Mamaaa, tenés un hijo gae y no es mi hermano

on 3:37

Día del post: 5 de enero, 2008
Hora del post: 4:03 hs.

Me desperté hace una hora más o menos y prendí la tele. Hice zapping por los 60 canales del servicio de cable y nada me entretuvo. Con calor. Y pensando.
¿Algo debería estar preocupándome? No. Pero tengo razones para quedarme pensando un poco.


Hace unas horas atrás
Estábamos cenando. Fue un día muy caluroso, así que le dije a mamá que no se moleste en cocinar (además el calor le afecta de tal manera que se siente molesta, la pone de mal humor y no le dan ganas de hacer nada). Yo pensaba… “tengo que hablar con mamá, me propuse hacerlo en estas vacaciones y no quiero que se postergue esta oportunidad que tengo ahora que paso todo este mes con ella”.

Mirando la tele. Un canal con el resumen de las cosas mas importantes en la farándula de la televisión argentina, se veía entre todo el casamiento de Florencia de la V (famosísimo travesti) con su novio de hace 10 años. Después, también la aparición de un tipo (será menor de 30 años) que se había casado con una anciana que murió al poco tiempo y se hizo gay (la historia de Reinaldo y Adelfa). Previamente estaba mirando mamá el programa de cocina conducido por gays. Después de la cena me quedé mirando un programa llamado Adolescentes En El Horno (nunca antes lo había visto, y está muy bueno) donde se entrevistan chicos y chicas adolescentes o se los filma teniendo una conversación sobre los roles de los chicos y las chicas en distintas cosas, si les gustaría que cambie, las diferencias que existen entre los sexos, etc. (entre ellos, alguno de los entrevistados, gay también).
De repente, yo me encontraba juntando las ganas de decidirme a hablar con mi mamá sobre mi sexualidad en algún momento, y por otro lado en la televisión en ese momento había una explosión de exposición de gays. O quizás fue mi intención… pero sentía que alguien me lo estaba haciendo a propósito, y yo no sentía que eso me lo hacía más fácil.

Mamá dijo que capaz se acostaba, estaba cansada. Yo no quería que se acostara, quería quedarme charlando con ella, a ver si me animaría a sacar el tema. Me ofrecí a comprar helado. Volví. Empezamos con el helado. A oscuras, el tele, ella, el kilo de helado y yo.
- Te quería decir algo, me parece que es importante… … ¡Soy gay!
- … Ya lo sabía.
What? WTF?... me sentí desconcertado. Siempre tuve en cuenta la posibilidad de que lo supiera, pero no que me lo dijera tan crudo en respuesta a lo que yo estaba anunciando. Es como que yo junté la fuerza para decirlo de la forma más rápida escupiéndolo… y ella respondió de la misma forma. Fue como una cachetada en ese momento. Es cómico, no me lo esperaba.
- ¿Y?, ¿cómo la llevas con eso?
- Bien, mucho mejor que tiempo atrás. Pero quería que sepas que me decidí a hablar de esto no tanto por que lo tenés que saber, sino porque es mi objetivo en este verano poder abrirme con vos, con papá y con mi hermano. Nunca me preguntaste al respecto, ni de muchas otras cosas. Es cierto que tuve mi tiempo de rebeldía y no quería que me preguntaras sobre mi vida, pero esa etapa ya pasó y no quiero que sigamos manteniendo esa distancia.
La charla siguió. No me gustó mucho que mamá se desviara del tema para caer sobre el tema de la separación de mis padres (mañana se cumple un año, según me dijo), a pesar de que yo estaba encarando la charla de manera general, y no limitándome a lo de la sexualidad (aunque claro, fue el tema primordial).
- Y te digo que soy gay porque decidí no engañarme al hablar del asunto. Es decir, no estoy tampoco del todo seguro, me estoy definiendo entre eso y ser bisexual.

Le conté que de chico sufría por muchas cosas, que me sentía realmente satisfecho con mi crecimiento porque –pese a que no recibí ayuda y tampoco nunca la pedí- superé muchas problemas personales, que si ella lo supo siempre pienso que podría haberse acercado a mí a hablar del tema porque yo no me animaba a hacerlo y por eso me guardé y sufrí muchas cosas (no se las reproché, solo le dije que me parecía eso, porque yo creo que la forma en que me crió mi mamá está indiscutible porque en gran parte gracias a ella soy quien soy y me siento bien como me siento… me dijo que últimamente lo estaba viendo así en mí, que yo estoy muy tranquilo con mi forma de ser).

También le hablé de que tuve novia alguna vez. Que esa chica que había visto durante varios años de mi vida a mi lado (Daiana, y con quien más de una vez me habría molestado en que éramos novios, incluso antes de que lo fuéramos) había sido el gran amor de mi vida, como alguna vez me contó que tuvo el suyo (y no fue mi papá, sino un novio que le duró 8 años) y también que lo tuvo mi hermano en su momento.

Entre todo también me dijo que una vez estaba hablando con mi hermano sobre mí (en medio del quilombo que se armó con la separación de mis padres) y él le dijo “hay algo que vos no sabés de Alexis y que yo sí”. Pero mamá no insistió para que le dijera suponiendo que se trataba sobre mi orientación sexual (de todas formas –y me lo preguntó- yo todavía no he hablado con mi hermano).


Y así es como siento que dí el gran paso para salir del armario. Mi idea era en un principio hablarlo cuando compartiéramos una cena mis padres y yo, pero todavía eso no se dio (cosa que sé que está mal por parte de mi papá por no tomarse el tiempo, aunque sea a solas, de pasar conmigo, y ser yo quien tiene que buscar ese momento – cosa que tengo pensada hacer). Después dije que sería mejor contarle primero a mi papá, porque si bien con el tengo menos trato, sería mas fácil decirle porque no me interesaría tanto su respuesta (además de creer que le va a ser indiferente para él después de que se lo cuente, aunque mamá cree que no – pero igual hablar no va a ser fácil, porque de por sí con papá hablo de muy pocas cosas); y después hablaría con mamá, que era con quien mas me interesaba que supiera, y a quien por sobre todo le quería confiar esto que ya no era una carga en mi vida, sino el estilo de vida que había asumido tomar.

