Si, anoche me lo dijo. No podía creerlo.
"Te amo. Eso es lo que te quería decir este último tiempo, pero me daba vergüenza".
Inmediatamente sonreí y lo abracé. Por dentro sentí el peso de esas palabras, y recordé el respeto que le tengo a esas cinco letras, porque dejaron una marca de fuego en mi vida.
Hoy le dije que yo tambien lo amo. ¿Qué hice? ¿Fui sincero? Siento que desconozco el sentimiento del amor. ¿Será que despues de tanto tiempo de haberlo sentido, o de haber sido correspondido al amor, ya no sé de qué se trata? Como fuere. Lo dije sin saber si es amor lo que siento por él. Sí estoy seguro que lo que siento por él no es el mismo sentimiento que puedo asegurar fue amor la vez anterior (la única), con Daiana. Y es que son dos personas diferentes, la relacion que tengo/tuve con cada uno de ellos es diferente, en mi vida representan algo diferente, y yo soy diferente a lo que fuí la vez anterior.
Lo único que me inquieta es saber si estoy menospreciando al amor (o al amor que le tuve a Daiana) al llamar "amor" a esto que me pasa con Agustín. El resto, será lo que venga con el tiempo.
viernes, 18 de febrero de 2011
No había prestado mucha atención en una contínua molestía que estaba teniendo sobre mi cuerpo en los últimos días. Pero ayer fue el momento del "click". Estaba en el negocio con mi papá y una molesta comezón en el área pélvica me estaba crispando los nervios. Y tratando de atacar esa molestia sin ser muy evidente se me vino a la cabeza una vieja pesadilla vivida: ladillas.
Así es. Luego de correr al baño a comprobar mis sospechas, pude corroborarlo. Despues de dos años y medio de haber pasado por esto, me toca vivirlo nuevamente. Esos bichitos molestos, piojitos del bello púbico.
En parte siento vergüenza porque me vuelva a pasar esto, pero en parte siento la tranquilidad de que no es la primera vez que me pasa (porque la vez anterior me las tuve que ingeniar para descubrir qué me estaba pasando, cómo se curaba y mantener la calma sin haberselo contado a nadie). Lo feo es que ahora estoy viviendo con mi mamá y mi abuela, y estas cosas -como otras tantas de mi intimidad- se vuelven difíciles para mantenerlas escondidas.
Por otro lado, he pensado en que tengo que hablar con Agustín, mi chico (el chico con el que estoy enroscado ahora, por así decirlo). Él tiene 17 años, es menor que yo. Sé que le quedan muchas cosas por aprender y por vivir (más allá de que es algo evidente teniendo en cuenta su edad). Entonces queria explicarle que me está pasando esto, para informarlo -por si no sabe de qué se trata-, advertirlo si es que le pasa lo mismo sin poder comprenderlo, justificar un freno en nuestras prácticas sexuales y evitarme algún dolor de cabeza si su madre se entera que su hijo tiene ladillas y puede ser culpa mía (porque para la madre está más que claro que yo soy algo más que un amigo).
Así es. Luego de correr al baño a comprobar mis sospechas, pude corroborarlo. Despues de dos años y medio de haber pasado por esto, me toca vivirlo nuevamente. Esos bichitos molestos, piojitos del bello púbico.
En parte siento vergüenza porque me vuelva a pasar esto, pero en parte siento la tranquilidad de que no es la primera vez que me pasa (porque la vez anterior me las tuve que ingeniar para descubrir qué me estaba pasando, cómo se curaba y mantener la calma sin haberselo contado a nadie). Lo feo es que ahora estoy viviendo con mi mamá y mi abuela, y estas cosas -como otras tantas de mi intimidad- se vuelven difíciles para mantenerlas escondidas.
