado que hace la excepción a toda regla mía. De hecho, con él es con quien tengo claramente definido en mis deseos que me encanta jugar un rol de “activo” entre los dos (más allá de que nunca tuvimos sexo, ni mucho mas de lo que estuve contando sobre lo que ha sucedido).

Ese… ese es Ignacio, el mas pequeño de “el grupo” (de los cinco, que ya no es grupo). Como ha crecido este pendejo… jaja.

Cori