Pero ya está, y estoy contento de haberlo hecho. Le dije que cuando quiera, que me pregunte sobre el asunto, o sobre lo que quiera, que yo no voy a responderle mal, que hoy en día quiero que ella sepa más sobre mí y me conozca más todavía. Ella dice que no le gusta ser como otras madres “metidas” que observan, vigilan y controlan a sus hijos a todo momento; yo le dije que le gradezco por ser así, me encanta, pero también se siente cierta molestia porque reconozco que tiene derecho a saber de mí lo que quiera, que con gusto lo quiero compartir con ella (hoy en día mas que nunca).
(No mueran de envidia, lo sé, tengo una madre muy comprensiva).

Ya lo saben, de acá de Ciudad1, gran parte de mis amigos (creo que de los que me interesa que sepan, no me queda a quien contarle) y ahora también mi mamá (el primer familiar que sumo a esta lista de los que estoy tachando al contarles… -chan chan chan- La Verdad… jeje).

Trangulo no correspondido

on 3:43

Este post surge como complemento de los post Ignacio I e Ignacio II. Además, si bien la historia tiene su lado como protagonista a este pendejo que me ha puesto los pelos (y algo mas) de punta, está Esteban en medio de todo, que en cierta forma influye del modo en que nos relacionamos entre los tres (el grupo que antes era de los cinco, se redujo a nosotros, porque con las chicas ya no existe el trato de antes y nosotros tenemos nuestro propio "feeling").

El juego de roce que existió (y a veces ocurre todavía – eso contesta a El Humanista) es algo que disfruto mucho cuando se dá (que no es siempre que me quedo a dormir, sino cuando se da la circunstancia). Pero a veces me creo que lo hace solamente para tenerme a mí con el deseo de su cuerpito, porque no sé si a él le interesa ese rose conmigo. Todo pareciera indicar que sí, pero muchas veces parece un histeriqueo… por eso mucho no entiendo cuándo son las ocasiones que me permite que me acerque a él. Pero algo de lo que cada vez estoy mas seguro es que así como yo espero que se me dé la posibilidad de tener su cuerpo cerca del mío, él disfruta de tenerlo a Esteban cerca (el otro chico del grupo de El Barrio). Lo busca, le juega, le da vueltas, así como a mí me gusta hacer con él. Es como si fuera un juego en un triángulo no correspondido. Este triángulo no se cierra porque Esteban es imparcial a este juego, y siempre se queda mirando desde afuera.

Yo sé que Esteban se está reprimiendo muchas cosas y no se permite disfrutar de ese deseo sexual que todos sufrimos a la edad de esa plena adolescencia, pero su caso es muy particular. Pero antes, de chico, él era mas expresivo. Antes demostraba más (antes, y hablo de chico chico, como a los 6 u 8 años). Antes se le notaba más lo maricón, antes me demostraba mucho que yo le gustaba. Antes se me acercaba y quería que yo tuviera un contacto con él… pero yo solamente me hacía el estúpido. Cobarde, huía de esas situaciones que de tan chico me eran tan incómodas, y no podía enfrentar, sino –como siempre era más facil hacer- ignoraba las cosas y hacía de cuenta que no pasaba nada… como quien dice, hasta que pase la tormenta. Últimamente aprendí que de situaciones así de las que siempre escapaba pueden ser muy interesantes si uno se atreve a enfrentarlas… cosa que he aprendido a hacer, pero bueno, eso ya es otra cuestión.

A todo esto, venía que a mí me atrae Ignacio, pero a su vez Ignacio se siente atraído por Esteban. Y Esteban, quien antes se sentía atraído por mí, ahora no participa de ese juego. Por otro lado, yo estoy aprendiendo a ver a Esteban como todo un jóven con sus buenos rasgos para ameritarle. En lo que es físicamente (además de su personalidad), Ignacio y Esteban son muy diferentes. Ignacio es rubiecito, de descendencia rusa por parte del padre y se le destaca muy bien, de cuerpo delgado (y últimamente con su desarrollo, muy bien marcado). Esteban es morocho, de cabello y de piel, siempre fue delgado y ahora mas que nunca, pero tiene buen cuerpo tambien… aunque siempre lo tuvo, ese cuerpo envidiable que tienen los negros de raza. Estos son los dos. Y yo, distinto a ellos, soy de donde empieza la historia esta del triángulo no correspondido.

En respuesta a unos comentarios, sé que por Ignacio no siento nada de afecto, no puede haber amor. Tambien sé que él no lo siente por mí, porque ya me alcanza con ver que a él le atrae físicamente Esteban. Pero quitando todo este juego sin sentido, Ignacio, agrandado como es, está en su etapa de intentar demostrar toda su hombría y machismo propio de su edad y su grupo de amigos. Ahora mas que nunca se agranda y va en busca de mina que se le cruce para tranzar con ella, y ponerse de novio si le da la gana. Me han llegado rumores por parte de Esteban, quien está mas al tanto porque se ven mas seguido, que Ignacio ya debutó sexualmente. ¿Y yo?, pues celoso. Celoso cuando me entero que estuvo con una chica, celoso porque él anda en busca del otro género (aunque no sé si por propia motivación o sólo para quedar bien frente a sus amigos), desilusionado en cierta forma porque se me va toda esperanza de ese lado homosexual que yo creí que tenía y que en nombradas ocasiones compartía conmigo (algo de lo que no estoy seguro que le deseo, pero sí algo de lo que disfrutaba mucho). Por eso trato de interrumpir las novedades que me trae Esteban sobre la cuestión, cuando se entera algo nuevo de esa moda que está teniendo de agarrarse un monton de chicas. En parte tambien me desagrada porque es algo que yo nunca pude hacer, y me hubiese gustado… pero son cosas que no están en mí. Es un sinfín de cosas que me hacen querer separarme de Ignacio cuando surgen esas cosas.