Por otro lado, he pensado en que tengo que hablar con Agustín, mi chico (el chico con el que estoy enroscado ahora, por así decirlo). Él tiene 17 años, es menor que yo. Sé que le quedan muchas cosas por aprender y por vivir (más allá de que es algo evidente teniendo en cuenta su edad). Entonces queria explicarle que me está pasando esto, para informarlo -por si no sabe de qué se trata-, advertirlo si es que le pasa lo mismo sin poder comprenderlo, justificar un freno en nuestras prácticas sexuales y evitarme algún dolor de cabeza si su madre se entera que su hijo tiene ladillas y puede ser culpa mía (porque para la madre está más que claro que yo soy algo más que un amigo).
lunes, 14 de febrero de 2011
Ok, el 2011 ya lleva más de un mes de haber iniciado, pero en mi blog apenas comienza. Cuánto tiempo sin aparecer! Cuántas cosas han pasado! No solo estuve desconectado de la blogósfera, sino de toda la red de Internet en general. Ahora que más o menos las cosas se acomodaron y puedo arrancar el año con las cosas en su lugar puedo organizarme nuevamente el tiempo que dedico a este espacio.
Un resúmen de lo ocurrido últimamente:
- En noviembre terminé de decidirme por venir a estudiar a mi ciudad natal (llamemos Ciudad Cerezo). Hice todo el papelerío necesario para anotarme en la universidad de la ciudad ahora que mi carrera se dicta acá tambien y puedo seguir estudiando tranquilamente (eso fue lo que más me animó: saber que puedo seguir estudiando sin tener que estar generando tanto gasto en una ciudad ajena como es esta otra ciudad donde estaba estudiando -llamemos Ciudad Sauce-).
- En diciembre me preparé para un exámen final el cuál luego me enteré que aprobé con 8/10 (bastante bien). Luego me vine a Ciudad Cerezo, realicé la mudanza y acomodé las cosas. Empezaron mis días acá y bastante bien puedo decir. Estuve disfrutando de las vacaciones con toda la gente que pude ver.
- Apenas empezó enero me metí en una relación sentimental con un chico y ahí vamos. Me resulta muy raro haber llegado a esto, sobretodo porque hace rato que no me pasaba algo así. Voy tranqui, animandome a lo nuevo y disfrutando lo que surge. (Me resulta raro hablar de esto en mi blog siendo que siempre hable desde el lado del solterismo y tambien de la soledad).
- Como había planificado, comencé a trabajar en el negocio de mi papá. Él no es muy buen instructor ni jefe. Nunca me puso condiciones, indicaciones ni limitaciones, así que mas o menos yo fuí quien decidió cómo meterme en ese comercio que él tiene funcionando. Decidí estar en el turno de mañana, permitiéndome en la tarde concretamente “vacacionar” (estar con mis amigos, ver a mi chico, ir a bañarme, etc). Todavía no estoy muy al tanto de cómo atender al público y mi padre no es mi mejor guía así que muy de a poco me estoy haciendo con las herramientas necesarias para poder dar una verdadera ayuda (mientras tanto, la ayuda que brindo trabajando es mínima).
- La convivencia con mi madre y mi abuela ha iniciado. Terminó mi época de “vida de soltero”, en el sentido de que vivía solo y a mi manera, mientras que ahora tuve que re-adaptarme a compartir los espacios con ellas. De todas formas las dificultades no vienen por ese lado, sino que me cuesta a veces dejar pasar ciertos tratos, conversaciones o gestos que me molestan y que no merecen tanta importancia pero de a poco cansan (más que nada viniendo de mi madre, hacia mí y hacia mi abuela). Tampoco me permito mucho hacerme la cabeza con esto porque el tiempo que pase viviendo en esta casa apenas empieza y pienso quedarme al menos hasta que me reciba, así que trataré de que sea lo más ameno posible.