Por el momento, Esteban y yo estamos compartiendo bastante. Nos vemos seguido, nos conectamos, charlamos, nos vamos de paseo… y nos aburrimos mucho. Sin el impulso necesario (ese impulso lo suele dar Ignacio cuando se encuentra presente) con Esteban me puedo aburrir demasiado, porque se pone de mal humor sin razón (o por razón desconocida) y yo ante tal caso me distancio, y respeto su actitud y sus silencios, pero es algo que puede tornarse muy tedioso. Hoy nos vimos, pero no fue así, porque hoy yo estaba divertido, estaba tonto y bromeaba de tal forma que pude animar la situacion (esa tontera es método que aprendí de lo divertido, aunque mediocre, que puede ser el aporte que dá Ignacio en cada encuentro).

Ignacio II - el motor de mis deseos

on 3:20

Pero una vez que Ignacio se estaba convirtiendo en adolescente, no había quien lo frenara. Sus hormonas tenían un ritmo muy acelerado, y su curiosidad por adentrarse en ese mundo de lujuría era motor de su interés por conocer al respecto. Mientras que los demás nunca habíamos tocado el tema y nos manteníamos insípidos en la cuestión. Por lo que él fue quien rompió con esa estructura que yo había impuesto. Y entonces se empezó a hablar del asunto levemente, se empezaron a hacer bromas al respecto, y ya no había tanta tensión cuando tocábamos el asunto.

Por otro lado, Ignacio tambien se interesaba en la pornografía. Entonces, para estar siempre en sintonía con él, juntos fuimos conociendo de a poco los métodos de tener acceso a ese contenido adulto, tan prohibido y tan deseado en edad.
No sé si fue el hecho de verlo crecer a él, de verlo como se maravillaba con esas cosas que conmigo podía ver sobre el sexo, que a mi me encantaba tenerlo cerca de mí. Y poco a poco fui viéndolo ya no solamente como el amiguito con el que jugaba todas las tardes, sino como el pendejo que tenía al lado mío y hacía que me calentara de una manera única, como hasta el día de hoy nadie lo ha conseguido de mí.

Entonces, con estos hechos yo era más conciente de mi homosexualidad. Pero no quería pensar en eso, solamente disfrutar de tenerlo cerca. Mas tarde, cuando se prestaba la situación (en raras ocasiones), mirando pornografía (siempre hetero) tomamos como costumbre acompañar aquella calentura que nos generaba el contenido adulto, con una ligera frotación de nuestras pélvis con una almohada de por medio. Yo, por supuesto, disfrutaba mucho de tenerlo tan cerca de mí, y con tanto contacto físico llenándome de deseos y placer. Pero siempre me limité a lo que él quería y permitía que pasara. Alguna vez recuerdo que cuando yo me encontraba acostado (y el encima mío, con la almohada de por medio, en ese momento de calentura) no aguanté y con la excusa de alguna jugarreta tonta le apreté la cola. Esa cola que tanto deseaba, esa cola tan bien formada que tanto me desesperaba, y que tanto le había mirado. Esa vez me animé y la toqué. Y él hizo como si no pasara nada, y continuamos en ese momento que tan bien recuerdo. Nunca más tuve oportunidad de sacarme las ganas de tocarlo ahí, tan liberalmente.

Aparte de todo, entre Ignacio y yo siempre existió el otro contacto físico: la violencia (por supuesto que en menor grado). Dicen que “los que se pelean se aman” o que “los golpes son una forma de demostrar cariño”. No quiero utilizar alguna de estas frases conocidas para justificar, sino para atribuirle cierta parte de razón (al menos en este relato). Y es que pegarle a Ignacio era mi forma de sacarme las ganas de tener contacto con él. No sé si con el mismo motivo él tambien buscaba que yo le pegara, siempre me jodía, me buscaba, no podía dejar pasar ocasión para conseguirlo. Y no siempre terminaba bien… pero cuando yo me proponía no pegarle mas porque sabía que no era forma ni buen trato, él quería hacer de cuenta que no pasaba nada, y conseguía de distintas formas que yo tenga ese contacto con él nuevamente.

En incontables ocasiones, como lo fue hace dos noches que me invitó a dormir (babaaa… jeje), el contacto físico provocaba erecciones en mí que debía esconder. Pero creo en parte, implícitamente, era sabido que a mi me daba placer al menos ese tipo de contacto fisico con él. Una vez que me quedé a dormir en su casa, por la mañana, empezó tirándome ropa desde su cama cucheta (yo dormía en un colchón sobre el suelo)… y lo dejé pasar. Pero insistió, y yo no resistí. Entonces fui a buscarlo, y así y todo en ropa interior como estábamos, empezamos con los golpes. Y entre apretones y golpes, lo tuve encima mío, nuestros cuerpos se rozaron, toqué su pelvis, le hice cosquillas… y yo solamente gozaba. En un momento él estaba debajo de la cama, y yo voy a buscarlo mientras él se reía y se preparaba en posición de defensa… y lo ví. Tenía su pene erecto (por supuesto, debajo del calsoncillo). Y terminé de comprender que él tambien sentía cierto disfrute con ese juego nuestro.
Tambien ocurrió esta vez que me quedé a dormir. Ahora él es menos vergonzoso, y no siente pudor de andar en ropa interior (boxer) frente mío, mientras que yo intento no desviar mucho mi mirada para verlo, porque me encanta. Es el cuerpito precioso que me vuelve loco, que me saca de mis estructuras y me pone como cazador para acechar por su presa.