Ahora sí. Inició el año en mi blog tambien. Para mi desfortuna, al volver a conectarme con la blogósfera veo que muchos de los blogs que yo venía siguiendo parece que se han tomado vacaciones tambien, lo cuál me parece estupendo pero no quiero que desaparezcan mucho porque son quienes quiero tener cerca en estos ámbitos, junto con los lectores, comentaristas y ciberamigos =P
Saludos gente!
sábado, 20 de noviembre de 2010
Hay personas a las que envidio. Personas que brillan con luz propia de una manera muy llamativa. Personas que saben atraer personas, personas que tienen un don para relacionarse, para protagonizar los momentos que comparten con uno mismo, personas que saben hacerse querer. Me encantan este tipo de personas, bueno, resultan ser queribles para muchos. Pero de estas personas, hay algunas que puedo tolerar y otras que no.
Si bien este tipo de personas me atrae mucho por cualidades que yo carezco, todo se hecha a perder cuando en medio de todo eso que puedo admirar encuentro migajas de egocentrismo o aires de superioridad. Eso lo hecha a perder todo, toda esa magia que esa persona podía hacerme sentir. Porque valoro mucho la humildad y aprecio aquel que es de perfil bajo, que no quiere pasar por encima de nadie, que no necesita hablar mas fuerte que el otro para hacerse escuchar.
Ignacio, mi amigo del barrio, ese que fue tan amigo mío, que fue el mas chico del grupo, del que ya hablé en varios post anteriores, que fue el que más consiguió movilizar mis hormonas en plena adolescencia teniendo mis fantasias sexuales puestas en él... Ese mismo, Ignacio.
Hace pocos días fue su cumpleaños. No me faltó un mensaje en Facebook con mis buenos deseos; pero fue un mensaje de compromiso, y no lo disimulé. Ya hace un año que dejamos de hablarnos, que no tenemos trato el uno con el otro; bah, que él cortó el trato con quienes conformaba nuestro grupo (osea, con Daiana, Esteban y Carla tambien). Simplemente dejó de hablarnos, de juntarse con nosotros cuando era posible, de comunicarse absolutamente.
Él es una persona que considero especial. Es bastante terco, torpe, poco audaz... pero es una persona con mucha chispa. Es muy elocuente, muy creativo y siempre inventa cosas para alegrar los momentos. Es imposible no divertirse estando con él. Es alguien que encuentra la forma de entretener, de pasar un buen rato de todos modos. Es algo que yo no soy. Y en el grupo nuestro del barrio (nosotros, los otros cuatro) hemos sentido su ausencia. Pero no hay nada que pudieramos hacer.
Pero pienso en los momentos que hemos pasado de chicos, en las cosas que compartimos, todo lo que nos reímos, todo eso... y siento que lo extraño. E inmediatamente despues siento mucha bronca por extrañarlo. ¿Por qué yo necesitaría de él?. Porque sé que es una persona increíble, aunque no quiera reconocer la falta que le hace a nuestro grupo de toda esa locura divertida que solo él tenía para dar a su manera.
Además de todo, le tengo aprecio como a los otros tres por el hecho de que es como un hermanito (o bueno, algo así) para mí, porque lo vi crecer desde chico y en esas edad yo era un referente para él y me tenía cierta admiración. Pero al crecer, todo eso se perdió y encontró su lugar en su nuevo grupo de amigos, todos muy “cool” y muy “en onda”... así que bueno, allá él.
Tambien cambió en muchos aspectos. Se convirtió en un chico un tanto rebelde, no perfila alguien que se esfuerce por salir adelante, solo le importa andar de fiesta y ser uno de los “populares”. Y todo eso me hace dar bronca, sobretodo esto último.
En fin. A veces, muy de vez en cuando, pienso en él y me doy cuenta que no tengo alguien que le agregué a mi vida eso especial que él tenía para dar. Pero ya está. Y si bien no soy orgulloso por lo general, con él si me siento así, porque no voy a mostrarme menos siendo que en realidad quisiera que él volviera un poco a ser como antes y a compartir más con sus viejos amigos.
viernes, 12 de noviembre de 2010
Continúa de: “Bajo presión de estudiante, parte 1”.
No es muy divertido hablar de todas estas cosas, pero es lo que me pasa y es lo que quiero expresar, lo que quiero descargar, porque lo llevo conmigo y me pesa. Además, todo esto tiene relación con lo ocurrido hace no muchos días.