Por otro lado sé bien que, de una manera que no puedo explicar, Ignacio consigue de mí mis mayores calenturas, una gran atracción física de mi parte, la explosión de mis mayores deseos, pero no mas allá de eso. Es decir, sé que de él no estoy enamorado, que por el no siento amor, ni que puede haber una relación amorosa de por medio (de hecho, él es heterosexual –hasta que no se demuestre lo contrario, jeje- pero mirando mas allá de eso). Por tanto, él saca de mi el lado que hace la excepción a toda regla mía. De hecho, con él es con quien tengo claramente definido en mis deseos que me encanta jugar un rol de “activo” entre los dos (más allá de que nunca tuvimos sexo, ni mucho mas de lo que estuve contando sobre lo que ha sucedido).

Ese… ese es Ignacio, el mas pequeño de “el grupo” (de los cinco, que ya no es grupo). Como ha crecido este pendejo… jaja.

Ignacio I - el mas chico del grupo

on 2:51

Ignacio es uno de los 4 amigos menores que tengo en El Barrio, donde yo viví gran parte de mi infancia y mi adolescencia. Junto con Daiana, Carla y Esteban fueron mi grupo de amigos mas importante que tuve, y que todavía sigo viendo y disfrutamos de un buen rato cuando se presta la situación. Cada uno de ellos es especial para mí con ciertas particularidades, y Ignacio no es excepción.

Es el menor del grupo (un año menos que los demás, 3 años menos que yo). Es el mas divertido, se pasa todo el tiempo hablando tonteras que te hacen reir. A veces puede ser medio insoportable, porque con él no se puede hablar enserio. Le gusta llamar la atención y estar siempre en actividad, no se puede quedar quieto.

Los otros 3 y yo vivíamos en la misma cuadra (ellos siguen viviendo allí, pero o en el 2006 me mudé). Él vive en la esquina de la cuadra de enfrente.
Cuando eramos chicos, muy pocos sabían del chico de la esquina (él). Algunos decían que los padres eran muy malos con él y no lo dejaban salir a jugar. Uno de los vecinos decía escucharlo en el patío jugando solo cantando canciones, pasando las tardes sin amigos con quien divertirse. Daiana era la única de nosotros 4 en tener contacto con él, con quien en un tiempo se juntaban a jugar (a todo esto, Ignacio tendría 5 o 6 años). Con el tiempo sentí celos de que Daiana, mi amiga incondicional con quien ya pasaba interminables tardes con ella, se tomara tanto tiempo para visitar a Ignacio. Ella decía que era un buen chico, pero que no le gustaba salir a jugar.

Un día nos juntamos un grupo importante a jugar en la calle, pero nos faltaba ella. Daiana estaba en la casa de Ignacio, y yo quería que saliera a jugar. Entonces la fuimos a buscar entre varios. Toqué la puerta y me atendió la mamá de Ignacio:
- Hola, ¿está Daiana acá?
- Si, esperáme que la llamo.
(ella aparece en el marco de la puerta de entrada)
- Hola Dai, ¿querés salir a jugar?
- Si, pero… estoy acá con Ignacio.
- Y bueno… no importa, decile que venga tambien si quiere.
- Está bien, le voy a preguntar, pero no sé si querrá.
Y esa tarde salió a jugar con nosotros. Fue rarísimo porque en un primer momento nadie lo conocía, y después se convirtió en el más entusiasta. Entre nosotros nos mirábamos y decíamos “¡qué chico raro!”. Pero bueno, nos divertimos en grupo. Y desde entonces él se unió a nosotros y comenzamos a verlo seguido. Tiempo después nos enteramos de que él no salía a la calle por vergüenza en un principio (es ilógico, porque podría decir que él es la persona con menos vergüenza que conozco –en el buen sentido-).

Despues fue de los más cariñosos. Era el mas chico del grupo y la diferencia se notaba. Pero nos manteníamos unidos. Ya eramos cinco, y estabamos constituídos.
A veces él y yo nos juntábamos a jugar. Yo iba a su casa o él a la mía. Nosotros dos, porque los demás no estában, o por cualquier otra razón. Y la pasábamos bien. Cada tanto que lo veía me daba un dibujo, porque cuando estaba solo dibujaba cosas, escribía mensajitos (frases cortas, con letras de un pendejo de primer grado de primaria) – tales dibujos todavía los conservo, con un lindo recuerdo de quién era antes Ignacio. Los padres me querían mucho. Me invitaban a comer, tambien cuando él tenía que ir a la casa de la abuela porque se aburría si estaba solo. Con el tiempo supe que la mamá de él me quería tanto que sentía que me podía cuidar como si fuera hijo suyo; lo cual tiene relación con que antes de que ellos pudieran tener a Ignacio, ella perdió varios hijos en embarazo o después de nacer, y uno de ellos (no sé si el ultimo que perdió) tendría que tener mi edad.

En cierta forma, también Ignacio fue el mas ingenuo, el mas inocente (no por eso santito) y el mas inmaduro. Las primeras dos características que mencioné cambiaron cuando alcanzó sexto grado de la primaria (11 o 12 años). En su escuela y su entorno empezó a conocer sobre sexo, con ideas básicas de cómo nacen los bebes (impulsado por la intriga de saber qué era lo que hacían los perros que “se pegaban” – osea, cuando tenían relaciones). Sobre la inmadurez… la sigue conservando, sigue siendo muy inmaduro, y eso es lo que por ahí marca la diferencia con los demás, pero ya no tanto de edad. De todas formas, ser quien es hace que sea quien pone la chispa de diversión y de entretenimiento a cada rato.

Yo, siendo el más grande del grupo de 5, siempre me mantenía en la sintonía de ellos. Además era lo que yo quería, la razón por la que me gustaba estar con ellos, y no con chicos de mi edad. Por eso al mismo tiempo trataba de ser el ejemplo. Además, de por si, mi forma de ser era de “un chico muy correcto”: era (muy) buen estudiante, me dirigía de buena manera con los chicos, compartíamos diversión sana, no decía malas palabras y no permitía que ellos las dijeran, si veía que estaban haciendo algo mal intentaba ser mediador entre los conflictos, tratar de que sepan pedir perdón y mantenernos unidos (será por eso que los padres de los cuatro siempre me quisieron tanto).

After Navidad

on 0:47

Hola hola. Acá estoy, escribiendo en mi casa, escuchando un poco de Bee Gees tranquilo, preparando esta entrada. La verdad que no es tan comodo como tener internet, escribir y postear enseguida, pero tampoco es para quejarse. Es cuestión de acostumbrarme.
Anoche estaba escribiendo una entrada rápida desde la casa de mi prima para dejar mi saludo de Navidad... solamente me quedaba agregar un video y listo, pero justo me llamaron para la mesa, así que no pude terminarlo, y despues ya se hizo tarde. Así que solamente les dejo mis mejores deseos de festividad y prosperidad... no tiene que ser solamente para Navidad, ¿verdad?.

En casa estuve ordenando muchas cosas, acomodando lo que traje desde Ciudad2 y las cosas que quedaron guardadas que necesitaban reubicación. Entre eso encontré muchas cosas que me trajeron recuerdos de viejos momentos, de mis amigos, de lo que hacía, fotos viejas, dibujos y cartas que conservo con mucho aprecio, juguetes que siguen siendo mi tesoro y tantas cosas con valores personales que solo yo puedo saber. Y entre todo encontré este texto que tenía guardado. Es una reflexión que invito a que hagan, la verdad que muy valorable. Recuerdo que me lo dieron en el colegio secundario, una profesora que siempre tenía algo especial y personal para darnos, algo que nos tocara a nivel individual y para mejorar como personas. Espero lo disfruten.


Baila como si nadie te estuviera viendo
Nos convencimos a nosotros mismos de que la vida será mejor después de casarnos, después de tener un hijo, y después de tener otro. Entonces nos sentimos frustrados de que los hijos no son lo suficientemente grandes y que seremos más felices cuando lo sean. Después de eso nos frustramos porque son adolescentes (difíciles de tratar).
Ciertamente seremos más felices cuando salgan de esa etapa. Nos decimos que nuestra vida estará completa cuando a nuestro esposo le vaya mejor, cuando tengamos un mejor auto o una casa, cuando podamos ir de vacaciones, cuando estemos retirados... La verdad es que hoy no hay mejor momento para ser felices que ahora, si no es ahora... ¿cuándo?.
Tu vida siempre estará llena de retos. Es mejor admitirlo y decidir ser felices de otra forma.
Ya lo dijo Alfred Souza: "Por largo tiempo parecía para mí que la vida estaba a punto de comenzar; la vida de verdad, pero siempre había algún obstáculo en el camino que resolver primero, algún asunto sin terminar, tiempo por pasar, una deuda que pagar, entonces la vida comenzaría. Hasta que me di cuenta de que estos obstáculos eran Mi Vida".
Esta perspectiva me ha ayudado a ver que no hay un camino a la felicidad. La felicidad es el camino. Así que atesora cada momento que tienes y atesóralos más cuando lo compartas con alguien especial, lo suficientemente especial para compartir tu tiempo y recuerda que la vida está hecha de ese tiempo, y que el tiempo no espera por nadie.
Así que deja de esperar hasta que termines la escuela, hasta que vuelvas a la escuela, hasta que bajes 10 libras, hasta que tengas hijos, hasta que te cases, hasta que te divorcies, hasta el viernes por la noche, hasta el domingo por la mañana, hasta la primavera, hasta el otoño o el invierno, o hasta que mueras para decidir que no hay mejor momento que este para ser feliz.

Pensamiento del día: Trabaja como si no necesitaras el dinero, ama como si nunca te hubieran herido y baila como si nadie te estuviera viendo.



Despues de haber escuchado estos párrafos cuando mi profesora lo leyó, sentía que estaba escrito para mí, porque es como yo sentía, lo que me pasaba. Siempre estaba esperando o creyendo que las cosas iban a empezar despues de cierto momento, que estaba esperando que llegara "eso" para creer que la vida de verdad iba a empezar, y todo iba a ser mejor. Y creo que desde ese entonces abrí la mente y empecé a vivir las cosas en el presente, en el ahora, y comprender que tengo si hay algo que quiero hacer debo hacerlo ahora.


Hasta ahora los días acá en Ciudad1 los estoy disfrutando bastante. Ayer 24 salí a correr, me junté con mis amigos, anduve por la costanera, manejé el auto, estuve con mi mamá, ordené cosas y recordé momentos (como conté), estuve con mis mascotas... estoy disfrutando bastante, y sé que me queda mucho más.
Ahí me voy a cenar... Cuántas ganas tengo de poder leer los blogs que me gustan seguir. De todas formas sigo contestando en cuanto leo los comentarios que me llegan, y los aprecio.
Un abrazo. Hasta pronto!

Cerca de las festividades

on 18:18


¿Qué digo cerca? Casi en plena festividad. Estamos muy cerca de las tradicionales fiestas cristianas anuales de Navidad y Fin De Año / Año Nuevo. Y cada año una cantidad de saludos, de felicidades, de mensajes, de llamados a la meditación, de balance, de encuentros, de problemas, de días, de vacaciones, de reunión, de paz, de movimiento, de tantas cosas...