Estuve en mi ciudad, de visita por el cumpleaños de mi mamá el mes pasado y horas antes de volverme tuve una particular conversación con mi papá. Él es un tipo bastante callado, sobretodo con su familia (que es con quien menos debió haber sido así), y si habla de algo seriamente es porque en realidad necesitaba decirlo.
Me preguntó por los estudios, cómo me iba llendo – es lo único por lo que pregunta sobre mi vida, despues nunca se entrometió ni nada por el estilo, cosa característica de mis padres, pero lo logran a tal punto de no estar muy al tanto de lo que me pasa, y a veces me gustaría que así fuera. Le contesté que bien, estuve aprobando algunos exámenes, pero bueno, no me resulta facil, que hay días y días.. y todo eso. Luego le dije:
- Estuve conversando con mamá y me contó que le dijiste que vas esperar hasta fin de año para evaluar qué hacer con el negocio – (mi papá trabaja en un comercio que es suyo) -.
- Así es. Las ventas no andan bien y no puedo seguir manteniendo esto. Voy a esperar a fin de año para ver como va la cuestión. Porque encima se viene el verano y es cuando menos venta hay. - Al ver que re-afirmaba lo que me había contado mi mamá me entró verdaderamente la preocupación.
- Pero entonces ¿qué vas a hacer?. - Resulta que desde que antes que yo naciera que tiene ese negocio y no me lo imagino, a su avanzada edad, trabajando de otra cosa.
- Y no sé. Veré que pueda surgir. Me meteré de viajante o no sé. Lo que no me gusta de cerrar el negocio es que es lo único que yo tengo para dejarles mío a vos y a tu hermano. - Y ahí entendí cuán importante es ese local para él, pues es lo único que ha conseguido para dejar a sus hijos como fruto de su esfuerzo de muchos años (teniendo en cuenta que mis padres están divorciados, aunque por suerte mantienen una buena relación).
Entonces le expliqué que me parece perfecto que me contara de la situación. Mis viejos siempre me dijeron que no me iba a faltar nada, que el estudio me lo iban a pagar siempre que pudieran. En años anteriores, nunca habíamos pasado por una crisis económica, a lo sumo ciertos ajustes porque las cosas fueron desmejorando, pero nunca para llegar a este punto; por eso fue que tomé noción de la situación actual y me preocupé. Le dije que si yo tuviera que parar con los estudios, volver un año (o el tiempo que fuere) y trabajar con él, que yo no tendría problemas. Que siento que a veces no sé qué tanto estoy aprovechando la posibilidad de estudiar, pero que saber como vienen las cosas me hace caer en la realidad de que nada es fácil. Creo que si tengo que trabajar con mi papá para ayudar a la parte financiera de mi familia, lo voy a hacer con gusto, además de que no sentiría que estoy siendo una carga (en cuanto a gastos se refiere) sino que, por el contrario, estaría siendo útil y además me ayudaría a motivarme para realmente evaluar la importancia de seguir adelante estudiando para recibirme cuanto antes posible. Si bien nunca pensé en dejar de estudiar, creo que tomar las riendas y cartas en el asunto ante esta dificil situación me haría recapacitar y ayudar a que cuando pueda volver esté más que determinado a terminar de estudiar.
Por lo pronto todo quedó en suspenso. Hasta que no lleguemos a diciembre no se sabe que ocurrirá. Por un lado me gustó la idea de pensar en volver un tiempo con mi familia y tener que trabajar en el negocio de mi papá (como era su idea, para no tener que cerrarlo, mientras el vería qué poder hacer). Me llamó la atención que esta idea me gustó mas de lo que pensé, y es que saber que volvería a estar de nuevo con mi familia me hizo sentir que voy a volver a estar contenido por ellos; si bien viviendo solo no estoy mal (y mi independencia es lo que más rescato de vivir solo) creo que me afecta el estar acá tan poco acompañado. Pero bueno, las cosas no están definidas y no se sabe lo que ocurrirá. El lado malo de no seguir estudiando el año que viene es que dejaría de vivir solo, como dije (que es algo que me gusta mucho), dejaría esta ciudad con las personas que conozco (aunque no veo tan frecuentemente) y me atrazaría todavía más en el estudio (pero sería con una justificada razón).