Recuerdo que a estas alturas de cada año que pasé hasta este, siempre se daba por parte de maestros (en el colegio secundario y primario) -y quizás por otros adultos tambien- mensajes de prosperidad, llamados a la reflexión y balance personal para comenzar a mejorar y elaborar nuestras próximas metas a cumplir en el año venidero.
Pero ya dejé el secundario, se terminó. Ahora estoy en la universidad, y si bien los profesores a veces se desvían de sus clases para hablar de alguna que otra cosa (interesante o no, relacionada al tema o no), esos mensajes cálidos que nos indicaban qué debiamos hacer o cómo hacer las cosas bien, o por lo menos esas regals básicas que daban a la imagen de una persona en busca de su superación... ya no están. Ya se trata de un camino que tiene que hacer uno mismo. Escuchar a sus adentros, recordar las lecciones aprendidas y emprender consignas propias, propuestas a llevar a cabo.

El martes pasado rendí el exámen para el que venía estudiando. Lamentablemente, el único que me animé a rendir, por tanto me quedan dos exámenes para febrero (y consume considerable preocupación mía). Entonces, desde aquella fecha, me encuentro oficialmente "de vacaciones". Y no he tenido mejor antojo que, como de costumbre, hecharme a la improvisión y hacer lo que me plasca en mi libre alberdío. Y en esto se encuentra ver a mis amigos, conectarme a internet sin culpa de tiempo que le dedique, abrir algún viejo juego que se me hacía adicción y en el que tenía una partida pendiente (Sims, Sims 2 y Need For Speed Most Wanted por el momento), salir por la ciudad, realizar alguna que otra compra, dejarme tentar por pasar al horario nocturno (en mi afán de querer hacer todo junto en un día, las horas vuelan y llego a terminar mi día de puro ocio a la madrugada o quizás durante la mañana, lo cual tuerce mis horarios y hace que me pase tardes enteras durmiendo), etc etc.

Quizás -depende mis ánimos y ganas- cuente mas adelante específicamente qué anduve haciendo, pero ahora solo basta con enlistarlo. Y a raíz de todo eso que he realizado para iniciar mi tiempo de descanso, he escapado de comprometerme a llamar a mis adentros para cualquier tipo de pensamiento que requiera tiempo y esfuerzo para sacar algun producto beneficioso. Claramente, quiero decir que hasta ahora no se me dió por ponerme a reflexionar ni medio octavo de las festividades. Y es que ahora mis vacaciones empiezan casi con la epoca de festividad, por lo que sacarme el ritmo de la rutina que llevaba del ciclo lectivo para tomar nosión de "en qué fecha me encuentro y qué tengo que hacer" implica cierto desorden, que no tengo por qué resolver. Pero podría decirse que en cierta forma, para esto estoy haciendo este post.


Entonces ¿qué significan estas fiestas para mí en este año?
Y lo planteo así porque creo que no podemos tomar todos los años a las mismas fechas y las mismas fiestas con el mismo significado. Sino se torna algo absurdo e inútil, ya que si nosotros año tras año vamos cambiando, no tenemos por qué desperdiciar nuestros sentimientos de prosperidad sobre los mismos mensajes, las mismas reflexiones ni nada por el estilo. Y este año tengo bastante (bastante... si, bastante) para concluir. Pero no quiero sentirme abrumado por todo eso, por tanto intento hacerlo sencillo y espontaneo.

Para empezar, no sé cómo ni con quién pasaré las fiestas. Más que nada Año Nuevo. Navidad sé que voy a pasarlo en mí casa, en Ciudad1 (mañana lunes recién voy a viajar hacia allá), con mi mamá. No sé si con mi papá, no tengo idea. Ahora que ellos están separados, tengo que pensar en que tengo que pasar tiempo con los dos (osea, dedicar tiempo a mis padres x2), lo cual antes era mas sencillo por ser un 2x1 (estaba con los dos al mismo tiempo). De todas formas eso no es tan dificil. Ademas, mis padres mantienen buena relación -quizás mejor que antes, pues supieron llevarlo adelante de manera madura... y ojo que no es tan obvio ni normal-; entonces es probable que mi papá venga a cenar con mamá y conmigo, o quizás al menos pase a saludar.
Año nuevo ya es distinto, porque en algún momento debo viajar a Comodoro Rivadavia y pasar tiempo prometido con mi hermano (y su flia) y mi abuela (y la flia de aquella parte: tios y primos), y quizás sea la fecha oportuna. Falta decidirlo con mi hermano.

Pero, pese a que termina el año, todavia tengo objetivos planteados. No para cumplirlos en los próximos 10 días que me quedan de 2008, pero sí durante este período que pasaré con mi familia. Hasta ahora venía con la idea de querer hablar con mis padres sobre mi sexualidad, para poder iniciar la operacion vinculo familiar al rescate (suena de película... jaja). Y es que no sé si ya lo había mencionado, pero quiero hablar sobre estas cuestiones con ambos porque quiero estrechar mi relación y mi comunicación con ellos, para que ellos tambien se abran a contarme un poco mas de sus cosas (mi mamá me cuenta bastante, siempre, pero mi papá no, se limita exclusivamente a lo laboral, y sus comentarios nunca varían siquiera en los terminos con los que me lo describe).
Hablando con algún amigo (que ahora no recuerdo con quién ni en que momento) dijo en broma "y ahora le digo 'mamá soy puto' y les cago la Navidad". Y si bien fue en pura broma, me hizo pensar. Yo no quiero que mis padres sufran algun sentimiento de preocupación sobre mí, al menos durante la cena de reunión de las fiestas, porque se supone que es para disfrutar. Y esto lo pienso, sabiendo que ellos van a aceptar las decisiones que yo tome, pero soy consciente que a ellos les va a remover un poco la tierra que yo cuente semejante notición (aunque tambien existe la posibiliad de que ellos lo supieran desde hace tiempo atras - como suele decirse, los padres lo saben todo).
Así que por el momento no sé qué momento elijiré para decirlo. Pero yo venía juntando ganas para decirlo en la primer cena que tengamos los tres juntos, cosa de que poder desembucharlo sin pensarlo demasiado y matando dos pajaros de un tiro (es decir, haciendo que se enteren al mismo tiempo).

Y respecto a balancear y dar cierre a los 366 días que estoy concluyendo de este 2008...
· ) Pues tengo que decir que ha sido un año con un ritmo bastante distinto de los demás. Perdí una materia el año pasado que me bloqueó continuar con la carrera universitaria durante este año. Fueron pocas las materias que pude hacer, pero mis logros no se limitaron a la parte educativa, sino que atravecé fronteras que me había puesto en mi lado personal, en lo que respecta a mi intimidad, a mi identidad, y a descubrirme y sentirme cómodo conmigo mismo (aunque es un proceso que aún no llega a su fin, sino creo creo yo, acaba de empezar). Curcé la puerta hacia el mundo homosexual, y creo que me supe relacionar en buena forma, pese al entorno y la corriente que en cierta forma suelen llevar a uno, si no es precavido, a salir de la rutina que uno lleva para dedicarle tiempo a la interacción social y las fiestas nocturnas en aquel pub gay (como le ocurrió a mi amigo Ariel).

· ) Este año descubrí la blogósfera como un medio para seguir aprendiendo sobre la sexualidad, y saber que me aporta un canal de expresión que me permite llegar a otras personas, y que otras personas lleguen a mí, casi de manera anónima pero brindando una calidez especial, por saber que hay gente que comparte experiencias, sentimientos y reflexiones similares, opuestas, o simplemente diferentes que me permiten enriquecer mi punto de vista y crecer y madurar para hacer este mundo un poco mas adaptable para mí (recuerdo que solía decir en los nicks de mi messenger 'este mundo me queda angosto', intentando creer -con razón o sin ella- que voy mas alla de las fronteras que tienen las personas con las que me relacionaba y yo estaba ya para otras cosas).
Además de todo, descubrí otros blogs de otras temáticas que se me hicieron más que interesantes.

· ) No alcancé a reencontrarme con el amor en alguna persona nueva en mi vida, pero sí conocí sentimientos y mantuve otro tipo de relaciones con otras personas. Ya no todo es de dos matices, no solo blanco o negro, sino que encontré puntos intermedios, superiores e inferiores. Este año conocí a Franco y entablamos una relación que pasó por distintas etapas, pero que nunca dejó de ser buena. Hace poco lo estuve viendo (ya contaré) y terminé de darme cuenta que tan buena persona es él, que tan buena persona es para mí, cuánto lo aprecio y cuánto bien me hace una relación como la nuestra (que no he entablado una así, tan liberal y abierta con nadie ... y ojo, no hablo de relación amorosa, ni de romance ni nada por el estilo; como dije antes, sigue siendo, un entremedio de amigo y novio).
Tambien conocí otros chicos y se me dieron otras circunstancias. Creo que puedo decir que tuve dos fracasos al conocer por chat dos personas con las que mantuve mucha comunicación, muy fluída y se hicieron re importantes para mí, pero cuando las conocí en persona no se sintió lo mismo -aparentemente- y ambas 'huyeron' de mí, y no volví a saber de ellas (una completa lástima... pero mejor superarlo y mirar hacia adelante).

· ) Hablé de mi sexualidad con ciertas personas allegadas a mí. Son pequeños pasos pero que son necesarios en este 'salir del armario' que se tiene que dar de a poco. Hablé con mi prima, y con mi amigo Esteban. Ambos lo tomaron bastante bien.
Pero tambien, por 'histeriqueada' de algún putito del ambiente gay de esta zona (que tambien es proveniente de Ciudad1), se me viene la ola de un quilombo coniderable: esta personita se encargó de pasar el comentario sobre la recientemente declarada homosexualidad de Ariel y mía, a gente de nuestra ciudad natal, donde todos se conocen, el entorno de amigos es chico, y ya hay amigos que son conocedores de la cuestión. Pero pese a todo supe tomarlo 'con soda' y esperar a hacerme cargo de ese tema en su debido momento (en la próxima temporada que pase en Cuidad1, es decir, a partir de mañana), e ir resolviendo cuestiones momento a momento (porque en ese momento estaba en una parte importante de mis estudios, sumado a otras cuestiones con mis amigos).


Y bueno... Capaz tenga otras cosas más para tener en cuenta, pero por ahora es lo que primero se me vino a la cabeza, y lo que mas presente he tenido. Valoro mucho haber pasado por estas circunstancias, que me llevaron a estos momentos, y que ahora mismo pueda meterlo en el balance, que hace parte de las fortalezas que recibo para enfrentar un nuevo año, y poder ser menos temoroso ante el mismo y poder esperarlo con brazos abiertos para disfrutarlo y aprovecharlo mejor aún.

Espero ustedes tambien tengan unas Felices Fiestas, se sientan alegres, acompañados, sean bendecidos y reciban al 2009 de la mejor manera. Es un mensaje de los típicos de la época, pero que cada uno debe tomar en forma personal, y hacer lo que tenga que hacer para poder conseguirlo, porque no para todos nos cuesta lo mismo ni significa lo mismo.
Un abrazo, y hasta la próxima.
SALUD! y adentro. Ja ja.

¿Realmente bisexual?

on 11:59

Este fin de semana me dediqué a mis amigos. Venía bastante desaparecido porque estaba terminando de rendir parciales, y todavía yendo a clases. Pero arrasé en un 3x1 de viernes-sabado-domigo pasandola lindo y acompañado de mis amigos, despues de un tiempo de alejarme de ellos.