PD: lo único que me deja tranquilo de que las cosas no cambiarán, es que (mientras siga teniendo acceso de conexión a Internet) me llevo la blogósfera conmigo a donde vaya y siempre voy a poder escribir en mi blog para desahogarme de lo que sea necesario y voy a tener la posibilidad de chatear con los cibernautas (entre ellos lectores y bloggers) con los que me siento muy acompañado y han pasado a ser una parte necesaria para mí.
jueves, 11 de noviembre de 2010
El problema de mi rendimiento académico frente a la carrera universitaria que estoy estudiando no es temática nueva en mi blog, ni es cuestión reciente y me inquieta gradualmente todos los días.
No me considero un mal estudiante, pero me someto bajo la presión de no ser tan responsable y cumplidor como lo he sido en educación primaria y secundaria. Es que siempre me destacaba por mis buenas calificaciones y mi buen rendimiento. Y ahora más que nunca creo que importa el buen rendimiento académico, porque ahora es cuando estoy adquiriendo las herramientas mas importantes que hacen a mi formación como profesional, eso de lo que voy a vivir.
Sin embargo las cosas no son tan fáciles. Y es que con con el inicio de mi etapa como universitario ocurrieron y ocurren muchas otras cosas en paralelo: venir a vivir a una ciudad que poco conocía, vivir solo por primera vez (con las responsabilidades, independencia, ventajas y desventajas que presenta), reconocer y asumir mi orientación sexual, re-descubrirme como persona y reconocerme como adulto... y seguro que hay más que podría enumerar. Y a todo esto, aprendí a relajarme un poco más, a disfrutar más de darme gustos y ser un poco más permisivo, a diferencia de mi forma de ser de cuando era chico, tan estructurado, metódico y cerrado. Creo que por ser tan cerrado al mundo ponía todas mis energías en el estudio y por eso podía sobresalir. Y ahora quisiera recuperar un poco de la predisposición que tenía frente a mis responsabilidades, pero las cosas son diferentes, y tampoco puedo desear dar pasos hacia atrás, porque reconozco y valoro mucho cómo avancé como persona. Ahora aprendí a disfrutar más las grandes y pequeñas cosas de la vida, a distenderme frente a las dificultades que se me presenten, a ser un poco mas optimista y sobretodo vivir el momento.
Creo que dejé en claro la forma en que fuí cambiando desde que era chico hasta llegar a ser como ahora, que si bien no soy la persona mas relajada, distendida, eufórica, alegre y social, he dado mis buenos pasos en esta dirección y me han ayudado a mejorar muchos aspectos (aunque todavía sé que me queda camino por recorrer), pero al mismo tiempo pareciera que he desmejorado en otros. Y no es fácil de asumirlo completamente para mí.
Veo compañeros que se aplican tanto con las materias, realmente se esfuerzan y le dedican tiempo, otros simplemente tienen la facilidad de que no les resulte tan complicado salir adelante con la carrera como a la mayoría, pero a todos les tengo una ligera envidia. Es cierto, quizás me quejo por demás, o tampoco me enfoco sobre la otra parte: no soy el peor estudiante entre mis compañeros, pero creo que es notable (y dado que llegué a este punto, puedo reconocer) que soy un poco exigente conmigo mismo, pero es la forma en que intento salir adelante con algo a lo que no puedo darle importancia menor.