El sábado, Ariel se fue a Ciudad1 porque el padre egresaba del secundario (realmente admirable tratándose de una persona adulta, que pusó el empeño de terminar sus estudios). Estuve mas que nada con Cintia y Eliana. En una charla que estaba teniendo con Eliana (tema a tratar mas adelante) ella dice como acotación que cree que cuando yo me defino como bisexual es nomás por miedo a enfrentar lo que "no es lo correcto" (ser gay - aunque nunca dije que yo crea eso).


Siempre hay quien hace una acotación cuando uno dice "no, pero yo soy bisexual". O si no te dicen nada, lo notas cruelmente en la mirada que te estan denigrando con pensamientos del tipo "encima sos un puto reprimido-perseguido" (o es lo que a mí me parece). Pero más allá de eso, uno es como es. Aunque está bueno que si decís algo te lo crean. Y es que por otro lado, hay quienes no creen en la bisexualidad. Yo creo... pero hasta cierto punto. Tampoco sé qué tan bien conozco la bisexualidad.

Cuando me creía heterosexual, la idea muerta de creer que podría llegar a pasar (en otra realidad, con las dimensiones re-recontra-retorcidas) que me gustasen los hombres, ya me hacía sentir diferente. Y no era siempre en el aspecto de la sexualidad, porque diferente me sentí siempre en todos los aspectos. Pero este es el caso que quiero plantear.

Encontrarme con Ariel, la noche del 15 de febrero del 2008, en aquel pub-gay, me permitió animarme a abrir ciertas puertas y atravesar marcos a una nueva realidad y a una nueva aceptación. Pero en ningún momento permití dejar de ser quien soy, ni cambiar radicalmente. Huí de esa posibilidad. Bien o mal... lo hice.

Y es que empezó una nueva era en mi vida. Empezar a cambiar mi forma de pensar, de dar la otra posibilidad, de escuchar una segunda voz en mi cabeza, de creer que puede ser distinto. Pero yo traía una historia conmigo. Una vida haciendo las cosas de una forma. Entonces... ¿cómo seguir?


De todas las veces que me habían cuestionado el hecho de considerarme bisexual, está mínima y pasajera acotación entre un discurso que Eliana me daba, basado en interrogatorios para sacarme una supuesta verdad que era falsa, fue la que me sacudió la cabeza. Su comentario lo dejé pasar como si me hubiese dado cuenta que ese no es el colectivo que debía tomar, pero que me dieron ganas de salir detrás corriendolo no me queda duda.

Lo que restaba de ese día, esa noche, esa madrugada y parte del día siguiente me encontraba ahogado en esa pregunta. ¿Sería realmente así? ¿estaría poniendo el pretexto de ser bisexual para no enfrentarme a la idea de tener que asumirme completamente gay, y saber que mi futuro se proycta a una dirección totalmente distinta a la que creía?. Es mas facil creer que no sé lo que va a terminar siendo, que saber que voy a llevar una vida de gay, como así habían elegido tanto de mis amigos. Pero cuando lo supé de mis amigos, los felicité. Cuando lo consideré como una opción para mí... ahí no me gustó.

Me parece que el hecho de considerarme gay me cierra un montón de puertas. Y yo creo que mis horizontes son mas amplios. Creo que tengo más objetivos y ganas de descubrir otras cosas, que sé que no son interes de los gay.


¿Por qué bisexual?
Porque alguna vez me enamoré de una chica. Alguna vez me entregué a ese primer amor y sentí que había alcanzado la plenitud. Alguna vez sentí que mi mundo empezaba y terminaba con ella, y no necesitaba nada mas. Entonces... si me creo capaz de amar nuevamente a una chica, como ya pudé amar a Daiana en un lejano 2005, ¿por qué creer que solamente voy a poder estar al lado de un hombre?.

Sexo con una chica nunca tuve. Pero, ¿la orientación sexual se define por eso? ¿por la gente con la que uno tiene sexo?. Ambas palabras tienen la misma raíz, y se dá a entender que sí, pero para mí todo va mas allá. (Quizás sea cierto, y no lo quiero reconocer). Todo se vuelve muy confuso.

Tambien sé que no voy a salir una noche a buscar una chica para tener sexo. Las mujeres no me atraen físicamente. Puedo decir que una mujer es linda, que está re buena, que tiene un cuerpazo... pero mis deseos sexuales no tienen a una mujer como mi centro de atención.
Tambien sé que no voy a salir a buscar un chico para tener sexo. Por lo menos, aún no lo he hecho. Pero eso ya es parte de un problema mío. Yo no soy 'encarador'. Pero los hombres sí me atraen físicamente.

¿Y entonces? ¿En qué quedamos?


Despues del comentario de Eliana, se me vino a la cabeza la posibilidad de tener que enfrentarme a una nueva realidad: ser gay. ¿Y como seguiría todo? ¿como viene siendo hasta ahora? ¿y como sería tener que decirle a mis padres "soy gay"? Evidentemente no iba a ser igual a decirles "soy bisexual" o "todavía no tengo bien definida mi sexualidad". ¡Pero entonces esa es la cuestión!: no tengo bien definida mi sexualidad. ¿Enserio?... ¡huy, que garrón!, y yo pensé que eso ya estaba solucionado. No, entonces solamente lo estaba tapando, para poder "jugar a dos puntas". ¿Será eso?.

Siento que cuanto mas pienso, y mas claro trato de dejarlo al tema, más se complica y más lejos me encuentro de la respuesta. Pero no quiero perder mis convicciones. Tenía pensado hablar con mis padres... pero sí no sé de que se trata, no sé que es lo que voy a hablar con ellos. Y me han sugerido que para hablar con los padres, hay que ir seguro de uno mismo. Pero yo no lo estoy. Y no tengo ganas de estar escondiendo esta realidad. Pero está realidad ni yo mismo puedo definirla.

Me siento super enroscado. ¿Y ahora?.... ¡se me hunde la canoa!.

Cori