A veces siento bronca e impotencia porque incluso cuando doy mis mejores esfuerzos para los exámenes de evaluación no alcanzo el aprobado, incluso cuando puedo reconocer que me he esmerado. Pero tiene mucho que ver que no siempre estoy en mis mejores condiciones cuando estudio, o mas que nada en el momento que estoy siendo evaluado. No quiero que parezca algo realmente grave, simplemente que a nivel personal tengo muchas inquietudes y creo que interfieren con mis propósitos. Cuando veo un examen que me han corregido, puedo ver que incluso me equivoco en cosas que yo tenía bien sabidas y que no supe aplicar (porque o bien me olvidé, o se me pasó de largo, porque me distraje, ... miles pueden ser las razones, pero todo suma y finaliza con estos resultados que tanto me preocupan).
Cuando mencioné que me influyen cuestiones personales en el rendimiento académico, me refiero a que además de ser buen estudiante, tengo en claro otros objetivos en mi vida en los cuales quiero mejorar (ahora que lo escribo, me doy cuenta que puede parecer que 'quiero todo y lo quiero ya', ¿podrá ser así?):
- hay días en los que me pesa la soledad y encima meto presión por el lado de mi dificultad de socializarme con la gente que me rodea [este punto tiene mucho peso], tanto desde lo cotidiano (mis compañeros de clases) como con mis amigos. Dejo de ver gente, dejo de tratarme con la gente o, peor aún, cuando intento comunicarme siento que no me salen las palabras, o al finalizar una frase ya no hay forma en que pueda continuar.
- no faltan los días en que la nostalgia y/o melancolía me realiza una visita y se queda conmigo para que yo me ahogue en pensamientos y canciones que me tiran abajo el ánimo. Muchas de estas ocasiones tienen como tema central los sentimientos que tengo (o tuve, no sé, porque por ahora vengo zafando bien) por Daiana.
- la forma en que voy afrontando mi sexualidad, que si bien no es algo que me resulte tan dificil como fue en plena adolescencia, lo sigo madurando porque, como ya he mencionado, quiero llegar al punto de no tener que ocultarlo, sino hacerlo parte de las tantas cosas que me caracterizan como persona (y al mismo tiempo voy viendo que cuánto más frontal soy con estas cosas propias de mí, más original, transparente e interesante puede ser conocerme -siendo que yo no me considero la persona mas llamativa ni divertida que hay, todo lo contrario-).
domingo, 7 de noviembre de 2010
Me tiene algo preocupado el tema de los comentarios que se realizan en los blogs. Resulta que a veces me escriben comentarios (los cuales agradezco porque son la más certera prueba de que han visitado y leído un post mío) que tengo necesidad de responder, pero nunca estoy seguro de que si el autor de ese comentario volverá a ingresar en el post que ya leyó para "revisar" si dejaron alguna respuesta dirigida hacia él, y así con cada comentario que deje.
Y tambien me ocurre cuando yo estoy desde el lado del lector y quizás el autor del blog contesta a un comentario mío ¿tendría yo que ir revisando los comentarios que hice para ver cuáles me contestaron?. Me parece un sistema muy poco eficiente, y creo que se pierde gran parte de los mensajes que son respondidos en los comentarios de una entrada.
Si bien he visto que aparece la opción de registrarse a las notificaciones de comentarios, creo que no es algo que habría que hacer cada vez que uno quiere saber si recibió una respuesta en cada comentario que hice en los distintos post.
Imagino que podría implementarse alguna forma de que el autor del blog notifique que ha realizado una respuesta a determinado lector para que este o bien la reciba en su bandeja de entrada de e-mail o bien lo reciba como notificación en su perfil de usuario de Blogger (al menos para los usuarios registrados).
Sinceramente no tengo idea si existe algo parecido; demás está que pido me lo haga saber si existe tal sistema. Pero es algo que realmente me incomoda porque los comentarios son una parte que complementan al post y el intercambio entre el autor y los lectores son enriquesedores para la temática tratada.
Tengo entendido que algunos bloggers contestan a los comentarios en los blogs de quienes comentaron, lo cual asegura que quien comentó se encuentre con una respuesta a su comentario, pero creo que en un lugar desubicado, porque contestar en un post sobre el post de otro blog queda muy colgado; sinceramente no es el método de mi preferencia.
¿Como podría resolverse esto?



